Opinión

¿Sirve de algo el curso de vialidad antes de la licencia de conducir? / Desde la redacción

 

Luego de más de cinco años de manejar, recién solicité mi licencia de conducir (qué pena confesarlo). Sinceramente, no entendía cuál era la finalidad de obtener una credencial que constatara que soy un conductor, o ¿tener una licencia de conducir te acredita como mejor conductor?

La idea de por fin solicitar la licencia nace, como casi todas mis experiencias, luego de padecer un percance.

Hace aproximadamente un año, en Segundo Anillo (casi enfrente de Seguridad Pública) un vehículo de la CFE se impactó con mi auto. El conductor se estacionó cerca del camellón para realizar poda de árboles que ya alcanzaban el alambrado. El empleado instaló señaléticas y aseguró el área para no provocar accidentes, pero olvidó poner el freno al auto. El vehículo dio marcha atrás por la avenida hasta colocarse en el carril en donde yo circulaba. Intenté esquivarlo, pero solo provocó que además dañara a otro vehículo a mi costado. 

La verdad es que no fue nada grave, solo algunos daños materiales que la aseguradora de CFE se encargó de solventar sin reparos. Lo único a lo que me tuve que enfrentar fue a un elemento de Tránsito. 

–Su licencia, joven.

–No tengo…

–¿Y ya sabe cómo le va a hacer?

Nunca había estado en una situación en la que yo fuera agente de la corrupción. Sé que en ese momento no fui un buen ciudadano porque pasé por alto que, para conducir, primero es necesario portar un documento que acredite que soy conductor y después a discutir si es necesario o no, si es sólo un método de recaudación o de control vehicular o etc., pero es nuestra responsabilidad como ciudadanos cumplir, después exigir.

–Gracias, joven. Ya váyase. Las licencias las dan aquí adelantito, para que no le vuelva a pasar.

¿Las licencias de conducir sirven para evitar la corrupción?

 

Ahora que de nuevo conduciré de manera constante, decidí sacar mi licencia de conducir. El vecino dice que te la dan en 30 minutos. La cuñada platica que ella fue sólo a preguntar y se la dieron. El amigo asegura que hacen exámenes y que necesitas hacer una prueba de manejo, que debes llevar tu coche y estacionarlo de reversa, mientras que un tipo con la cara larga hace gestos y apunta en una libreta qué estás haciendo bien y qué mal.

Sinceramente esperaba que fuera cierto que te someten a prueba y que corres el riesgo de no acreditar. En ventanilla de Dirección General de Seguridad Pública y Vialidad del Estado, la secretaria me dijo que necesitaba tomar un curso de vialidad, que son los miércoles a las 7:45 horas.

–¿Cuánto tiempo dura el curso? -llegué a pensar que duraría una semana, o que al menos me tomaría toda la mañana.

–Puede variar, a veces salen en una hora, a veces más. No se apure.

7:45 de la mañana del miércoles: nos ordenaron en varias filas y nos organizaron para entrar a un salón donde nos darían el curso. Nos dirigió una señora algo mayor que es simpática y que es muy estricta. Nos dijo que se llama tal y que ella nos daría “la plática”.

Por su puesto no esperaba una cátedra ni una ponencia y claro que es una payasada esperar que realmente se ofrezca un curso de vialidad en donde después de tomarlo, las personas sean más conscientes de su conducción, pero sinceramente fue más decepcionante de lo que esperé y apenas esperaba algo que se llamara curso, es decir, una capacitación.

En efecto: la señora nos platicó que manejar en exceso de velocidad es malo; que las motos son más propensas a accidentes y hasta se dio la oportunidad de mostrar veladamente su simpatía por su partido:

–No les crean a esos que dicen que el reemplacamiento es malo, lo hacen nomás para ensuciar la imagen de nuestro gobernador constitucional, el contador tal de tal.

Entre la plática, la señora nos advertía qué sí apuntáramos porque vendría en el examen y qué no valía la pena y que nomás era un comentario.

–Ah, apunten bien: la línea blanca continua en medio de la carretera significa no rebasar; no significa rebasar con cuidado ni rebasar despacio, porque luego en esa salen muy mal. Apúntenle, creo que es la respuesta C.

Luego de cerca de 40 min de plática, nos dieron un examen con opciones múltiples para contestar. Al ir llenando con bolitas, realmente me parecía tan vacío de objetividad un curso así, un examen así.

Según terminábamos el examen, nos colocábamos en una fila en donde la señora y una asistente revisaban las hojas de respuestas (la tecnología usada es una hoja acetato con perforaciones en los incisos correctos). Según el número de aciertos, te decían al instante si acreditaste o no.

Si de verdad me decepcionó lo superfluo de una plática de vialidad y la corroboración de las aptitudes de un conductor a través de un examen de opciones, me sorprendió aún más la cantidad de personas que apenas aprobaron el examen con lo mínimo indispensable, así como quienes no aprobaron (cerca de once personas de los aproximadamente cien que éramos).

 

Entre otras cosas, este año Aguascalientes se ha caracterizado por el incremento de decesos de ciclistas en el asfalto (https://goo.gl/nbb9Gv). En distintas ocasiones, se ha opinado que la cultura vial en el estado es nula por parte de conductores, transeúntes y por autoridades (https://goo.gl/P6oCFa y https://goo.gl/HjzAZB). De entre las diferentes propuestas que la sociedad organizada ha mencionado para solucionar esta problemática, me parece muy apropiada la sugerencia de, precisamente, las asociaciones de ciclistas, quienes exigen que se haga mayor énfasis en la aplicación del curso de vialidad. Hay más de 500 mil vehículos circulando en el estado, ¿cuántos han acreditado un curso que dé constancia de ser buenos conductores? Y los que hemos tomado el curso ¿de qué nos ha servido?

The Author

Omar Tiscareño

Omar Tiscareño

Omar Tiscareño. Editor de La Jornada Aguascalientes. Colabora en la columna semanal Águila o Sol. Enseña español a extranjeros. Tiene fijación por la lingüística, la fotografía y la otredad. Le gusta nadar cuando llueve.

3 Comments

  1. Marco
    03/10/2017 at 19:48 — Responder

    La mayoría de los conductores y conductoras no tienen idea de lo que es conducir y solo poe tener un pinche auto sienten que les pertenecen la ciudad.

  2. inoi9921
    26/11/2017 at 09:34 — Responder

    Coincido con tu punto de vista, es más un trámite burocrático para recaudar ingresos que una formación vial para concientizar a los futuros conductores. Ahora me veo en la necesidad de tramitar mi licencia y tengo un par de dudas, ¿es necesario sacar una ficha con anticipación para tomar el curso de vialidad o puede uno presentarse directamente el miércoles a las 7:45 horas? Después de tomar el curso y aprobar el examen, ¿en ese mismo día puedo presentar la documentación necesaria y realizar el pago para obtener mi licencia? Espero me pudiera orientar ya que no he podido obtener información clara sobre estas dudas. Gracias.

  3. Amanda
    25/06/2018 at 20:50 — Responder

    Estoy de acuerdo en que deberían pober más empeño en dicha capacitación pues claro qur aunq llevemos mucho tiempo manejando siempre hay algo nuevo que puedes aprender, adrmas que en casode un accidente o que algún tránsito quiera formar partr de la corrupción sepas como defenderte y saber si tiene o no la razón todos deberíamos hacer cumplir la ley haciendo lo que nos toca como ciudadanos no por que el de junto ya hizo trampa nosotros por no quedarnos atrás lo haremos tambien pues así no contribuimos en ninguna mejora.
    P.D. Le puedes dar clases de español a mi esposo 🙂

¡Participa!