CulturaOpinión

Orquesta Sinfónica de Aguascalientes Ara Malikian

 

La primera vez que escuché a Ara Malikian fue con la Sonata No. 2 para violín solo Obsesión, del compositor belga Eugene Ysaÿe, me quedé sorprendido por las facultades de semejante portento del violín. Por eso, cuando me enteré de que este virtuoso del violín venía a Aguascalientes con la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes, se me hacía largo el tiempo de espera a que llegaran estas fechas, pero ya sabes, no hay plazo que no se cumpla.

El concierto fue el viernes 8 de septiembre en el marco de los festejos por el 25 aniversario de nuestra Sinfónica, la respuesta del público fue extraordinaria, el lugar lucía abarrotado y esto siempre será una buena noticia.

___


___

Bien, esto no pretende ser una visión crítica de un concierto que está más allá del bien y del mal, ¿con qué criterios podríamos juzgar el trabajo de un violinista de este tamaño?, la verdad nos veríamos ridículos, es simplemente el deseo irreprimible de querer compartir contigo, amigo melómano, la gratísima experiencia de escuchar música de tan alto nivel, un evento digno de festejar los 25 años de existencia de esta nueva versión de la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes, porque no hay que olvidar, sería injusto y un error hacerlo, que en 1922 existía ya una organización musical en esta ciudad llamada Orquesta Sinfónica de Aguascalientes, y si nos ponemos estrictos, es en nuestra ciudad en donde existió la primera orquesta sinfónica a nivel nacional, si consideramos que la Sinfónica de Xalapa, que se considera la más antigua de México y es la decana de todas las orquestas, se fundó en 1929, cuando mucho tiempo antes, ya existía en Aguascalientes una importante tradición orquestal, y esto no podemos ni debemos ignorarlo. Pero bueno, entendemos que se están festejando los 25 años de esta nueva versión, ya consolidada, de la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes y recientemente nombrada por nuestro gobernador, el contador Martín Orozco Sandoval, como Embajadora Cultural de México, fantástico, sin duda, aunque creo que también merece el reconocimiento oficial de patrimonio cultural del estado, porque indudablemente lo es.

Bien, pues el concierto inició con el inconfundible riff de guitarra de una de las mejores canciones en la historia del rock, Voodoo Child (Slight return) del guitarrista James Marshal Hendrix, probablemente, al menos lo es para quien esto escribe, el mejor guitarrista de rock en toda la historia del género.

A partir de este momento surgió la música de una forma natural, casi diría que espontánea, con un repertorio que le es propio al maestro Malikian, oscilando con una libertad que no deja de sorprender, de canciones clásicas de rock, hasta los argumentos más demandantes y exigentes de la gran música de concierto, así escuchamos temas de Radiohead, Jimi Hendrix y la infaltable Kashmir de Led Zeppelin, del disco Physical Graffiti de 1975, además, y esto es muy importante, su concierto tuvo como columna vertebral música de su propia inspiración, además nos encontramos con un verdadero contador de historias, nos narró la dramática historia de su violín a través de la música, me recordó un poco al libro que el maestro Carlos Prieto, posiblemente el mejor cellista mexicano, tuvo la gentileza de obsequiarme llamado Las aventuras de un violoncello. Bien, pues Ara Malikian nos narró la increíble historia de su violín en finos argumentos musicales y con explicaciones previas a cada ejecución que no dejan de sorprender por su fascinante facilidad de palabra.

Como te decía, esta aventura musical osciló entre composiciones propias, temas clásicos de rock y repertorio de la gran música de concierto, como la Fantasía Carmen de Bizet de acuerdo a la visión del gran violinista navarro Pablo Sarasate, La Primavera de Las cuatro estaciones de Antonio Vivaldi, música de Paco de Lucía o música del padre de la música, Johann Sebastian Bach.

El lugar se vio abarrotado, no sé cuántas personas habría, pero calculo que unas 8 o 10 mil personas, la acústica del Centro de Convenciones de la Isla San Marcos no es exactamente la mejor pero se logró escuchar dignamente con un buen trabajo de ecualización, al menos se escuchó mucho mejor que el concierto al interior del Museo Espacio, y debido a esta respuesta de la audiencia, se organizó un segundo concierto en este mismo escenario para ayer sábado 9 de septiembre.

En la infumable pasada administración la Sinfónica fue humillada, primero con una payasada que, insisto, se esforzaron en llamar ópera Carmen, pero en realidad fue una auténtica falta de respeto a la música, a la Sinfónica y al público melómano. Después todavía fue peor, trajeron a los Ángeles Azules a tocar con nuestra máxima entidad musical, un insulto al buen gusto y al sentido común. En cambio ahora, con esta nueva administración se organiza un concierto para festejar los 25 años de nuestra Sinfónica con un violinista de primer mundo, y que este sí dignifica el currículum de la OSA. No me atrevo a opinar de otros temas, no tengo la información para emitir responsablemente una opinión, pero en términos culturales, estoy cierto de que se está trabajando correctamente.

La próxima semana la Sinfónica regresa a su casa, por ahora, todavía el Teatro Aguascalientes para ofrecer un concierto con música mexicana, claro, es 15 de septiembre, la Sinfonietta de José Pablo Moncayo, Sinfonía No. 2 India de Carlos Chávez, Danzón No. 2 de Arturo Márquez, Sones de mariachi de Blas Galindo y el celebérrimo Huapango de Moncayo, dirige el maestro José Areán, director titular de la OSA. El concierto es a las 21:00 hrs. Ahí nos vemos si Dios no dispone lo contrario. Hasta entonces.

 

[email protected]

The Author

Rodolfo Popoca Perches

Rodolfo Popoca Perches

No Comment

¡Participa!