Opinión

A México no le gusta la democracia / Enredos financieros

 

Estimado lector, en días pasados, se conformó el llamado Frente Amplio Democrático, firmado por los partidos Acción Nacional, de la Revolución Democrática y por el mal llamado Movimiento Ciudadano. Pareciera que los mexicanos tenemos dos males, el primero, el de la memoria, porque parece que repetimos los problemas el pasado, y el segundo, que no nos gusta la democracia y que los ejercicios que hacemos de votación “democrática” parece ser más un show que algo realista.

México alcanza su independencia en 1821, 11 años después del inicio de la misma en el grito de Dolores, día de fiesta en Dolores Hidalgo, por ser de la patrona del pueblo, la Virgen de los Dolores. En un año, (o poco menos) la rebelión es sofocada casi de inmediato. El objetivo no era tanto darle independencia al México de España, sino sacar al rey en turno por el anterior (sí, no éramos democráticos, más bien monárquicos). Morelos era el baluarte independentista hasta que es apresado y ejecutado en 1815. Después de la muerte de Morelos, la independencia parecía un sueño que no sería alcanzado. El ejército independentista (que pareciera si quería separarse de la península y alcanzar lo que el país vecino estaba logrando con la democracia) era más bien un ejército guerrillero en las sierras del país, en donde daban un golpe para luego retirarse. Hasta que un general del ejército realista vio la oportunidad de hacerse del poder a través de la independencia de México. Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero se dan el famoso “abrazo de Acatempan” en dónde ponen fin a la guerra y marchan triunfantes hacia la ciudad de México, en donde declaran la independencia del país. Y México, al no saber qué hacer, se acoge al sistema monárquico haciendo de Iturbide el primer emperador mexicano.

Pero una cosa es querer hacerse del poder, y otra que cuando se tenga, hacerle frente a los problemas que aquejan a toda nación (igual que pasa con nuestros políticos de segunda de hoy, que no saben que hacer estando en el poder, nada cambia). Iturbide es expulsado del país, y empieza el juego de izquierda contra derecha. Los conservadores centralistas contra los liberales-federalistas. La monarquía o dictadura contra la democracia o estado presidencial. No sólo fue un juego de bandos gran parte del siglo XIX sino que varios políticos cambiaban de bando como cambiar de ropa interior (tal cual pasa ahora, sino pregúntenle a Ricardo Monreal). Antonio López de Santa Anna pasó de centralista a federalista a centralista a dictador (pero le daba flojera ser presidente y mandar y se retiraba a su hacienda en Veracruz mientras “otro” despachaba en México). Todo esto hasta que Juárez triunfa con la reforma. Pero… no era demócrata. Gobernó si tomamos en cuenta el tiempo que dijo que era presidente legítimo cuando el segundo imperio, desde 1858 hasta 1872, catorce años en el poder (igual que nuestro presidente legítimo AMLO, va por 16 años de candidato presidencial). Después Porfirio Díaz se hace del poder y aunque existía la democracia, fue un dictador por cerca de 30 años. La revolución acaba con el país y se respiraba al terminar la misma, aires de democracia.

Hasta que llegó Plutarco Elías Calles y se hace del poder en el “Maximato”, al ver que a Álvaro Obregón, por reelegirse, lo matan (aunque se dice que el mismo Calles lo mandó matar). Lázaro Cárdenas, el estandarte de la izquierda mexicana actual, al ver este deseo, hace un nuevo sistema, la democracia estará en papel, la dictadura será perfecta, cada seis años cambiará de dueño, pero el poder lo ostentará el mismo partido, ya allí tenemos al PRI, que aunque me digan que ya cambio y que viene el mismo PRI, huele, camina y habla como el antiguo PRI.

¿A qué va todo esto? Que el mal llamado Frente Amplio Democrático tiene todo menos democracia. En Movimiento Ciudadano, Dante Delgado es su dueño y señor, desde que se hizo del partido sigue siendo su dirigente (desde 1998) y no hay que olvidar que el señor tiene todas las mañas del antiguo PRI, (fue gobernador de Veracruz por este partido); el PRD, que es una escisión del PRI, no tiene procesos democráticos, la opacidad para la elección de candidatos, presidentes de partido y conexas no tiene límite. Y el baluarte de la derecha, que siempre quiso ser democrático, y que los ideales de Madero los hacía propios, el Partido Acción Nacional, se ha convertido en un pirata. Los candidatos no son los mejores ni electos, sino que los puestos de elección son literalmente comprados. Serás candidato si estas bien con la dirigencia, sino no.

Morena, bueno, ese dejo de Juárez dictador no se le quita a AMLO. De democrático no tiene nada. Y del PRI mejor no hablamos. En Aguascalientes se siguen peleando por el partido los Granadistas contra los Lorenistas.

Sólo hubo un artífice de la democracia, y fue Madero. Pero vean como le fue. Lo mataron. Lo traicionaron, y a su hermano, le dieron una muerte con tortura que ni al peor de los políticos le deseo.

A México no le gusta la democracia. Gane quien gane las elecciones del siguiente año, tendrá todo, menos demócrata, y sobre todo, no verá por el bien común, sino por el bien de sus cuates, como lo seguimos viendo en este siglo XXI. Políticamente hablando, seguimos en el siglo XIX.

Qué pena.

 

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José de Jesús González Serna

José de Jesús González Serna

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