Opinión

Moros con tranchetes / Debate electoral

Las elecciones en el Estado de México, Coahuila, Nayarit y Veracruz, celebradas hace un par de semanas, nos dejan varias enseñanzas que considero deben ser analizadas, reflexionadas y tomadas en cuenta por los actores políticos, por su comportamiento y reacción posterior a la jornada electoral, a las autoridades electorales por determinar las áreas de mejora donde la organización puede perfeccionar rumbo a la elección presidencial, pero sobre todo al elector en general, mismo que será objeto próximamente de un ejercicio sistemático para intentar lograr su simpatía con las ofertas políticas que se le presenten, no es óbice mencionar que por primera vez en la historia democrática de México, prácticamente en todo el país existirá proceso electoral, ya que junto con la elección federal, 29 estados de la república tendrán elecciones locales, de los cuales en 9 de ellos se elegirá gobernador, en 16 se elegirán Ayuntamientos y diputados, y solamente en 4 se elegirá únicamente diputados locales junto con diputados federales, senadores y presidente de la república.

Uno de los temas que más fue cuestionado y del que todos nos formamos una opinión, fue el relativo a la implementación y desarrollo de los Programas de Resultados Electorales Preliminares, PREP por sus siglas, utilizados por los institutos electorales posterior a la jornada electoral, los cuales fueron señalados de inexactos, lentos  y por ende generar una incertidumbre en los actores políticos y la sociedad en general.

Me gustaría centrar mi atención en dos de los estados más polémicos, me refiero al Estado de México, que por lo que representa se sabía de antemano que generaría expectación de la mayoría del país en el desarrollo de la jornada electoral, y el Estado de Coahuila, cuyo ingrediente especial fue el de cerrar con apenas un 71% de actas capturadas, situación atípica ya que regularmente dicho programa captura un 95% como mínimo.

Dicho lo anterior, me gustaría exponer a grandes rasgos la manera en que funciona un PREP en el país; históricamente cada instituto electoral (sea nacional o estatal) organizaba ya sea con recursos propios o a través de una empresa ajena al mismo, su programa de resultados preliminares, bajo los parámetros y lineamientos que cada instituto establecía, situación que cambió a partir del 2014, ya que con la reforma electoral, el INE emitió lineamientos con carácter de obligatorios para todas las autoridades electorales locales en el país, los cuales establecieron las características, infraestructura y manera de operación de todos los PREP’s en México, lo anterior con el objeto de homogeneizar su funcionamiento y desarrollo.

Aunado a los lineamientos, la autoridad nacional electoral supervisa paso a paso su construcción y posterior funcionamiento y dentro de los requerimientos que se establecen está la obligación de contar con un ente auditor externo que acompañe a su vez a la autoridad local electoral; no obstante lo anterior, existe la obligación para integrar un comité de especialistas que a su vez asesoren durante el proceso electoral a la autoridad local ya sea que desarrollen su PREP propio o que acudan a licitar dicho servicio a través de una empresa privada.

Así las cosas, una vez determinada la constante supervisión por parte no solo del INE sino de 2 entes externos al Instituto Electoral Local (un comité técnico asesor y la forzosa auditoría a la que se someterá el PREP), cabe explicar el funcionamiento de un PREP.

El programa a que me refiero resulta un sistema informático que instala pequeños centros de digitalización y transmisión de datos en los organismos electorales desconcentrados (consejos distritales o bien municipales, según sea el caso) que reciben, posterior al cierre de las casillas, las actas de escrutinio y cómputo, procediendo a digitalizar una copia específicamente destinada al PREP y transmitirla para su captura y registro, dando con ello datos (inclusive la imagen de cada acta capturada) muy confiables de los resultados arrojados.

Dicho sea de paso, no todas las actas de casilla son registrables. Dentro de los lineamientos que antes referí, existen supuestos de cuando no procede capturar una acta, pudiendo ser el caso en el que resulte ilegible la misma (lo cual es bastante común por la cantidad de copias para todos los partidos políticos y candidatos independientes), o bien que contenga inconsistencias (por ejemplo, cuando la cantidad de votos resulten distintos entre el dato escrito con letra y con número) o hasta el supuesto también muy común que el funcionario de casilla en lugar de haber dejado el acta por fuera del paquete electoral, lo hubiere metido junto con los demás documentos (boletas por ejemplo) resultado de la jornada electoral. Es decir, el PREP arroja resultados dependiendo de las actas que le alimenten y no de cualquier acta.

He ahí la primera reflexión a la que quiero llegar: el PREP se alimenta de las actas que le proveen los funcionarios de casilla después de la jornada. Si las actas no llegan por fuera del paquete, si llegan mal requisitadas, ambas cuestiones más achacables a una deficiente capacitación, y aunado a ello, entendamos que quienes tienen la responsabilidad de contar los votos son ciudadanos no profesionales en cuestiones electorales, por lo que cabe la posibilidad del error, no doloso ni sistemático, sino meramente humano. El PREP no es sino un reflejo de los números que contienen las actas digitalizadas.

¿Dónde queda la certeza, si desde este momento asumimos que los resultados contienen errores? La segunda reflexión es que el PREP, en el pecado lleva la penitencia, y en el nombre la respuesta: el programa brinda resultados electorales pero en su carácter de preliminares, es decir, los resultados oficiales, que es el momento en donde se pueden corregir los errores cometidos en la casilla, se dan hasta el miércoles siguiente al domingo de la elección. Por eso, más allá de considerar una nueva reglamentación para ejercicios como el PREP o los conteos rápidos, en todo caso lo que ha de hacerse, entre otras cosas, puede ser pedir a los partidos que no se declaren ganadores cuando de antemano saben que no es así… o en fin…, lo cierto es que quedan muchas cosas por mejorar, pero más aún, quedan muchas cosas por comprender en su justa realidad, y así evitar ver moros con tranchetes, es decir, fraude donde (por más que lo quieran ver) no lo hay.

 

/LanderosIEE | @LanderosIEE

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Luis Fernando Landeros

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