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Duelo de estrategias / Taktika

 

Soren de Velasco Galván

Colegio de Estudios Estratégicos y Geopolíticos de Aguascalientes, A.C.

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Beijing, China. 3 de noviembre de 2017. En una escena que pareciera salir de las páginas de la novela 1984, las pantallas del Centro de Mando del Ejército Popular de Liberación proyectan el rostro pétreo del presidente Xi Jinping, quien se dirige a las tropas chinas destacadas en Yibuti, nación ubicada en el Cuerno de África, en los siguientes términos: “Ustedes deben establecer una buena imagen para los militares de China y promover la paz y la estabilidad internacionales y regionales”.

A miles de kilómetros de Yibuti, tres portaaviones estadounidenses –Nimitz, Ronald Reagan y Theodore Roosevelt-, imitación metálica de los monstruos marios prehistóricos, ponen la proa en las costas de Asia. Su objetivo: mostrar el poderío bélico norteamericano en la víspera de la gira que por la región hará el mandatario Donald Trump.

La escena arriba mencionada sirve como prólogo al presente artículo, el cual tiene por objetivo explicar qué son la estrategia y la gran estrategia y cómo los principales actores geoestratégicos -China, los Estados Unidos y Rusia- interactúan entre sí.

La palabra estrategia proviene de la voz griega, strategos, que significa “el arte del general”. Para el estudioso de la administración estratégica, James Brian Quinn, estrategia es el “patrón o plan que integra los principales objetivos y políticas de una organización”, la cual le permite ordenar y asignar, tomando en cuenta atributos y deficiencias internas, los recursos propios.

Debido a los horrores que atestiguó en la Primera Guerra Mundial (1914-1918), el estratega e historiador británico, J.C. Fuller, concibió un flamante concepto que englobaba todas las actividades militares y no militares necesarias para ganar un conflicto. La inédita concepción resultó ser la gran estrategia. Fuller, quien con el tiempo devendría en ferviente admirador de Adolf Hitler, definió la gran estrategia como: “La nueva tela sobre la cual la imagen de la guerra es tejida, pues consiste en dirigir todos los recursos bélicos para ganar la guerra”.

Basado en las enseñanzas de Fuller, el académico estadounidense, Hal Brands, define gran estrategia así: “el conjunto coherente y útil de ideas respecto a lo qué una nación pretende lograr en el mundo y cómo hacerle”1. Por su parte, el eminente historiador Williamson Murray dice que la gran estrategia es “la habilidad de ajustar a la realidad los recursos, la voluntad y los intereses”2 de una nación-estado.

Una vez conceptualizada la gran estrategia procedemos a explicar cómo los actores geoestratégicos -el dragón chino, el águila calva estadounidense, el oso ruso y, en menor grado, el samurái japonés- la aplican. El siguiente cuadro lo analiza:

 

Tabla comparativa de la gran estrategia

País Programa
China -Iniciativa de la Franja y la Ruta: unir a Europa con Asia mediante la creación de seis corredores económicos.

-“El hilo de perlas”: construir plataformas en los océanos Índico y Pacífico que serán un nexo de la influencia geopolítica o presencia militar china.

Estados Unidos -“El pivote a Asia”: fortalecer las alianzas militares, profundizar las relaciones de trabajo con las potencias emergentes, y expandir las oportunidades de comercio e inversión.

Esta estrategia tiene dedicatoria: China, el 60 por ciento de los activos navales estadounidenses serán enviados a la región Asia-Pacífico.

Japón -Estrategia Indo-Pacífica: promover el libre comercio y la cooperación en seguridad y defensa en el mar de la China meridional y el Océano Índico. Los cuatro pilares serían: Australia, India, Japón y los Estados Unidos.
Rusia -Utilizar su posición geográfica para maximizar la conectividad, siempre anteponiendo los intereses de Rusia.

-Establecer una sociedad estratégica con China y crear un orden euroasiático con Irán, India y Turquía

Fuente: elaborado por el autor con datos tomados de: Asia Times, Carnegie Moscow Center, Deutsche Welle y Security Strategy.

 

Lo anterior son los programas estratégicos, pero cómo se aplican en la realidad: en el caso de Rusia, Vladimir Putin ha “campechaneado”, pues utiliza una combinación de su poderío aéreo y naval en Siria con una diplomacia que prioriza los acuerdos energéticos como los logrados recientemente con Irán -30 mil millones de dólares-, Irak -los rusos construirán plantas hidroeléctricas- y la excursión del rey de Arabia Saudita, Salmán bin Abdulaziz, a Moscú.

Tan grande es la influencia que Rusia ha adquirido a nivel global bajo la égida de Vladimir Putin, el “titiritero” (Metallica dixit), que el semanario Der Spiegel filtró un reporte del ministerio de Defensa germano en donde predice que “estados europeos abandonarán la caótica, desordenada y proclive al conflicto Unión Europea para unirse a un bloque oriental dirigido por Moscú”3.

Xi Jinping, amparado en la abultada cartera de inversión china, el desarrollo tecnológico y el creciente poderío naval, se ha dedicado a forjar alianzas a lo largo y ancho de África, América Latina y Asia.

¿Y el hombre salido del basurero de la historia? Es decir, ese energúmeno neoyorquino que se comporta como chivo en una cristalería. Bueno Mr. Donald Trump pareciera tener esquizofrenia estratégica: quiere el apoyo de Corea del Sur para frenar a la parte norteña e instalar el sistema antibalístico THAAD, pero al mismo tiempo dice que el tratado de libre comercio firmado por su antecesor, Barack Obama, con Seúl es “un trato horrible. Un desastre de Hillary Clinton”.

Al mismo tiempo, Trump irá a China para visitar a Xi Jinping. Los puntos en la agenda: el mar de la China meridional, el déficit comercial, el espionaje industrial, y el programa nuclear norcoreano. Trump quiere negociar, pero como baza utiliza su poderío militar para tratar de coaccionar a los chinos, cosa que el escribano ve difícil, pues Rusia y China se respaldan mutuamente.

Teniendo como telón de fondo intelectual sus respectivas estrategias, China, los Estados y Rusia parecen una tríada de alacranes disputándose el tablero de ajedrez global.

 

Aide-Mémoire– Para el escribano, Los papeles del paraíso son el resultado de arrojar una boñiga a un ventilador: todo, pero absolutamente todo mundo, sale manchado.

 

  1. – Brands, Hal. What good is grand strategy?: Power and Purpose in American statecraft from Harry S. Truman to George W. Bush. Ithaca, Cornell University Press, 2014, p. 3
  2. – Murray, Williamson; Hart Sinnreich, Richard; Lacey, James. The shaping of Grand Strategy: policy, diplomacy, and war. New York, Cambridge University Press, 2011, p. 3

3.- Militärplaner halten Zerfall der EU für denkbar https://goo.gl/SBb8Gj

 

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