Opinión

Andrea y Katy a 5 años de sus feminicidios y siguen sin tener acceso a la justicia / Un cuarto propio

 

“Cuando se hizo de noche comenzamos a sentir que olía muy mal, no sé cómo decirlo, pero olía muy mal el aire, la casa, pero no la calle, como que sólo era ahí, en mi casa. Luego no sé qué fue lo que pasó pero me quede dormida, eso es muy raro porque yo duermo tarde, pero ayer me quedé muy dormida, después en la mañana muy temprano desperté, me di cuenta de que mi hermana también se había quedado dormida en mi cama, o sea, nunca dormimos las dos juntas porque cada quien tiene su cama, pero me desperté porque sentí que era muy tarde, ni siquiera me había despertado en la noche para ir al baño ni nada, nada más me quedé perdida.

Le dije a mi hermana cuando me desperté, dime qué hora es porque se me hace que ya se me hizo tarde, fue cuando ella me dijo que no tenía su teléfono, le dije lo has de haber olvidado, y busqué el mío, mi celular y tampoco estaba, que raro, entonces me levanté y vi que faltaban cosas en la casa, mi hermana se puso a buscar su bolsa y me dijo que no estaba su dinero, yo corrí a buscar el mío el que había guardado para surtir el negocio y tampoco estaba, nos habían dejado sin dinero. Fue cuando caímos en cuenta, nos habían asaltado, se metieron a mi casa a robar y nos durmieron con gas, por eso olía tan raro, por eso nos quedamos perdidamente dormidas, las otras recamaras, las de mi familia, también las esculcaron, encontramos cuchillos de la cocina en las habitaciones, me da mucho miedo pensar que estuve tan indefensa, pensar en mi familia que pudieron hacer de todo sin que pudiéramos defendernos ni siquiera gritar. Revisamos la cerradura de la puerta y no estaba forzada, creo que entraron por la ventana”.

No, no es una película que vi en el cine, ni un mito de la colonia, ni un invento de la gente que solo bulea a las autoridades, es un hecho real, narrado por una mujer que me contaba de lo ocurrido por la madrugada en su casa, donde unos ladrones entraron al parecer por una ventana y a juzgar por lo que ella vivió junto con su familia los durmieron con gas para poder ingresar y robar su vivienda. De terror lo que está tocando a Aguascalientes, el descontrol es obvio, son tiempos difíciles y nunca se sabe si esto va a empeorar o si las autoridades y la ciudadanía tendremos la prudencia de actuar acertadamente para detener lo que ocurre cada vez más veces y de formas más complejas.

Quizá como yo, usted se esté preguntando qué hubiera pasado si alguien de la familia se hubiera despertado mientras estaban los ladrones o el ladrón dentro de la casa, qué historia estaríamos contando ahora mismo. Lo que sí puedo asegurarle es que vi a una mujer en crisis y no es para menos, una mujer con el rostro desencajado, angustiado, lleno de miedo y con mucho sentimiento de vulnerabilidad, la vi con la espalda encorvada y una gran preocupación por pasar nuevamente la noche en su casa con su familia.

No es posible que sintamos en el mejor de los casos que la justicia queda muy pero muy lejos, porque la mayoría de veces se percibe que la justicia no existe. Y eso es responsabilidad de un conjunto de sistemas, especialmente del judicial pero también del municipio y del estado porque es bien cierto que el país completo está en una crisis brutal de inseguridad pero aquí en Aguascalientes específicamente tanto el gobierno municipal como el del estado tienen un problema serio de coordinación y de actuación, y no se trata de echar fuego para el partido que hoy gobierna nuestro estado, se trata de mirar lo que cada vez más personas están viviendo y asumir que hay un gran miedo de que nos toque pasar por estas historias, principalmente porque el sentimiento de desprotección se hace más fuerte con el de la injusticia.

De ninguna manera son nuevos los delitos que están ocurriendo, pero sí hay que decirlo que se han elevado fuertemente. La crisis entonces no sólo es de los gobiernos de los distintos niveles, un problema crítico lo hay principalmente en el sistema de justicia, en la fiscalía que sola arma sus vericuetos aunado al nuevo sistema penal donde todo queda a conveniencia de quién dé más, quien tenga más dinero para dar.

Afortunadamente la familia que sufrió el robo puede contarlo hoy, aunque a decir verdad yo no tengo la certeza de que vayan a denunciar “para qué, para que los agarren y luego a los dos meses los suelten y regresen a fregarme, no…”

Pero creo que una muy buena parte de la inseguridad y el enojo, desconfianza e incredulidad de la ciudadanía de Aguascalientes es en buena parte por el actuar del sistema judicial, es ahí donde no se hace bien su labor y eso está golpeando duro el trabajo de los gobiernos estatal y municipal, claro que a eso se una la falta de alumbrado público, de vigilancia a la respuesta tardía de los servicios policiacos (acciones que parecen simples) , la falta de programas para prevenir y atender el delito, sobre todo al presupuesto que está en las manos de las autoridades y que no lo están usando de forma adecuada eso se comprueba con los resultados.

Como ciudadana no creo que el gobierno tenga que elegir con qué grupo delincuencial va a negociar, no creo que hay malos y no tan malos entre ellos, lo que pienso es que si el gobierno en conjunto no pone freno a lo que está ocurriendo en Aguascalientes en muy pocos años estaremos igual o peor que otros estados sobre un polvorín.

Y hablando del sistema judicial, se están cumpliendo cinco años del doble feminicidio que como nunca estremeció a Aguascalientes, el de la joven Andrea Nohemí Chávez Galván y Katy Pérez Rivas a manos de los feminicidas Arturo Marvan y Álvaro Antonio Campos, a cinco años ellos siguen sin recibir sentencia porque están amparados.

A Katy y a Andrea Nohemí no les ha bastado que les hayan arrebatado de forma horrorosa la vida, no les ha bastado el dolor inmenso y profundo de sus familias, a cinco años de dejarlas sin vida aún no tienen acceso a la justicia.

Después, la siguiente semana saldrán el montón de autoridades a asegurar que están haciendo todo para poner fin a la violencia contra las niñas y las mujeres en conmemoración del 25 de noviembre, Día Internacional de la NO violencia contra las mujeres, saldrán a vanagloriarse y a lavar sus conciencias llenos de buenos deseos que en eso quedaran, pero tanto unos como otros cuando han tenido su oportunidad no han hecho nada contundente para hacer un alto a la violencia feminicida, mientras a la sociedad civil, a sus amigas, amigos y familias la memoria nos reclama todas las que nos hacen falta.

 

@Chuytinoco

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Chuy Tinoco

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