Opinión

Venezuela: ¿la siria caribeña? / Taktika

 

Colegio de Estudios Estratégicos y Geopolíticos de Aguascalientes, A.C.

 

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Aspen, Colorado, Unión Americana. 20 de julio de 2017. Durante el Foro de Seguridad, el director de la CIA, Mike Pompeo, responde a la pregunta de Vanessa Neumann, una mujer de nacionalidad tanto estadounidense como venezolana, sobre la situación en Venezuela. El jefe del espionaje norteamericano responde así: “Estuve en la Ciudad de México y Bogotá hace una semana para hablar de este asunto tratado de ayudarles a entender las cosas que ellos pudieran hacer para que puedan obtener un mejor resultado en su parte del mundo y en nuestra parte del mundo”.

Cuatro días más tarde, el ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela, Samuel Moncada, escribe en su cuenta de Twitter: “El jefe de la CIA dice que trabaja con Colombia y México para derrocar al gobierno democrático de Venezuela”.

Las escenas arriba narradas sirven como prefacio al presente artículo, el cual pretende analizar los intereses de los actores exógenos para determinar si Venezuela devendrá en una versión caribeña de Siria.

Hugo Rafael Chávez Frías, el niño pobre de Sabaneta, hizo carrera castrense con la férrea convicción de que las ideas del libertador Simón Bolívar eran “una idea grandiosa” pues pretendían “formar de todo el mundo nuevo una sola nación”. Esa mística bolivariana lo llevó a representar, con una pequeña modificación, el juramento del “Samán de Güere”

Con ese convencimiento, Chávez Frías intentó un golpe de estado en 1992, el cual fracasó. A partir de entonces, el antiguo oficial de paracaidistas se inclinó por la vía democrática. Finalmente, el 2 de febrero de 1999 Chávez Frías, el “caudillo posmoderno” (Enrique Krauze dixit) asumió el poder e implementó políticas públicas que buscaban: redistribuir la riqueza petrolera; combatir la pobreza y la desigualdad social; y aliarse con naciones hostiles a los Estados Unidos: China, Cuba, Irán y Rusia.

El carisma de Chávez y la bonanza petrolera permitieron a la Revolución Bolivariana sortear a la oposición interna y externa. Su sucesor, Nicolás Maduro Moros, quien carece del histrionismo de Chávez, ha mostrado ser torpe en lo político y en lo económico, ha sido testigo del final de la jauja petrolera.

La primera derrota del chavismo bajo la égida de Maduro ocurrió en las elecciones legislativas de 2015. La respuesta de Maduro fue declarar a la Asamblea Nacional “inconstitucional”. La réplica de los líderes opositores -Lilian Tintori, Henrique Capriles Radonski et al– fue hacer, con el apoyo estadounidense, un llamado a la desobediencia civil, la cual se tornó en masivas protestas, las cuales han sido reprimidas por el gobierno de Maduro.

Maduro contraatacó el 1 de mayo de 2017 con un llamamiento a establecer una nueva asamblea constitucional, cuyos miembros serán escogidos el 30 de julio del año en curso. Para los observadores, esto es una receta política sacada de los manuales de procedimiento de Mussolini o Franco. Dentro de Venezuela, la procuradora general Luisa Ortega, una chavista de hueso colorado, describió al Supremo Tribunal como “ilegítimo y un circo inconstitucional” y expresó su oposición al plan de Maduro de reescribir la Constitución. Por último, los chavistas asaltaron la Asamblea Nacional, pues la consideran “secuestrada” por la oligarquía.

¿Cuáles son los intereses que los actores externos tienen en la crisis venezolana? El siguiente cuadro lo explica.

 

Tabla de intereses en Venezuela

FUENTE: Elaborada por el autor con datos obtenidos de: BBC, Stratfor, Sputnik y The Diplomat

 

Quien ha sido claro en su respaldo a Maduro ha sido el genio de la geopolítica moderna: Vladimir Putin. El presidente ruso rechaza “los esfuerzos políticos internos y externos, que desconocen el orden constitucional de la República Bolivariana de Venezuela”.

Si bien Rusia encontraría difícil enviar una fuerza expedicionaria, tal y como lo hizo en Siria, podría “apoyar al gobierno de Maduro para que permanezca en el poder -lo cual ciertamente prolongaría la crisis”1. Muestra de ello, es que Moscú está enviando, a partir de mayo de 2017, 60 mil toneladas de trigo por mes a Venezuela.

Y el principal antagonista externo de Maduro, los Estados Unidos, ¿Qué dicen? El 17 de julio, Donald Trump declaró que Maduro “era un mal líder quien soñaba en ser un dictador”. Por su parte el cachorro del anti-castrismo, el senador por Florida, Marco Rubio, afirmó que: “Diosdado Cabello es el Pablo Escobar de Venezuela” y que China encontraría en Venezuela a “un narco-estado disfuncional que está en una espiral mortal”.

Para los EUA, la amenaza económica que representa el chavismo “es, hasta cierto grado, más importante y más perniciosa que la representada por los regímenes radicales en el mundo árabe”2. Ya desde julio de 2012, el profesor de Relaciones Internacionales, Evan Ellis, había declarado al Miami Herald que: “En la era de la globalización, tener como consejeros a banqueros chinos es el equivalente de tener los consejeros militares de la Unión Soviética en Cuba y Nicaragua durante la Guerra Fría”.

La Asamblea Constituyente, promocionada al ritmo de Despacito, parece ser una de las últimas cartas -la otra es la mediación de José Luis Rodríguez Zapatero y de la Cuba castrista- que jugará Maduro antes de un posible choque frontal con los seguidores de Leopoldo López, Lilian Tintori y Henrique Capriles Radonski. Si así fuera, y el escribano desea de todo corazón errar, Venezuela se convertiría en la Siria caribeña.

Aide-Mémoire. – Pregunta para el señor Luis Videgaray Caso: ¿Qué interés tiene México en desestabilizar a la Venezuela bolivariana?

 

  1. – Why Venezuela proves that Russia is still a World Power https://goo.gl/o8Ho4B

2.- Kaplan, Robert D. Imperial Grunts: The American Military on the ground. New York, Random House,2005, p. 79

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Soren de Velasco Galván

Soren de Velasco Galván

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