Sociedad y Justicia

La corrupción va más allá de Odebrecht: Embajador de Perú | Entrevista a Julio Garro Gálvez

 

 

  • Lo más importante es que convirtamos la corrupción en algo no aceptable
  • Odebrecht no es el único caso de corrupción internacional

 

Aunque Perú aún es un país rezagado en muchos aspectos en Latinoamérica como Desarrollo Humano, es innegable que en los últimos años ha mostrado un crecimiento acelerado. Según la JPMorgan, Bank of America Merrill Lynch, Citigroup, Goldman Sachs y Morgan Stanley, para 2016 y 2017 se pronosticó que este país andino crecería en producto interno bruto en cerca de un 4.3%, con una inflación esperada de 2.8%, convirtiéndose en la economía que más crece en el subcontinente mientras que al mismo tiempo esta nación sudamericana se ha convertido en una de las que ha tomado acciones más agresivas en el caso de corrupción Odebrecht, siendo incluso detenido el expresidente Ollanta Humala y su esposa, Nadine Heredia, al haber recibido presuntos sobornos de la constructora brasileña para financiar su campaña política en 2011 de manera irregular, mientras que en México, aún no cae ninguna cabeza.

Al respecto, Julio Garro Gálvez, embajador de Perú en México, quien estuvo durante la semana pasada en Aguascalientes para Foro la Alianza del Pacífico Integración latinoamericana y vinculación internacional que se llevó a cabo en la Universidad Autónoma de Aguascalientes, ofreció una entrevista exclusiva para La Jornada Aguascalientes:

En los últimos años Perú ha tenido muchos avances en materia de combate a la corrupción e incluso se ha convertido en un ejemplo latinoamericano ¿Qué podría aprender México de eso?

Bueno, el Perú no va a darle lecciones a nadie pero hemos hecho nuestro trabajo como nos parecía necesario y estamos seguros que México está haciendo el suyo, veo permanentemente los esfuerzos que se hacen y lo que creo es que América Latina, en general, cambió en los últimos años y décadas de ser una sociedad en la que la corrupción le parecía prácticamente inevitable de la vida política, para convertirse en una que no la acepta más. En el caso de la sociedad peruana y de muchas de las sociedades latinoamericanas han demostrado que en los últimos meses que esa es la realidad.

Como ustedes saben, el próximo año va a tener lugar la Cumbre de las Américas en el Perú, un ejercicio que hacen cada cuatro años todos los países de la región a nivel presidencial, algo excepcional. El Perú ha estimado que es el momento para que a ese nivel se discuta el tema de la corrupción y ese será precisamente el tema de la reunión de abril 2018, porque sin combate a la corrupción no avanzan los otros temas.

A los inversionistas no les interesa un país barato, sino que les interesa un país que funcione, con instituciones y reglas; un país que no acepte la corrupción y creo que en eso el Perú va avanzando y la región está haciendo grandes esfuerzos también.

 

Perú es una de las economías que más crece en Latinoamérica, ¿qué tanto ha jugado el combate a la corrupción en este tema?

Sí, el Perú es una de las economías que afortunadamente han tenido uno de los desempeños más exitosos en la región, parte de lo cual por supuesto se debe a la inversión pública y privada nacional y extranjera y, como decíamos, no hay inversionista que esté interesado en llegar a un ambiente en el cual no haya estabilidad y que no tiene predictibilidad. La corrupción es simplemente un elemento de impredictibilidad.

Creo que el ejemplo que hemos tenido en toda América Latina en el último año, con los desastrosos efectos de un caso de corrupción internacional muy grande que ha afectado a tantos países, ha demostrado que justamente un país que quiere crecer de una manera predecible debe de tener una sociedad y un sistema de leyes que funcione y en el cual la corrupción no tenga lugar.

 

¿Se refiere al caso Odebrecht?

Me refiero a ese entre otros. Lamentablemente no es el único pues, aunque quizás es el más visible, han habido otros casos que también han implicado a más de un país, pero sí, Odebrecht ha sido un caso importante.

 

En Perú este caso ha tenido especial relevancia mientras que en México ha quedado invisibilizado.

Bueno, yo no sé el caso de México, pero estamos en un ejercicio, se están haciendo sus investigaciones, nosotros las nuestras y muchos países de la región las están haciendo así que creo que lo importante que hay que rescatar es que es un ejercicio que todos juntos hacemos para combatir a la corrupción.

Sin embargo, la corrupción debe ser erradicada principalmente de la mentalidad colectiva y de la aceptación. Todos los desarrollos sociales empiezan con las ideas y la idea de que la corrupción no es aceptable, es una idea que se va interiorizando en nuestras sociedades cada vez más, ese es el principio y el fundamento de un avance sostenido en otras áreas cómo puede ser de la inversión pero también de la inclusión social.

Los más pobres suelen ser los más afectados por el tema de la corrupción, si queremos que los estratos más pobres y los que más necesitan tengan acceso a un sistema de justicia y mecanismos administrativos eficientes, tenemos que combatir a la corrupción y en eso creo que todos estamos unidos.

 

Se habla mucho de combate a la corrupción en el estrato político, administrativo, pero también hay corrupción en el resto de la sociedad.

La corrupción va desde el pasarse una luz roja en el semáforo e intentar darle dinero a un policía en la esquina, hasta una millonada de plata que se entrega para un contrato y eso es lo importante, por eso digo: no se trata sólo de que los casos grandes sean señalados (que es indispensable hacerlo), sino que lo que es importante primero es que convirtamos la corrupción en algo no aceptable para nuestra sociedad, para nuestros sistemas económicos políticos y obviamente para los sistemas judiciales.

 

The Author

Carlos Olvera Zurita

Carlos Olvera Zurita

Nada, sólo 28 años de vida. Reportero en La Jornada Aguascalientes.

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