Opinión

Larga vida a Dimensión Ótica / El banquete de los pordioseros

Once años pueden ser muchos o pocos, eso depende de muchas cosas, entre ellas el enfoque y evidentemente nuestra percepción, esto puede ser tan subjetivo como preguntarnos, por ejemplo, a partir de cuántos pisos podemos considerar alto un edificio, seguramente habrá una buena cantidad de respuestas, todas ellas sostenidas con argumentos de valor. Lo que sí no podemos dudar, sin duda, es que hacer un esfuerzo durante años, once años en este caso, representa una labor titánica, eso no lo podemos dudar, pero ese esfuerzo adquiere mayor mérito cuando se hace algo en lo que se cree y se busca proponer algo interesante. Ese esfuerzo adquiere dimensiones épicas cuando incluso, llegas a sacrificar muchas cosas que sin duda son importantes, quizás sacrificar un poco de tiempo que se podría dedicar a la familia, pero a pesar de ello se sigue haciendo el esfuerzo justamente porque encontramos sentido en ello y entendemos que es necesario, y de alguna manera nos encontramos a nosotros mismos a través de este esfuerzo.

Con todo esto quiero felicitar y reconocer el trabajo realizado por Fernando López y Pablo del Valle al festejar once años ininterrumpidos de producir y conducir el programa Dimensión Ótica todos los miércoles a las 20:30 hrs. con repetición los sábados a las 10 de la noche por la frecuencia de Radio Universidad, 94.5 mhz. Sí, felicitar, pero también agradecerles la gentileza de haber sido invitado en varias ocasiones a este espacio radiofónico especializado en rock progresivo, en efecto, lo que más me gusta en términos de rock, o al menos con lo que más me identifico. En algunas ocasiones, cuando se hace un festejo por algún aniversario he sido invitado a conducir la transmisión, en otras ocasiones, las más de las veces, invitado junto con otros buenos amigos a realizar ciclos de programas especiales, así he tenido la fortuna de compartir la cabina y el micrófono en Radio Universidad, además de los productores y conductores del programa con algunos buenos amigos y melómanos como el Doc. Luis Ariel Sifuentes, Enrique Campos Ceccopieri, Héctor Saavedra y algunos más que por ahí se dan sus vueltas.

Dimensión Ótica inició hace 11 años como un espacio diseñado para crear un foro de expresión para esa delicia que llamamos rock progresivo, la más elevada expresión de rock, ya sé que suena a slogan pero no es mi intención, como sea, lo es no tanto por su intelectualismo, que prácticamente le es connatural, sino por su virtuosa expresión musical, por su elaborada técnica y su inevitable acercamiento a la música de concierto, de hecho el rock progresivo es en sí mismo música académica por el conocimiento erudito de la música que exige a quienes se desempeñan dentro de este ambicioso contexto musical, ambicioso, que no pretencioso, de serlo sería un calificativo peyorativo. En realidad la única pretensión es la de proponer buena música por el incalculable placer que esto representa y nada más, aunque claro, no faltará el malintencionado que nos venga con el cuento de que esto se hace por dinero, absurdo, definitivamente un disparate. Claro, todo aquel que graba un disco lo hace con la intención de venderlo, pero no es ese el motor móvil. Por supuesto, yo no conozco a ningún escritor que haga un libro para que no se venda y nadie lo lea, como tampoco conozco a un cantante o pianista que se prepare para que nadie asista a sus conciertos o a alguien que grabe un disco para que nadie lo compre, evidentemente no, pero con todo, no es el factor económico lo que mueve a los grandes protagonistas del arte a generar su obra, o ¿tú crees, distinguido invitado a degustar de este banquete, que Robert Fripp hace su música sólo por dinero?, ya Jimi Hendrix se había hecho la misma pregunta. Tampoco creo que Cervantes escribiera su Quijote para ver cuánto ganaba con él, así como dudo que Dante nos ofreciera su Divina Comedia buscando el beneficio económico, tampoco me imagino a Mahler componiendo cualquiera de sus inmensas nueve sinfonías al mismo tiempo que hacía cuentas de cuánto dinero podría ganar con su composición, absurdo, incluso insultante, casi una herejía.

Bien, pues todo esto me sirve para proponerlo como una analogía, los amigos de Dimensión Ótica, Pablo del Valle y Fernando López tampoco generan este espacio por dinero, sino por el inexplicable placer que representa hacer radio desde la trinchera cultural, claro que me parece justo y hasta una necesidad que todos podamos vivir de lo que nos gusta, hombre, es una bendición, pero hacerlo por placer es algo que debemos agradecer.

Dimensión Ótica tiene once años de estar al aire generando un foro para escuchar eso que no se puede escuchar fácilmente en cualquier lugar, es un programa de radio que no busca tumbarle los ratings a nadie, ni el rock progresivo ni radio universidad, estoy seguro, pretenden cosas tan intrascendentes, sino ofrecer un espacio ambicioso y que cumpla con las expectativas de un público inteligente y muy exigente y claro que lo hay, tú, que amablemente lees cada semana esta columna, eres sin duda uno de ellos. Aguascalientes necesita alternativas de comunicación profesionales, sólidas y solventes con especialistas que tengan la capacidad de conducir un programa de radio y no con conductores de radio que no sean especialistas en nada sólo en gritar ofertas y anunciar canciones. Necesitamos propuestas claras y bien definidas, Aguascalientes necesita de una radio inteligente y comprometida, necesitamos verdadera radio cultural. Larga vida a Dimensión Ótica.

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Rodolfo Popoca Perches

Rodolfo Popoca Perches

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