Opinión

Ciudad Fantasma / Alegorías Cotidianas

Debido a la cercanía a la Toussaint (la celebración francesa de todos los santos difuntos) y el Día de Muertos, recordé un librito de cuentos de terror que me regaló mi esposo en un viaje que hizo a la Ciudad de México hace unos pocos años. Reconozco que había iniciado ya un textito sobre Cervantes que leerán la próxima semana.

En fin, confieso que no conozco muchos libros con historias de terror o leyendas de Aguascalientes salvo ese ejemplar que compiló el IEA entre 1999 o 2000 (quizá más, les debo la fecha, no encontré el libro) donde se narran las leyendas de la Llorona, el Chan del Agua, entre otros.

Así pues, el día de hoy, casi en el aquelarre (la fiesta de las hechiceras del 31 de octubre, es decir Halloween) les presentaré Ciudad Fantasma, relato fantástico de la Ciudad de México XIX-XXI TOMO I; publicado por Almadía, una casa editorial que de poco a poco se ha establecido en el medio como una marca prestigiosa, con títulos escritos, de buena literatura.

La antología elegida por Bernardo Esquinca y Vicente Quirarte está compuesta por 15 cuentos, todos (tal como su nombre lo indica) se desarrollan o su escenario es la Ciudad de México. La selección es de textos del siglo XIX, XX y XXI, esto permite que los lectores conozcan la evolución del terror durante tres siglos de literatura mexicana.

Como toda buena antología de cuentos de terror (aunque no podríamos hacer a un lado los pueblos donde en ocasiones la literatura es mágica) no puede faltar la mexicanamente reconocida Llorona narrado por Artemio de Valle-Arizpe.

Los habitantes de la capital se refugiaban en sus casas para no encontrarse en la calle después de las 22h., los gritos y lamentos en la Plaza Mayor y calles aledañas los tenía aterrorizados. Algunos valientes se animaron a ir tras ella sin que se percatara de que la seguían, la veían desaparecer a lo lejos como si se evaporara en el tiempo. Lloraba por su marido quien había muerto en la juerga lejos de ella, no clamaba por sus hijos pues no tuvieron alguno así que penaba por no haberlos parido gracias a los vicios de su esposo a quien amaba con locura. Siempre regresaba al centro para poder encontrarle o verle.

Hasta los primeros años del XVIII se escucharon los gemidos y lamentos de esta mujer enamorada después, se perdieron el bullicio de la ciudad.

Páginas más adelante encontramos “La Cena” de Alfonso Reyes, la inspiración de la controversial novela corta Aura de Carlos fuentes y la Dama de Corazones de Xavier Villaurrutia; a diferencia de éste último Fuentes era el pupilo de Don Alfonso por lo que, seguramente, conocía a la perfección las posibles interpretaciones que de “La Cena” pudo haber hecho el mismo autor.

Más que de terror “La Cena” es una narración llena de elementos de la ideología de la hechicería mexicana. Cada vez que lo leo siento que es como estar presente, dentro de la lectura, en dos planes paralelos donde no puede distinguirse la realidad y la fantasía, como esos sueños que al final nos hacen dudar si fueron ficción.

La narrativa nos convierte en parte de la historia, como si fuésemos autores conscientes de la misma de tal manera que sabemos todo de principio a fin, observado plácidamente mientras llega el final.

Posteriormente encontramos a José Emilio Pacheco con “La Fiesta Brava”, un cuento que tiene como protagonista (por primera vez) al metro de la Ciudad de México. Andrés Quintana es un ciudadano como usted y yo que persigue la chuleta todos los días y vive de su trabajo como traductor de libros hasta que un día un comentario negativo sobre una de sus traducciones hace que un escritor se suicide y eso le cambia la vida de nuevo, por si se preguntaba usted si antes había ya sufrido un estrepitoso movimiento en ella.

En este cuento, la ciudad, los transeúntes, los usuarios del metro, los vecinos, la esposa, de alguna u otra manera forman parte de la historia y la ayudan a cobrar vida.

Con un final abierto a la imaginación Pacheco deja entrever el porqué es ganador del premio Cervantes y del Nacional de Ciencias y Artes. La trama completa, y más detalles sólo se pueden descubrir si se lee de principio a fin.

Seguimos pues con “La Noche de la Coatlicue” de Mauricio Molina. Este cuento no sé cómo reseñarlo, por donde comenzar es difícil, lo que sí puedo comentarles es que, hacía mucho tiempo que un cuento no me daba tanto miedo como ese. En verdad fue horrible, el corazón me palpitaba al tiempo que no podía dejar la lectura. Parte del malestar del protagonista me invadía y al terminar de leerlo, releí el final varias veces sin poder concebir lo que mis ojos, letra por letra, me contaban.

“La Noche de la Coatlicue” es un cuento impactante lleno de suspenso y con un final simplemente increíble, no quiero contar nada de él espero a que cuando encuentren sus páginas pueda su imaginación llevarlos al horror más inusitado por imaginar en tan sólo unos minutos.

Del resto de los cuentos, espero que tengan la oportunidad de disfrutarlos y espantarse un poco, tal como los relatos fantásticos buscan en cada uno de sus lectores. Ciudad Fantasma, relato fantástico de la Ciudad de México XIX-XXI TOMO I tiene un tomo dos que espero próximamente leer pues al igual que ustedes tengo la curiosidad de saber qué es lo que contendrá y si sus páginas me llevaran a vivir momentos aterradores.

 

Laus Deo

@paulanajber

 


Vídeo Recomendado


The Author

Paula Nájera

Paula Nájera

No Comment

¡Participa!