Opinión

Cita (in)oportuna en Hamburgo / Taktika

 

 

Colegio de Estudios Estratégicos y Geopolíticos de Aguascalientes, A.C.

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Hamburgo, Alemania. 7 de julio de 2017. “¡Señor presidente, señor presidente!”, pregunta una voz en inglés que sobresale entre los gritos de los periodistas y los destellos de las cámaras fotográficas que envuelven, como una telaraña, a los mandatarios Donald Trump y Enrique Peña Nieto. El presidente norteamericano voltea hacia la corresponsal, quien le inquiere lo siguiente: “¿Todavía quiere que México pague por el muro?”.

“Absolutamente”, responde el energúmeno neoyorquino, quien minutos antes había declarado: “Es grandioso estar con mi amigo el presidente de México, vamos a negociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y algunas otras cosas con México”.

La escena arriba descrita tiene por objeto explicar por qué la cita entre Donald Trump y Enrique Peña Nieto fue inoportuna y por qué la reunión celebrada entre el político norteamericano y Vladimir Putin fue oportuna, al menos para Rusia.

Desde que inició su carrera por la Casa Blanca, Donald Trump se dedicó denigrar, expectorar y humillar a México y a los mexicanos. Aún con este bagaje histórico, Enrique Peña Nieto, convencido por su entonces secretario de Hacienda Luis Videgaray Caso, invitó al entonces candidato Trump para que visitara México.

La visita de Trump a nuestro país fue una apuesta arriesgada e impopular, la cual provocó un terremoto político que se saldó con la defenestración de Videgaray Caso y la postración de Peña Nieto ante el dueño de la Oficina Oval, a la sazón: Barack Obama.

Tras la victoria electoral del neoyorquino, Peña Nieto respondió con el nombramiento, como secretario de Relaciones Exteriores, de Videgaray Caso. En el ánimo del mexiquense pesó la supuesta estrecha relación entre Videgaray Caso y el yerno de Trump, Jared Kushner.

Sin embargo, en los primeros días de la administración Trump una serie de dimes y diretes entre Peña Nieto y Trump obligaron a la cancelación de una reunión bilateral, pues el presidente norteamericano insistía en su promesa de campaña, según la cual, México pagaría la construcción del muro y el mexiquense respondió: México no cree en los muros. México no pagará ningún muro”.

Los secretarios de Seguridad Interna, John Kelly, y de Estado, Rex Tillerson, visitaron México y, medianamente, recompusieron la relación bilateral. Por ello, y con el consejo de Videgaray Caso, Peña Nieto aceptó reunirse con el mercurial neoyorquino.

El lenguaje corporal de Trump para con Peña Nieto, incluso antes de su controversial declaración, fue de desdén. Trump aplicó, a pesar de sus supuestos halagos, la fórmula de Mecano: “No me mires, no me mires”. El remate llegó cuando el magnate inmobiliario respondió, al estilo de Paquita la del Barrio, a la pregunta sobre el pago del muro. Es decir: “Te estoy hablando a ti”.

En pocas palabras, la cita fue inoportuna, pues la caperucita roja mexiquense (EPN) se perdió en el bosque de los murmullos y después fue presa fácil del lobo feroz neoyorquino (DT).

Por otra parte, y previo a su reunión con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, Trump lanzó una andanada desde Varsovia, cuando afirmó: “Urgimos a Rusia para cese sus actividades desestabilizadoras en Ucrania y otras partes, y su apoyo a regímenes hostiles -incluyendo a Siria e Irán”.

Una vez en Hamburgo, Alemania, sede de la reunión del G-20, el trato de Trump para con Putin fue muy diferente al que empleó con Peña Nieto. Una serie de observadores internacionales han emitido su juicio sobre la cita Putin-Trump, tal y como se consigna en el siguiente cuadro:

 

Evaluación de la reunión Putin-Trump

Personaje Comentario
Dana Allin,

Editora de Survival

“La razón es simple: Putin fue finalmente capaz de estrechar la mano del hombre a quien ayudó a ser presidente. Trump fue a la reunión con Putin sin una agenda o plan establecido claro.”
Pepe Escobar,

Periodista brasileño

“Putin y Trump organizaron una reunión ganar-ganar.”
Mijaíl Gorbachov,

Ex jefe de Estado de la URSS

Comparó la reunión entre Putin y Trump con la que él sostuvo con Ronald Reagan en noviembre de 1985 en Ginebra, Suiza, la cual pavimentó el camino para un mejor entendimiento entre la URSS y los EUA
Jen Psaki,

Exvocera del Departamento de Estado de los EUA

“Los rusos impusieron su agenda: recomponer públicamente la relación; obtener un mejor entendimiento de la política estadounidense; y discutir las preocupaciones conjuntas sobre el terrorismo.”

Fuente: elaborado por el autor con datos obtenidos de: Asia Times, CNN, IISS y TASS.

 

Otra muestra de que para Putin la cita con Trump fue oportuna, fue la declaración del jefe de la diplomacia estadounidense, Rex Tillerson: “A solicitud del presidente Putin, los Estados Unidos han nombrado un representante especial para Ucrania, el embajador Kurt Volker”1. A ello, hay que agregar la información de que Donald Trump Jr. Se reunió con los rusos durante la campaña electoral de 2016.

Parece ser que los estadounidenses y los mexicanos hemos olvidado una cosa en diplomacia que los rusos, en especial su líder, no han abandonado: “La guerra no determina quién tiene la razón -sino quién sigue de pie” (Bertrand Russell dixit).

Aide-Mémoire. La conversación telefónica entre Nicolás Maduro y Vladimir Putin, ¿fue resultado de la negociación en Hamburgo, Alemania entre el ruso y su contraparte norteamericana, Donald Trump?

 

  1. – U.S. taps ex envoy to NATO to resolve Ukraine crisis https://goo.gl/PkWbCq

 

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Soren de Velasco Galván

Soren de Velasco Galván

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