Opinión

Medios de comunicación y dinero / Política for dummies

Una de las dicotomías más polémicas de los medios de comunicación en México es la relación entre el dinero y la línea editorial que se sigue o el contenido que se publica. En el informe del Observatorio Quid del Iteso sobre los medios de comunicación en Jalisco, en un artículo de Pedro Mellado se analizó en un ejercicio universitario, el contenido que publican los principales diarios en Jalisco y además con información proporcionada por el propio medio de comunicación y por centímetros de la publicidad impresa, analizó los ingresos y calidad del contenido.

En este texto, Mellado propone una conclusión incómoda para los medios de comunicación impresos: existe una relación proporcional entre los ingresos de los medios impresos y la oferta de un contenido crítico, según reporta Mellado, el medio que presenta contenido más crítico es el medio con mayor autonomía financiera y con mayores niveles de ingresos.

Darío Restrepo afirmaba que mientras más diversificación de ingresos tengan los medios de comunicación, mayor autonomía editorial presenta, además existe otra hipótesis sobre si hay mayor diversificación en los medios de comunicación, el gobierno y la publicidad oficial aumentaría de precio, por la lógica de la ley de oferta y la demanda, por lo que la salud financiera de los medios de comunicación sería estable.

Sobre el tema existen varias aristas, por ejemplo, la primera es que la publicidad oficial es la nueva censura. En ese sentido, Fundar y Artículo 19 han presentado informes titulados: “Libertad de expresión en venta” sobre los gastos en publicidad oficial de los gobiernos, por ejemplo, en 20 entidades se reportó un gasto que superó los tres mil 700 millones de pesos en 2013. Pero, en ese mismo informe publicado en 2015, se presentó que de las 24 entidades ninguna mide la efectividad de la publicidad oficial en términos de reputación o de alcance de los mensajes; lo que podría suponer que se trata de un asunto de compra de espacio para tener una cobertura complaciente con el oficialismo.

En ese sentido, he escrito en este mismo espacio que los gobiernos deben preocuparse por invertir en los medios de comunicación para que estos produzcan información de calidad y que sirva a la ciudadanía al momento de tomar decisiones fundamentales, como votar. Porque responder al derecho a la información debe ser una obligación del Estado, algunos lo hacen mediante un canal público pero que se convierte en canal de gobierno y no de Estado, que en términos ideales debe ser aquel que promueva contenidos históricos, culturales, económicos y políticos, de calidad.  

La realidad es que los gobiernos sí gastan en medios de comunicación y mantienen, según cifras de Mellado, hasta en 90% a un periódico, sin embargo eso no significa que se publique contenido de calidad, mientras más ingreso oficialista hay, menor contenido crítico existe. Por lo que se trata entonces de un cambio de visión entre la relación de medios de comunicación y gobierno. Los medios de comunicación deben fortalecer sus figuras de defensor del lector, de las audiencias y consejos consultivos para ofrecer contenido que los ciudadanos requieran o que se considere de interés social y se deje la práctica de ser complaciente con el oficialismo. Aunque también la línea editorial de los medios de comunicación debe ser crítica, tan crítica que cuando las acciones de gobierno se realicen bien, se tendrá que informar con hechos y no con complacencias.

Es complejo para aquellos medios de comunicación que su única fuente de ingresos ha sido la publicidad oficialista, sin embargo el reto para los medios de comunicación es poder diversificar esos ingresos, por ejemplo con toros productos editoriales como revistas o suplementos, con el sitio web, en redes sociales, con la producción editorial o la organización de foros. Así, el contenido editorial podría ser más crítico.

Aunque la otra cara de la moneda es que aunque el medio sea fuerte en sus finanzas la línea editorial del director no cambia y sigue siendo complaciente con el oficialismo; podría ser entonces un asunto de cultura en relación al contacto entre medios y gobierno. El gobierno debería ser capaz de aceptar críticas y promover el periodismo de investigación, incluso para conocer los problemas de fondo de la ciudad que gobierno, pero el periodismo debería ser periodismo de soluciones y no de críticas destructivas, además el periodismo debería de entender su papel de publicar la verdad y poder reconocer buenas obras.

Existe un debate sobre lo que debe ser el periodismo, en la red internacional de periodistas encontré un artículo sobre el periodismo de soluciones: el arte de descubrir las respuestas a los problemas sociales. En ese sentido no todo es blanco ni todo es negro, el periodismo puede colaborar en hacer los diagnósticos de los problemas más grandes de una sociedad, siempre y cuando el gobierno entienda el papel de los medios de comunicación, su labor social y los directores editoriales promuevan el contenido de calidad, respaldado por una diversificación de fuentes de ingreso.

El panorama es complejo, más por supuesto en un país donde matan periodistas, ahí donde este texto parece más utopía que propuesta.

Para consultar el texto citado está en este link: https://goo.gl/PDRjid

@caguirrearias

 

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Carlos Aguirre

Carlos Aguirre

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