Opinión

Regreso a Clases 2017 / Alegorías Cotidianas

El día de ayer regresaron a clase la educación básica y algunos padres de familia aun no salen del suplicio de éste. Sin importar que sea particular o pública la lista de útiles escolares ahora parece lista del supermercado pues va desde un simple cuaderno hasta tres rollos de papel industrial sanitario.

La señora del aseo de la tarde tuvo a bien pedirnos ayuda para completar los entregables y los útiles de sus dos hijos de escuela pública, una de tercero de jardín de niños y otra de segundo de primaria ambas listas sumaban 4 litros de fabuloso y cloro además de dos botellas de jabón de manos y 8 rollos de papel de baño sin olvidar el material escolar tradicional, dos gomas, colores, lápices etc., quizá la señora sin nuestro apoyo pudo haber gastado 500 pesos en super y útiles por niño, lo cual no pareciera mucho sin embargo, cuando se gana alrededor de 1300 semanales el costo del material requerido es significativamente alto.

Ahora bien, en el caso de las escuelas particulares el descaro el peor, no sólo piden tres rollos de papel industrial sanitario, sino que además en la lista de entregables se incluyen balones, cajas de pañuelos desechables, antigripales, artículos de papelería como cartulinas, pliegos de papel bond, entre otras muchas más cosas.

Si hacemos la cuenta de cuánto material de aseo, papelería y limpieza recolectan por grupo hablamos de 35 o 40 botellas de jabón para manos en escuela pública y entre 20 o 25 en escuela particular y si a eso le sumamos los otros grados (sin tomar en cuenta grupo b) tenemos un total de 210 botellas tan sólo por los 6 grados de primaria en escuela pública y 225 botellas de secundaria y primaria de un particular con grupos únicos, es un gran número de botellas de jabón que no siempre llegan a su destinatario final es decir, continuamente escuchamos a nuestros hijos el decir que no hay papel en el baño y, tampoco jabón.

Sin centrarnos en detalles no podemos olvidar que en la página de la SEP se encuentra la “Lista de materiales y útiles escolares autorizados para iniciar las actividades en las instituciones de educación básica” y podemos observar que los “entregables” no están incluidos y por tanto tampoco autorizados.

En el caso de las escuelas públicas reconocemos que los recursos no siempre llegan de manera oportuna o bien completa, en ocasiones carecen no sólo de material didáctico sino también de mesas, sillas o hasta salones sin que esto pueda tener una verdadera solución sin embargo, nadie asegura que los materiales para el aseo se utilicen únicamente para el servicio de la escuela sin que algún vivo los cambie de domicilio y los lleve al propio bajo uno u otro pretexto, no se rinde informe de cuánto se recaudó en papel de baño, marcadores para pizarrón, etc., cuál fue el gasto mensual y al final del año cómo quedaron los números con respecto a la administración de dicho material no autorizado por la SEP.

Parecida es la situación de los colegios particulares, sin embargo, ahí existe una gran diferencia, se paga por el servicio. Cuando como padre de familia se cubre un pago mensual más los talleres y academias es poco lógico que además se deba cooperar con artículos de aseo, papelería y enfermería, naturalmente que el discurso hoy es el apoyo a la economía por el alza de los precios debido a todo eso que bien conocemos, sin embargo, este requerimiento de inicio del año escolar lleva mucho más que el alza de los precios y antes, no había justificación.

Cuando fue el momento que a los padres de familia se nos hizo normal el incluir en la lista de útiles estos materiales extras no lo sé, lo que sí recuerdo es que curse desde primaria hasta bachillerato en instituciones privadas y durante esos años jamás pidió la directora del plantel que apoyáramos con papel de baño o un balón para la clase de futbol.

Me pregunto si en verdad una escuela gasta 225 balones de futbol soccer al año o bien si reparan alguno de ellos en caso de pincharse. Como padres de familia deberíamos, sin importar si es educación pública o privada, el pedir que se rindan cuentas del material que aportamos para nuestros hijos durante el año escolar. La educación es un negocio, desde la perspectiva que se le mire y por ello es que en algunos aspectos, debemos participar de la administración de los recursos intelectuales y físicos de las instituciones.

El bajo nivel educativo que tiene México en general se debe en parte porque no hay participación nuestra en las escuelas en ocasiones ni para bien ni para mal, vemos que los profesores frente a grupo tienen errores garrafales y no acudimos al rescate de nuestros hijos y los pobres llegan a la universidad casi en pañales y es cuando vamos y pedimos tratos especiales pues indiscutiblemente la universidad es un curso remedial de todo lo que no se atendió en la educación básica y media.

Si usted como yo sufrió la gota gorda por estirar el dinero para cubrir la lista de útiles escolares y entregables también tenemos el derecho de pedir que nos expliquen y demuestren cómo administran el material extra, para comprobar si efectivamente nos están timando o es necesario para no “perjudicar” nuestra economía.

Que nos quede a todos como lección que es mejor preguntar, aun si se sienten ofendidos los dueños o directivos, sobre el uso del material extra que no usan nuestros hijos a que el próximo año nos hagan cumplir con una lista no justificada y no autorizada por la SEP.

Buen inicio del ciclo 2017-2018 espero que este año los profesores frente a grupo corrijan todas las faltas de ortografía, no reciban trabajos copiados o armados de internet, que los jóvenes lean más que el ciclo pasado y su conocimiento aumente favorablemente en favor de sí mismo y de la sociedad.

 

Laus Deo

@paulanajber

 


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Paula Nájera

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