Opinión

Zafarrancho entre legisladores / Punto crítico

En un circo se ha convertido el Recinto Legislativo de Aguascalientes. Poco falta para que hasta sombrerazos se den nuestros diputados en las cada vez más frecuentes y acaloradas discusiones que van desde los gritos, el abandono de la sala en las sesiones del pleno por parte de algunos, la molestia y la desaprobación por el trabajo de otros desde cada una de sus comisiones.

A más de año y medio de trabajo, nuestros diputados locales simplemente no se pueden poner de acuerdo en aquellos temas que para la población son prioritarios y lo que ahora hacen es llevar al zafarrancho mediático esta falta de consenso por protagonismo partidario, pero también por privilegiar sus intereses por encima de los de sus representados.

El desconocimiento de varios de los integrantes de la presente legislatura en temas a los que hay que dar cumplimiento hasta por concordancia con las leyes federales ha quedado de manifiesto ante la opinión pública.

Ejemplos sobran; recientemente nuestros legisladores avalaron una iniciativa para tipificar el feminicidio como un delito autónomo destacando su establecimiento como tal, cuando se registre “por razones de género” y la víctima haya tenido una relación de confianza con su asesino.

Sin embargo y tras su análisis, algunos especialistas han evidenciado en medios de comunicación local, los errores con los que se avaló esta iniciativa que si bien tiene un objetivo positivo, habrá que modificarse para que no haya consecuencias lamentables, aseguran.

A ello hay que agregar las críticas respecto del poco tiempo que para el análisis de las iniciativas tienen los representantes populares. Qué podemos decir respecto de los tópicos como el matrimonio entre personas del mismo género, que definitivamente no han querido abordar.

Dicen que piensa mal y acertarás, tristemente los políticos han demostrado una y otra vez que sus objetivos personales, profesionales o de sus partidos, que sus intereses económicos y hasta los de sus familiares y amigos, se anteponen a los de la ciudadanía.

Un diputado local en Aguascalientes recibe mensualmente una dieta bastante jugosa que le permite vivir de una manera decorosa; gozan de privilegios que insultan al grueso de la población que y hoy vive en situación precaria -según cifras oficiales-.

De ahí la desaprobación y la molestia que sentimos cuando constatamos que desde sus curules hacen todo menos su trabajo. Ya hemos platicado en otras ocasiones sobre otro tema que lastima y que se refiere a la falta de preparación académica de algunos legisladores.

Por qué no, como en otras profesiones, se exige el cumplimiento de criterios mínimos para la postulación de un legislador. Demandamos que se profesionalice como en otros países la carrera política. Que se apliquen además exámenes de conocimiento, todo ello para llevar a un más alto nivel el ejercicio de la representación popular.

Mientras eso sucede, seguiremos poniendo bajo la lupa su quehacer. Exigiendo que cumplan con su trabajo, que dejen a un lado sus magistrales actuaciones y hagan lo que les corresponde, cansados estamos de zafarranchos, dimes y diretes que no abonan a una mejor sociedad.

The Author

Leticia Medina

Leticia Medina

No Comment

¡Participa!