Opinión

Los Dreamers y sus dos pesadillas / Un cuarto propio

Pesadilla en el infierno y no me refiero a la conocida película de terror, sino al sueño de miles de jóvenes principalmente de origen mexicano, víctimas del racismo del presidente estadounidense Donald Trump. Aproximadamente 620 mil quedan desprotegidos en términos de escolaridad, salud y estancia migratoria en los Estados Unidos de Norte América debido a las decisiones tomadas por su presidente para dar término al programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) entre los argumentos que expone el mandatario está la equivocada idea del robo de trabajo y de oportunidades que las personas migrantes representan para la ciudadanía que tiene documentos para habitar los Estados Unidos, eso sumado a otra larga cadena de prejuicios ha sido la justificación para al fin cancelar el derecho de las y los estudiantes de origen centroamericano y mexicano y así despojarlos de la oportunidad del desarrollo en el país que han elegido vivir y en donde llevan años viviendo.

A quienes se les ha llamado dreamers tendrán dos razones para odiar profundamente el sistema político que impera en Norteamérica, por un lado la injusticia cometida por el congreso de los Estados Unidos como señal de obediencia al desquiciado presidente Trump que sin duda ha llegado sobrado de supremacismo debido al apoyo incondicional de los grupos de ultraderecha fundamentalistas que se han colocado en la política nacional como un bastión importantísimo del actual presidente norteamericano, su interferencia ha quedado manifiesta no sólo en las apariciones escandalosas del KKK, mejor conocido como Ku Klux Klan, que se muestra impunemente realizando ataques y mensajes racistas explícitos que desde luego son altamente peligrosos y devastadores, además de otros grupos políticos tradicionales en el partido republicano ultra conservadores, esos que no les gusta lucirse tanto y pero están a la sombra del poder.

Son justo esos grupos que integran el famoso Tea Party quienes se inconformaron a las políticas sociales de la pasada administración de Barack Obama por considerar que se estaba perdiendo la naturaleza del sistema económico de su país y que esas políticas por ejemplo del DACA o la reforma sanitaria lo único que hacían era acercar a los Estados Unidos al socialismo, por eso se resistieron y se fueron colocando políticamente de forma estratégica en el partido republicano que finalmente cayó en las manos de los grupos ultra conservadores mismos que ahora solapan todas estas políticas racistas de Trump principalmente dirigidas a lo que ellos han identificado como una grave amenaza, todo lo proveniente de México y desde luego eso incluye a las personas. Así es, incluso son esos mimos que pugnan porque se pongan límites a las leyes internacionales que buscan reducir los gases contaminantes pues alimentan la idea de que eso es una estrategia para frenar el desarrollo de la industria y la economía norteamericana, por lo que hay que tener sumo cuidado en aplicar las políticas a favor del medio ambiente. Ese es el nivel de ignorancia y egoísmo económico que actualmente maneja al vecino país del norte.

Como verán, no cabe duda que muchas ideas que se han expresado en acciones concretas y en política internacional son avaladas por Donald Trump, no le quitamos ninguna responsabilidad, pero vale la pena mencionar que esta proliferación de grupos ultra conservadores son el semillero del racismo desatado en el mundo como consecuencia de la llegada de esos grupos fundamentalistas al poder de una nación.

Y lo segundo es que una vez que inicie algo que no sabemos cómo va a ocurrir, pero que será el regreso de jóvenes sin documentos en los Estados Unidos, vendrán a un país ingobernable, un país que desaparece a sus estudiantes, que asesina a las mujeres, cuyo índice más alto de violencia es justamente contra la juventud de este México sumido en la ingobernabilidad, en la locura presidencial de querer cambiar la realidad de millones de personas por medio de spots televisivos, en la desfachatez de la Estafa Maestra, dos mil 224 millones de pesos destinados a combatir la pobreza, que se manejaron por medio de empresas fantasma pero que fueron a dar a los supuestos negocios de la clase política y así quedó en silencio todo.

Llegarán a un congreso decapitado que está negociando la presidencia del 2018, la silla presidencial a cambio del silencio, del olvido, de la impunidad y de la riqueza infame, una sucesión que nos dejará más pobres. Por eso digo que esta pesadilla por la que estarán pasando miles de jóvenes a quienes les llaman dreamers se volverá una pesadilla por un lado el sentimiento de impotencia y odio contra un racista que los excluye y expulsa de la posibilidad de disfrutar de sus derechos y por otro lado la llegada a este polvorín que amenaza con empeorar entre más se acerque el relevo presidencial.

Vienen de un país más o menos con un debate político sobre las acciones sociales del gobierno, con la posibilidad de que el camino del derecho funciona, con la idea de que las leyes están hechas y hay que cumplirlas, quizá, muy probablemente con los deseos de salir adelante en un país como México con pocas oportunidades; pero llegan a un escenario doloroso, indigno para las y los jóvenes que crecieron allá y acá.

Y para colmo de males irán llegando a un país que se está reconstruyendo, que sobrevivió a una terrible tragedia la del temblor del 19 de septiembre, como hace 30 años y aunque ellas y ellos no lo vivieron aquí hay memoria, aquí se recuerda que desde entonces el gobierno no hizo más que lucrar con la necesidad y el dolor de la gente, ahora vemos en una y otra gira a Enrique Peña Nieto en plena campaña política, vemos a sus funcionarios entregando apoyo obligando a dar gracias al Gobierno Federal y al Gobierno del Estado por ese apoyo, somos testigos de las innumerables pasarelas de altos funcionarios del gabinete del Gobierno Federal buscando aparecer en la foto para ser designados como futuros candidatos por el PRI, escuchamos al secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade, decir que es “mucho lo que el país le debe al PRI”, en el colmo de la lambisconería política, una total falta de memoria de los motivos por los cuales este México hoy está bajo los escombros en todos los sentidos, nos toca tener que escuchar al alucinante presidente Peña Nieto decir que por todo le echamos la culpa a la corrupción.

Y ahora el chantaje de Donald Trump que pide presupuesto para su muro fronterizo a cambio de en “algunos casos” mantener la protección del DACA para sólo algunos dreamers, fondos además para contratar a 370 jueces de inmigración, mil abogados para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, 300 fiscales federales y diez mil agentes fronterizos, todo para asegurar su frontera sur, mientras el gobierno mexicano implora porque Estados Unidos no abandone el Tratado de Libre Comercio de América del Norte porque lo único que han hecho los gobiernos anteriores es alimentar la dependencia mexicana de la economía estadounidense. Vaya fin de sexenio que deja el desastre peñista.  

De nada vale que salga el rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, a alentar el regreso que se escuchen voces oportunistas en el Congreso y el Senado diciendo que México está listo para recibir a sus dreamers, casi todo el país sabe que no es cierto, que de por sí los jóvenes de aquí están viviendo una alerta por la violencia en su contra, principalmente el feminicidio contra las jóvenes, incluyendo la falta de oportunidades, que lo que está por ocurrir puede ser la continuación de una pesadilla sin salida mientras se da un golpe más a la violación de derechos de quienes son considerados como minorías por los grupos corruptos, ultra conservadores y racistas que siguen alimentando el despojo para proteger su mina de oro basada en la desigualdad.

 

@Chuytinoco

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Chuy Tinoco

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