Opinión

Índice de Prosperidad Urbana o CPI / El apunte

 

El Índice de la Ciudad Próspera, o CPI, es un instrumento técnico diseñado por ONU-Hábitat que permite hacer comparaciones entre diferentes tipos de vida urbana. Tiene la mirada puesta en los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, en particular en el Objetivo 11, referido expresamente a la vida en las urbes. el Índice nos hará ver el comportamiento del bienestar en las ciudades a lo largo del tiempo. Podremos entender y ponderar la manera en que las intervenciones públicas dan forma o deforman el futuro. Sabremos si las decisiones de los gobiernos crean oportunidades para alentar la productividad, si mejoran el medio ambiente, si reducen las brechas de desigualdad y la exclusión, si construyen infraestructura pertinente y, sobretodo, si logran alcanzar las condiciones normativas e institucionales adecuadas para generar comunidades unidas y prósperas.

En el documento de ONU hábitat, aseguran que la colaboración institucional para mejorar la vida, en nuestras ciudades es indispensable, pues de ellas emana la garantía de los derechos sociales asociados al territorio, a las ciudades.

La medición de la CPI se llevó a cabo hace unos meses para 152 ciudades y aglomeraciones urbanas y ofrece elementos de soporte para analizar los procesos que determinan y condicionan su desarrollo urbano.  Un hallazgo general corresponde a las limitaciones de la información con relación a los fenómenos socio-espaciales en México. Otras reflexiones importantes se enlistan a continuación:

  • Las ciudades mexicanas, por ejemplo, utilizan una proporción extremadamente baja de energía proveniente de fuentes renovables.

Esto es un problema, ya que la generación de energía utilizando combustibles fósiles que además no son renovables, es una fuente relevante de contaminación del aire, afecta la salud pública y contribuye al cambio climático global, representando un riesgo para la sustentabilidad de las ciudades.

  • Las ciudades mexicanas, no tienen economías particularmente dinámicas, lo que se refleja en un producto urbano per cápita relativamente bajo, y en un aprovechamiento limitado de la concentración de población para desarrollar economías de aglomeración.
  • Las ciudades mexicanas, son profundamente dependientes financieramente de las transferencias provenientes de la Federación y de los gobiernos estatales. Los mecanismos de recaudación y de generación de recursos propios, mediante prestación de servicios y aprovechamientos son muy débiles.
  • Las ciudades mexicanas, sufren de importantes asimetrías en el ingreso y distribución de la riqueza, lo que se refleja en profundas diferencias en calidad de vida, acceso a espacios habitacionales adecuados y servicios públicos de calidad, y en tasas de pobreza relativamente altas.
  • Conforme las ciudades mexicanas han crecido poblacionalmente y se han expandido en el territorio, han visto pérdidas importantes en su calidad ambiental, con la correspondiente afectación de la salud de su población.
  • Las ciudades mexicanas, han seguido un patrón de crecimiento expansivo, insustentable y descontrolado, impactando de forma negativa las áreas naturales a su alrededor, incrementando sustancialmente el costo para proveer servicios públicos de calidad, y creando inequidades espaciales entre quienes pueden asentarse en zonas adecuadas, y quienes se ven obligados a establecerse en zonas irregulares, con servicios públicos de mala calidad o inexistentes, y lejanos de los centros laborales.
  • El modelo de transporte que han impulsado las políticas públicas en las ciudades se basa en el automóvil particular, lo que ha favorecido la expansión urbana desmedida y ha impactado negativamente en el desarrollo de sistemas de transporte público de calidad, lo que se refleja en el bajo valor del CPI en esta materia.
  • Las ciudades mexicanas, gozan de un acceso moderadamente bueno a los espacios públicos, aunque han experimentado una pérdida creciente de áreas verdes y una tendencia a la sustitución de los espacios públicos como los parques a favor de los centros comerciales, como lugares de encuentro comunitario.
  • Las ciudades mexicanas, enfrentan un rezago importante en el aprovechamiento de las TICs, que se ve reflejado en un acceso muy limitado a internet en las viviendas, y a internet de banda ancha.
  • Las ciudades mexicanas, incluyen de forma equitativa a hombres y mujeres en la educación básica, lo que se refleja en la medición del CPI. Sin embargo, la brecha entre ambos sexos es considerablemente más amplia en otros ámbitos de la vida urbana; el reflejo más claro es la disparidad en el ingreso, en donde la única razón aparente para explicarla es el sexo de las personas.
  • Los indicadores básicos que utiliza el CPI muestran un buen desempeño educativo de las ciudades mexicanas. Sin embargo, hay limitaciones relevantes relacionadas con la calidad de la educación, y las condiciones en que se brinda, lo que se reflejan en los resultados insuficientes de las pruebas estandarizadas con reconocimiento internacional.

Para el caso de Aguascalientes y dentro de los 136 informes municipales de ONU Hábitat se destaca:

Los valores más altos (siendo aún bajos) entre el conjunto de ciudades mexicanas y en Aguascalientes se encuentra en los rubros de equidad e inclusión social; se reducen los valores en infraestructura y calidad de vida. Son aún menores, en productividad, medio ambiente y particularmente en gobernanza, que para Aguascalientes suma sólo 30/100 puntos.

 

ONU Hábitat: Índice de la Ciudad Próspera

Fuente: ONU Hábitat: Índice de la Ciudad Próspera 2016

*Ver clasificación de factores por rangos

En resumen, la clasificación de factores nos permite conocer, que Aguascalientes cuenta con dos factores moderadamente sólidos (calidad de vida e infraestructura) que requieren ser consolidados; uno, moderadamente débil (productividad); dos muy débiles (sostenibilidad de vida y gobernanza) que deben ser priorizados en materia de políticas públicas; y sólo uno, aparentemente sólido, como lo es la equidad social, de la que el país es ejemplo de lo que no se debe hacer.

 

The Author

Eugenio Herrera Nuño

Eugenio Herrera Nuño

No Comment

¡Participa!