Opinión

¿Y los feministos cuándo? / Un cuarto propio

El feminicidio en contra de Mara Castilla Miranda ocurrido en el estado de Puebla, gobernado por el PAN, se suma a los 83 feminicidios cometidos en aquella entidad donde resulta obvio que la seguridad de las mujeres es de absoluto desinterés para el gobierno local, su muerte es un golpe muy duro desde luego para ella misma, arrancar de tajo la vida a una mujer quien seguro tenía mil planes guardados en aquellas conversaciones que esa y otras noches habría compartido con sus amigas y amigos. El golpe certero dado a su familia, quien aquel día no supo que sería el último en que la vería, después sólo quedó restos de su cuerpo joven y alegre de la manera más infame silenciado, un puñetazo crudo al movimiento de mujeres, principalmente a los feminismos que no han cesado de denunciar y señala el estado mexicano feminicida y los gobiernos locales que no han movido un solo dedo para detener, sin pretextos, la violencia contra las mujeres.

El mensaje enviado por estos depredadores para las mujeres sin duda es el que pueden hacer lo que quieran con las mujeres porque el nivel de impunidad y corrupción en México es tanto que ellos se han vuelto intocables y algo más, ahora son protegidos por el propio colectivo de varones que silenciosamente lo resguardan como amigo, hermano, primo, cuñado, hijo, tío, abuelo, padre, etc. Pero que antes que denunciarlo y enfrentarlo lo cubren porque “a ellos no les ha hecho nada, porque no les consta, porque cada quien sabe lo que hace, porque la culpa es de las mujeres que se dejan, para que me meto yo en broncas que no son mías”, y así una larga lista de argumentos que únicamente abrazan y protegen a los agresores facilitándoles el actuar impunemente.

Meses antes del asesinato de Mara había ocurrido el de Lesvy Berlín Osorio, otra joven asesinada en Ciudad Universitaria por su novio, entonces el movimiento feminista realizó una acción que logró un impacto fuerte #SiMeMatan y luego cada quien pondría cualquier frase subrayando la estúpida serie de argumentos que las mismas autoridades habían usado para explicar el feminicidio de Lesvy juzgando su apariencia y las actividades que realizaba, pero la vida es a veces bastante irónica, Mara Castilla entonces indignada ante el asesinato de Lesvy participo en la campaña en las redes sociales #SiMeMatan es porque me gustaba salir de noche y tomar cerveza, según documenta el portal de BBC Mundo.

Y ante este terrible y doloroso panorama la discusión de si el separatismo feminista tiene o no razón de ser, por el hecho de haber sacado del frente de la marcha que se organizó para protestar contra el feminicidio de Mara y la presencia en el frente del reconocido periodista Jenaro Villamil. La discusión yo pienso que puede ser más profunda o más sencilla, pero que de ninguna manera nos debería distraer para frenar de tajo el terror que las mujeres día a día estamos viviendo, el peligro real de no volver a casa.

Creo que la discusión no es sobre el profesionalismo y la solidaridad que Jenaro Villamil tiene con el feminismo, pero tampoco debería ser si el movimiento separatista que además ha sido señalado como violento actúa de forma correcta ante la sociedad acostumbrada a ver a las mujeres bien portadas y en estado pasivo. Y se vale preguntar ¿Son las separatistas las que están asesinando? Pues no, no lo son. ¿A qué se refieren quienes las señalan de violentas? A la rabia expresada, al coraje, a la determinación, a decir un contundente NO a un hombre buena onda. ¿Por qué cada que una mujer dice no, hay una sociedad que no escucha, hay otros hombres y mujeres que piensan que de hecho un no quiere decir un sí?

No deberíamos estar más indignadas al menos nosotras las mujeres por esos 7 feminicidios que diariamente ocurren en el país, porque tenemos que subrayar y hasta celebrar la actitud solidaria de algún varón, por qué su voz o su sola presencia se tiene que ensalzar y meternos en un conflicto que divide, ¿qué necesidad hay en cada una de nosotras, dentro que seguimos creyendo que lo correcto es darles la bienvenida? Hacer alianzas con ellos y no entre nosotras se ha privilegiado y la verdad creo que casi nada hemos logrado.

Miles de experiencias y de ejemplos tenemos en los movimientos feministas y cada una de nosotras para contar la historia de abuso y acoso de los compañeros incluso de esos, los más buena onda, los sensibles o como dicen ahora, los de la nueva masculinidad. ¿En serio ya habrá renunciado ellos a sus privilegios? ¿Neta están dispuestos a organizarse y hacer un movimiento amplio que detenga a toda costa la violencia contra las mujeres, un movimiento que convoque a los demás varones o piensan seguir figurando y peleando el liderazgo que muchas mujeres han construido con su feminismo innegociable a pesar de los pesares?

Lo absurdo no para con este evento del periodista que irrumpe la organización de la marcha y provoca la pelea de grupos de mujeres volviéndose la manzana de la discordia, ahora nuevamente el feminicidio de Mara tiene que sortear las declaraciones cínicas de la empresa Cabify que asegura que los feminicidios no se van a terminar retirándoles el permiso de operar en el estado de Puebla, que además ellos contaban con la carta de antecedentes no penales extendida por el gobierno de aquella entidad, pero ¿qué acaso no es eso la corrupción?, ¿enderezar todo lo chueco? Tanto la empresa como el gobierno han cometido corrupción. El gobierno primero se beneficia del crimen organizado, logra votos, logra presupuesto y luego vienen empresas como Cabify y Uber a vendernos seguridad pero tampoco cumplen aunque salven el tema del papeleo la realidad es que la madeja corrupta ha envuelto todo y emplean tanto en lo privado como en lo público a los feminicidas porque para ellos si hay empleos.   

Mara nos sigue doliendo en lo más profundo, Mara es la historia de cada una de nosotras sobrevivientes de la violencia sexual que encubre la sociedad, la familia y el sistema de justicia, el Estado, la Iglesia y hasta los movimientos sociales, Mara es una razón para reunirnos y reorganizarnos como feministas, #Micasaestucasa Amigas, hermanas, niñas, mujeres del mundo “Si algún día van a una fiesta, ustedes o sus hijas, si tienen trabajo y se les hizo tarde o cualquier circunstancia que no les permita llegar a tiempo a su casa o el regreso resulte peligroso o inseguro, pueden escribirme y con gusto, sin importar el día y la hora, las recibo en mi casa con un buen café y un lugar para descansar. Es mejor quitarnos la pena (vergüenza) que permitir que nos quiten la vida. Hay que cuidarnos entre nosotras”. Esta iniciativa corre por las redes y esperemos se haga realidad muy pronto mientras la cosa no cambie en México.

Estamos en un estado severamente crítico de alerta 7 feminicidios diario en el país a cualquiera nos puede tocar ¿Y ustedes varones, aliados y críticos del feminismo? ¿Cuándo será que los veremos en acción convocando a los demás contra los feminicidas, denunciándolos en todos los ámbitos, gritando y poniendo límites claros a los depredadores como nosotras lo hacemos, No es NO? Mara y cada mujer asesinada sigue siendo un motor con inmensa energía para el feminismo.

@Chuytinoco

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Chuy Tinoco

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1 Comment

  1. Byron
    22/09/2017 at 21:35 — Responder

    Uta!!! Parece que no necesitan a ningún hombre en su lucha… mejor me hago a un lado y… mis mejores deseos…

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