Sociedad y Justicia

Retornados, sobre la reconstrucción de identidad de los mexicanos que vuelven de Estados Unidos | Entrevista M. Sidury Christiansen

 

  • Podemos ser una sociedad multicultural, no debemos segregarnos
  • Estamos en una buena posición de hacer un cambio social positivo donde quepamos todas las culturas

_____

Dra. M. Sidury Christiansen, sociolingüista y etnóloga de la Universidad de Texas en San Antonio (UTSA).

_____

___


___

En junio del 2012, la administración de Barack Obama puso en marcha el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés) en donde jóvenes de entre 15 y 31 años que habían llegado a Estados Unidos (EU) desde la infancia tenían amparo de deportación y permisos de empleo, entre otras cosas. Sin embargo, en septiembre del 2017 el posterior presidente de EU canceló esta regularización que protegía a cerca de 800 mil migrantes (de ellos, alrededor del 80% mexicanos).

A partir de este acontecimiento, ha surgido mucha incertidumbre sobre el futuro de estos jóvenes mayormente mexicanos. Preocupa, principalmente, el masivo retorno a sus países y su inserción en la sociedad; además, inquieta que los gobiernos estatales y federal no puedan atender debidamente a esta población también considerada como dreamers.

Con el fin de tener un mayor acercamiento no sólo a este acontecimiento reciente, sino a las características y consecuencias de la migración de mexicanos hacia el país vecino, La Jornada Aguascalientes conversó con la doctora M. Sidury Christiansen, sociolingüista y etnóloga de la Universidad de Texas en San Antonio (UTSA). Los trabajos de investigación de la doctora Christiansen se han enfocado, entre otros temas, a la ideología y prácticas del lenguaje transnacional, como la construcción de identidad de los mexicanos nacidos en EU; o el cambio o reconstrucción de identidad de los mexicanos que vuelven de Estados Unidos, los llamados “retornados”.

 

El retorno, un nuevo fenómeno

Para la investigadora, los resultados de estudiar a los “retornados” aún son preliminares, pues es un fenómeno que no ha tenido mucho tiempo, “Cuando hablamos de fenómenos sociales hablamos de 20 años, 30 años, esto se ha dado en la última década, apenas se está viendo y en México apenas se está resintiendo, aunque los censos nos han indicado que cada vez hay más personas de Estados Unidos que se vienen a México de los que de México se van para allá; lo que se conoce es muy poco”.

Hasta el momento, señala Christiansen, lo que se conoce es que están sufriendo de una manera económica y lingüística, no se adaptan socialmente al contexto mexicano, “Ellos se creen mexicanos, los mexicanos no los consideran mexicanos y entonces hay una disonancia, un choque porque se ven y se parecen a los mexicanos, pero no se escuchan ni actúan como mexicanos”.

 

Los retornados

Para la investigadora, se debe comenzar con identificar a quiénes llamamos “retornados”, pues existen diferentes situaciones: “se les llama retornados a todas las personas que se vienen para acá, pero no todos son realmente retornados, la palabra retornados implica que te fuiste y regresaste, pero muchos de los que están en Estados Unidos (EU) nunca han vivido en México, no nacieron en México ni se criaron en México, son hijos de segunda o tercera generación de un papá o una mamá que se fueron a EU, tuvieron el hijo allá, creció, se educó en EU, trabajó incluso, y como allá las perspectivas de trabajo son pesados para ellos porque no tienen permisos de trabajo, se regresan”.

Al nacer dentro de los límites de EU, los infantes obtienen la nacional americana sin importar su ascendencia; además, la ley mexicana otorga la nacionalidad a cualquier hijo de madre o padre mexicano, por lo tanto, los nacidos en EU obtienen doble nacionalidad. Para la investigadora, este hecho permite que muchas personas obtengan pasaporte mexicano para regresar constantemente a su país, “muchos lo hacen porque los papás tienen ese arraigo de la cultura mexicana y se la inculcan a los niños, entonces cuando una personas crece allá, crece con esa identidad mexicana y eso es lo que hablo en mis artículos, la mayoría de mis investigaciones están en los que están en EU, yo lo que averigüé es que ellos tienen una identidad muy fuerte mexicana, como los rechazan en la sociedad americana, como son ‘cafecitos’, o ‘prietitos’, ellos tienen esa identidad, al ser rechazados por una sociedad anglosajona, ellos se ven en la necesidad de marcar su lugar y lo marcan diciendo ‘es que soy mexicano, no voy a pretender ser un güerito de ojo azul porque no lo soy y no voy a pretender eso’”.

En otros contextos, cuando los padres no mantuvieron contacto con sus orígenes, las personas nacidas en EU suelen mostrar un rechazo a la cultura de sus padres al llegar a México: “Ellos se crían con esa cultura, cuando vienen a México (suelen decir): ‘oh, el México con el que yo crecí no es el México que existe, es el México que dejaron mis papás y el México que se me construyó en la mente con los que acaban de llegar de México’, es un constructo imaginario de qué significa ser mexicano para ellos, toda la vida siendo mexicanos para que lleguen a México y les digan ‘tú, gabacho’, palabras despectivas, decir ‘pocho’, ‘gabacho’, ‘mocho’. Imagínate lo que le hace eso a una persona”.

 

Los retornados y los dreamers

“Los jóvenes ‘retornados’, entre comillas porque ¿cómo les puedes llamar retornados si nunca estuvieron en México?, son diferentes a los dreamers, los dreamers son gente que se fueron de México, que nacieron en México muchos estudiaron hasta la primaria, muchos son como los otros (los “retornados”) los llevaron de bebés y pues son americanos, se criaron en una cultura americana, pero estos otros (los dreamers), se acuerdan de su vida en México, sí dejaron una vida en México y ahora están regresando a México. En mis investigaciones me he dado cuenta que de 5 o 7 años para acá no nada más son los dreamers los que se empezaron a regresar o que empezaron a venir a México, muchos de los de segunda generación que nacieron y crecieron allá que no vinieron a México, vienen a buscar oportunidades porque allá es muy cara la educación y para conseguir préstamos, aunque tienen derecho porque son ciudadanos americanos, no pueden pagar, un semestre te cuesta 18 mil dólares y las becas son muy pocas, entonces, empecé a ver ese fenómeno de que dicen ‘bueno, pues soy mexicano y allá la universidad es gratis (o más barata), pues mejor me voy allá’ o ‘mi papá tiene un ranchito, mejor me voy a trabajarlo’.

“La investigación que he hecho aquí acerca de los retornados y los de segunda generación que vienen, los nuevos inmigrantes, llamémosle la ‘nueva generación de inmigrantes’, al revés porque ellos vienen… Todos a los que he entrevistado me dicen lo mismo ‘Mis papás me dicen si yo me salí de ese … país, por qué te quieres regresar a ello, si yo te saqué para darte una mejor vida’ esa es la lógica de los papás, la de ellos es la de ‘en Estados Unidos qué vida me diste, no tengo vida’.

 

“No soy de aquí ni soy de allá”. Una nueva ideología

Entre la población de migrantes que han estado mucho tiempo en EU, suele decirse que pierden su identidad como mexicanos y que además no la consolidan como estadounidense, por lo tanto, suelen expresar que “no son de aquí ni son de allá”. Respecto a ello, la investigadora señala que “están formando su propia ideología, aquí tenemos que ver que hay rechazo de las dos culturas, la cultura estadounidense nunca los aceptó, hay una teoría en sociología que dice que no hay asimilación con la cultura mainstream, sino que es una asimilación de las culturas étnicas de EU, o sea que cuando una persona crece allá, ya no se va (a donde está la mayoría de la gente), se va con los cholos, se va con los chicanos; nunca se creó una entidad así como americana, mexicana tampoco, lo que hacen es que se juntan mucho los grupos minoritarios. Se está formando un grupo minoritario que tiene muchas características que son similares a las de Estados Unidos, muchas características a las de México, pero que en sí es como un sincretismo, se está combinando en algo nuevo, ni siquiera yo lo llamaría híbrido, híbrido está como que todavía se puede dividir, es algo nuevo porque tienen esas ideologías que vienen de allá, pero que también los combinan con valores de acá por sus papás”.

 

Volver a México. Rechazo y aceptación

Respecto al tema de la cancelación del DACA, la investigadora señala que es complicado saber con certeza qué es lo que sucederá con los jóvenes que regresarán a México, “Hay de todo, hay dreamers que ya terminaron su educación en EU, van a tener mejores oportunidades de trabajo en empresas transnacionales aquí en México o en otro país, como algunos no quieren regresarse a México porque no lo ven como su país, no es su país, es el país de sus papás, pero no es su país.

–¿Tienen un rechazo por su país?

–Muchos sí, pero todo depende, y me voy otra vez al transnacionalismo, todo depende de qué tan transnacionales se hayan criado, si sus papás los traían, podían venir cada vacación, tienen más amistades en México, se sienten más cómodos, entienden la sociedad mejor, los que no tuvieron la posibilidad de poner un pie en México, esos son los que, no todos, podrían no gustar en retornar. No quisiera hacer una generalización porque son diferentes, porque puedes encontrar a los que son muy mexicanos y están los que de plano lo rechazan.

En sus investigaciones, la doctora Christiansen ha identificado que personas presionadas a dejar EU muestran resentimiento hacia el gobierno americano por haberlo deportado, pero también a mexicanos por no aceptarlos.

En un estudio aún en proceso de publicación, la sociolingüista analizó los casos de tres personas retornadas. En el primero, mostró cómo una persona rechazó totalmente la cultura mexicana al volver debido a que tuvo problemas para continuar sus estudios ya que no dominaba bien el español; además, las pocas oportunidades que tuvo en el ámbito laboral se enfocaron a la enseñanza del inglés, cosa que detestó.

En los otros dos casos, las personas mantuvieron contacto con su país natal. Una persona de ellas logró integrarse bien a la sociedad, “le encanta México, dice que, aunque no fue su país, ahora lo es, dice que en EU sintió que nunca encajó, la gente no era como él, ahora lo mejor que le pudo haber pasado en su vida fue que lo regresaran”. El último caso muestra a una persona que no tuvo grandes afectaciones al realizar un cambio en su estilo de vida.

 

Época de la disyuntiva

“Yo pienso que se está formando en la sociedad mexicana una época de la disyuntiva, que ya no somos un estado mexicano como el de Vasconcelos que dijo ‘todos los mexicanos somos mestizos y somos iguales’, ya la mesticidad en primera es un mito, aquí hay mucho racismo y es un racismo a leguas, no es que esté escondido, es un racismo horrible: contra los indígenas, rancheros, piel negra.”

 

Aguascalientes. Un lugar de cambios.

En marzo del 2017, se creó en el cabildo de Aguascalientes la Comisión Especial de Protección al Migrante, esto luego de identificar a la ciudad como una importante ruta para sudamericanos en busca de llegar a EU. Con esta comisión, se pretende que Aguascalientes sea un “santuario” en donde se protejan los derechos de los migrantes; decir de impulsores, muchos de los migrantes que están de paso deciden instalarse en la ciudad, aunque no con las mejores condiciones de vida (https://goo.gl/SKe3Wr ). En sólo el 2016 retornaron de EU cerca de dos mil personas de origen Aguascalentense.

En Aguascalientes se cuenta con 246 mil 420 residentes con origen de otra entidad federativa. También, en el estado destaca la población japonesa, que en este año registraron mil 143 personas instaladas en la ciudad, además de otros grupos poblacionales provenientes de otros países. Es decir, la ciudad está conformando una identidad multicultural; sin embargo, esto ha provocado que muchas personas, incluso del ámbito político, manifiesten inconformidad de albergar diferentes grupos poblacionales.

En este panorama, la investigadora señala que es emocionante lo que sucede en este microcosmos, “Para mí este es el futuro de México, México ya no es una cultura de mestizos en la que todos somos iguales, nunca hemos sido iguales (…). Estamos aprendiendo cómo lidiar unos con los otros. No tengo predicciones, pero ojalá lo que no pase es que nos convirtamos en el vecino del norte, que nos segreguemos, que digamos: “si eres de este lado, si eres de este color, si hablas este idioma entonces tienes este lugar”, estoy optimista porque veo que podemos hacer una sociedad mejor a las que se segregan (…), lo que está pasando ahora es interesante, no sé adónde va, lo único que sé es que estamos en el inicio de lo que México ya es, de verlo como una sociedad multicultural, ya es cosmopolita (…) estamos en un proceso de transición.

“Estamos en una buena posición de hacer un cambio social positivo donde quepamos todas las culturas, no quiero decir como una ensalada, eso es muy simplista porque se tienen que respetar las tradiciones de cada quien, no digo que todos tengan que ser parte de todo, pero ese entendimiento, esa convivencia creo que se puede dar.”

 

The Author

Omar Tiscareño

Omar Tiscareño

Omar Tiscareño. Editor de La Jornada Aguascalientes. Colabora en la columna semanal Águila o Sol. Enseña español a extranjeros. Tiene fijación por la lingüística, la fotografía y la otredad. Le gusta nadar cuando llueve.

No Comment

¡Participa!