Opinión

Mega Festival por la Paz / Alegorías Cotidianas

Nos compadecemos de algunas situaciones, criticamos otras, el hecho es que en ocasiones no hacemos nada por hacer un cambio en nuestra vida y manera de ser. En este siglo estamos acostumbrados a estirar la mano y recibir las cosas, cada vez tenemos menos tolerancia a la frustración y al mismo tiempo nos conformamos con nuestros nocivos estilos de vida y en cómo nos gobiernan.

Hay un gran número de personas que se tocan el corazón y tienen a bien decir que harán un cambio, sin embargo, sin disciplina y fuerza de voluntad poco se logra. De ese mismo número de personas, cuando se les habla de cooperar para una causa comentan que participarán y apoyarán cuando la realidad es que, la minoría cumple su palabra.

Hay una y mil causas que apoyar, sin duda alguna la más importante es la propia, aquella por la que todos los días vale la pena luchar y trabajar pues el beneficio será únicamente para nosotros mismos.

En ocasiones nuestra causa se pierde, nos dejamos llevar por el ego, perdemos nuestro centro y es entonces cuando comienzan los conflictos: mi relación conmigo mismo y con los demás no es sana y me quedo inmerso en un círculo de incoherencia que no me permite crecer como persona ni como ser social.

Sin embargo, cuando cada uno tira hacia su lado y no somos empáticos es poco probable que logremos un bien común, pues sólo podemos ver por nuestros intereses, sean buenos o no. Para muestra de ellos tenemos a Duarte y a tantos otros políticos quienes protegidos por una plataforma aseguran trabajar en nuestro beneficio como ciudadanos y, al llegar al poder, lo olvidan cegados por el poder.

A nosotros también nos puede cegar el poder y nos puede hacer irracionales en nuestras relaciones, nos volvemos intolerantes, posesivos, mandones, insoportables y nos instalamos plácidamente en ese papel si nos es funcional aun si dañamos a los otros. Después de un tiempo de mantener un círculo de incoherencia nos quejamos cuando no nos salen las cosas, no obtener algo o estar como atorados en cierta situación.

Hoy en día está de moda ir al psicólogo o acudir con un coach life para que nos ayude a enderezar nuestra vida, lo que no nos explican es que mientras nuestra intención de cambiar no sea sincera poco podremos hacer y después de un tiempo volveremos a lo mismo de siempre, pues no hicimos un cambio profundo, no hubo una modificación en nuestro entorno y, por tanto, no cooperamos en la mejora de nuestra comunidad.

No podemos olvidar agregar que en estos tiempos modernos, las redes sociales nos proveen de tanta información que en ocasiones nos perdemos y al desubicarnos, si buscamos hacer un cambio profundo en nuestras vidas, a veces no sabemos para dónde vamos ni que necesitamos, sin dejar a un lado la cuestión económica pues quienes deciden hacer un cambio en ocasiones no pueden pagar una guía para lograrlo.

Quizá en la vida necesitamos hacer un intercambio para obtener lo que necesitamos espiritual y físicamente, pueden ser intercambios energéticos como un agradecimiento sincero, unas palabras de aliento, amor, empatía, confianza, seguridad y cariño. También podemos hacer trueques o intercambios monetarios, cuando nos encontramos en la frecuencia correcta las cosas comienzan a fluir y la realidad, el presente, florece.

Pocos son los que en realidad, de corazón dan sin esperar un intercambio monetario a cambio y lograr reunir a un gran número de personas que estén dispuestas a ello no es sencillo sin embargo este 24 y 25 de septiembre un grupo de terapeutas holísticos ofrecerán gratuitamente sus servicios con el único fin de sanar con amor.

El objetivo del festival por la paz es estrechar el corazón del mayor número de personas posibles para que estas puedan armonizarse, centrarse y seguir adelante con su camino. Muchos de los malestares de salud de los humanos se derivan del estrés y del poco valor que a sí mismos se dan, por ello tener la oportunidad de apapachar al alma es una ocasión única donde podremos, en sintonía, encontrar la paz.

Cuando todos vibramos en una frecuencia alta de amor, en nuestro entorno hay menos conflicto por tanto menos delitos más armonía y mayor bienestar para todos.

Este tipo de eventos nos ayudan a limpiar la energía de nuestra ciudad, a remover el espíritu para creer que la armonía existe y los cambios de corazón reales y profundos también.

El Festival, además de las exhibiciones artísticas, conferencias y talleres también ofrece espacios de meditación, terapias reiki, resonance repatterning, barras cerebrales, acupuntura, quiroprácticas, kinestésicas, clases de yoga, terapia gestalt entre muchas otras más.

Unámonos todos en el corazón de Aguascalientes, donde en alguna ocasión se abrió el crecimiento económico de nuestro terruño, Las Tres Centurias, ahí podremos acudir si tenemos una enfermedad o deseamos restablecer la armonía de nuestro ser.

Si yo estoy bien, tú también y si contagiamos un poquito el bienestar todos los estaremos.

No pierdas la oportunidad de tener una terapia, se ofrecerán de las 8:30 de la mañana a las 20:30.

Si sientes el llamado no dudes ir este fin de semana a las plaza de las Tres Centurias para ser beneficiado de una terapia alternativa, pasa la voz, que la paz no se haga esperar.

 

Laus Deo

@paulanajber

 


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Paula Nájera

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