Política

Discriminación e intolerancia son muros que debemos derribar ante gobiernos xenófobos

 

  • Baltasar Garzón Real participó como ponente magistral en el tema sobre derechos y libertades en el Primer Seminario para repensar el futuro ante la era Trump
  • Es el momento de la discusión y el debate, “después será tarde y todos seremos corresponsables de no haber actuado”

 

Ante el panorama de discriminación e intolerancia de los gobiernos que pretenden construir muros, reales e imaginarios, los demás no debemos quedarnos cobardemente en silencio frente a ese ataque a la dignidad humana, expresó Baltasar Garzón Real, abogado español especialista en derechos humanos, quien aseveró: “Los votos de los ciudadanos de cualquier país no legitiman la barbarie de alguien que desprecie las conquistas que tanto sufrimiento han causado a la humanidad”.

Durante el tercer día del Primer Seminario internacional para repensar el futuro ante la era Trump, Garzón Real expresó que hoy es el momento de la discusión y el debate de ese tema. “Después será tarde y todos seremos corresponsables de no haber actuado con decisión y firmeza”.

El presidente de la Fundación Internacional Baltasar Garzón y ex juez central de instrucción de la Audiencia Nacional de España expresó que ante el panorama mundial, en el que líderes de varios países violentan los derechos humanos y las libertades, el verdadero reto es luchar por la idea de una nueva humanidad en la que cuestiones como la migración, las políticas de igualdad, de no discriminación, de protección de la naturaleza, entre otras, sean definidas por normas universales y políticas compartidas: “Un presidente elegido democráticamente -afirmó- no puede hacer todo lo que quiere, ni los demás podemos quedarnos cobardemente en silencio frente a ese ataque a la dignidad humana”.

Al hablar como ponente magistral en el tema de ¿Y si los derechos y libertades mueren?, advirtió que no serán los muros “levantados por siglos de incomprensión y postulados por países neoconservadores o xenófobos” los que frenen la migración, sino las iniciativas conjuntas sosegadas y sumisas que se ejercen en contra de los derechos humanos.

En la antigua sede del Senado de la República, el especialista español manifestó que se debe elevar a rango de compromiso internacional, derechos como el de la libre circulación de personas, el comercio abierto, el intercambio cultural, la protección mutua, el respeto y el repunte de valores esenciales en la humanidad. Cuestionó si “aquellos que nos dirigen estarían dispuestos a aceptar ese desafío”, ya que se requiere diseñar acuerdos colectivos perfectamente posibles.

Baltasar Garzón enumeró algunos elementos que a su juicio se requieren para derribar los muros y avanzar hacia la ciudadanía universal: una mayor redistribución de la riqueza como paso previo a una igualdad efectiva; un control mucho más efectivo de los abusos en los intercambios y comercialización de productos que son básicos para la comunidad internacional; una implementación de políticas proactivas de disminución de armas; la definición de iniciativas responsables que hagan disminuir la brecha social producida por una política neoliberal desaforada; así como el establecimiento de mecanismos para acabar con el aprovechamiento a través de artificios y operaciones económicas y financieras que utilizan instrumentos y defraudación masiva nacional e internacional a través de paraísos fiscales, y la eliminación de instrumentos imperialistas de injerencia económica.

“Debemos derribar los muros de la corrupción, de la impunidad, del desprecio al otro, de la intolerancia, de la discriminación y de la política que margina a la mujer o a los jóvenes. Estas son brechas profundas construidas por comportamientos sociales discriminatorios y agravados por la indiferencia de gobiernos que no se han resistido a quienes pretenden eliminar los avances hacia la igualdad y la paridad”, aseveró.

Advirtió que los muros que amparan un nuevo orden controlador e invasivo de la vida de los ciudadanos, y que atentan contra la libertad de expresión y el derecho a información, instaurados de la mano de las agencias de inteligencia o servicios de información, pueden ser preludio de un nuevo fascismo.

Baltasar Garzón avizoró que no todo está perdido, pues aún quedan actitudes y valentía de servidores públicos honestos que sostienen que es posible realizar ese cambio fundamental para la subsistencia de todos, y activistas que dan su vida contra esos muros que violentan los derechos humanos.

Afirmó que lo importante de estos eventos es generar políticas y dinámicas en la sociedad civil. “Lo importante son las ideas, y las ideas que aquí se exponen se deben suscribir desde muchos ámbitos”.

“La lucha por las libertades no es una posibilidad, es una obligación de todos y de todas. Todos y todas perdemos si las libertades se pierden y se degradan; lo estamos viendo con las políticas de Donald Trump, con políticas en otro países en ámbitos que creíamos que ya estaban consolidados y firmemente asentados, y ahora tenemos que volver a luchar por ganar esos espacios perdidos”, indicó Baltasar Garzón e hizo un llamado a combatir la indiferencia y avanzar con ese principio de indignación activa, de no estar conforme para luchar por que no mueran las libertades, sino ampliarlas y consolidarlas.

 

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