Opinión

Escuchar a un conservador es una locura / Bocadillo

 

Escuchar a un conservador es una locura. Y hay niveles. No es como ser un joven ¿alternativo? ¿skatocholo? ¿chairo? ¿wannahipster? y ser parte de una conversación con unos fresas que no comprenden la importancia de no colocar comentarios racistas en redes sociales o el que mucha gente usa el camión porque no le queda de otra, mientras que miles no tienen datos para pedir un Uber. No es como ser alguien ajeno a la política y pensar que Aguascalientes es gobernado por el PT, como me dijo una amiga casi de recién graduados. No es no saber diferenciar algo tan básico como Muse de The Strokes. Charlar con un conservador no es solamente parecer intercambiar con alguien de otro mundo, sino incluso de otra lógica y forma más mínima de existir. Yo no respeto la ideología conservadora cuando atenta contra los derechos humanos y pone categoría de segunda a otras personas.

Juan Dabdoub Giacoman fue llamado “tapabocas” en las afueras del Congreso de Aguascalientes. No es para menos, ya que el video viral en donde agrede físicamente a una mujer, provoca indignación y mínimo un no mames. Es en Aguascalientes donde al sujeto le toca estar luego de eso y en medio de toda la campaña mediática y política de grupos conservadores contra el matrimonio igualitario y los derechos humanos. Recordemos las notas sobre sus declaraciones de ese día. Es como escuchar a un alien. Habla sobre conspiraciones para esterilizar a los niños y planes auspiciados por el gobierno para financiar dichas intervenciones. Y un escalón abajo va su desprecio a la igualdad de los seres humanos, sin importar con quién se acuesten (o con quién no).

En Facebook me provocó pesar el ver que tengo contactos machitrolls. Ven en peligro su privilegio o la posibilidad de ejercerlo y postean en contra del tema. ¿Que cuál asunto? El acoso callejero, adopción para parejas gays, identidades sexuales no binarias, matrimonio igualitario, tipificación del feminicidio y hasta el “no me digas guapa”. Son contreras por serlo. Como si no tuvieran amigos gays. O pareja en peligro de ser acosada. Dicen, “es que la muchacha lo interrumpió”. Yo digo, goey, ella nunca tocó a Dabdoub, en qué mundo se compara.

Cuesta trabajo, pero debemos comprender que los grupos vulnerables (sí, incluídas las mujeres) están en peligro a veces hasta con salir a la calle y por supuesto que están en todo su derecho de hacer todos sus días acerca de una lucha constante para evitar dichas dificultades. No me cabe en la cabeza el debate con quienes dicen que las feministas promueven discriminación o no tienen un trato parejo. O los que se quejan de que alguien trans hable todo el tiempo de cosas trans. Yo divido al mundo en buenos y malos, y todos esos cabezas duras intolerantes están del lado equivocado.

Lo peor es el argumento de “es que es la edad, entiende al señor” o “así piensa la gente mayor”. Sonará a sketch de Portlandia pero entonces es como un ¿viejo-privilegio? No mamen. El querer la igualdad no tiene que ver con si el interlocutor tiene 65 años. A pesar de no estar particularmente en peligro, al ser un heterosexual varón joven, los discriminadores no me provocan empatía. Mi amigo Juan Luis es alguien muy empático, a pesar de que el mundo no siempre lo es. Puso esto en Facebook, con lo que quiero cerrar la columna de esta edición:

Si sintieran el miedo y la esperanza de dejar de ser una persona con derechos de segunda… también escupirían, vomitarían, llorarían o gritarían porque el cuerpo ya no puede contener tanta rabia y dolor.

Posdata: Escuchar a un conservador es una locura. En vez de tratar de convencerlos, hay que aprovechar el tiempo darle voz a los que están del lado correcto.

 

@masterq / bocadillo.mx

The Author

Francisco Trejo Corona

Francisco Trejo Corona

Todas-las-cosas-digital en La Jornada Aguascalientes. Editor de /AUTONOMÍA. || @masterq en Twitter

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