Opinión

Yerbamala

La visita canadiense. En una faceta de superficialidad más propia de una estrella adolescente adicta a los selfies que de un Primer Ministro (lo cual lo puso muy a tono con su vacuo anfitrión), el fotogénico premier canadiense vino a México a tomarse muchas fotos y a decirle públicamente y de manera muy amable (para mejor contraste con los inaceptables exabruptos del rijoso socio del peluquín amarillo) al gobierno y empresariado mexicanos que, de querer permanecer en el TLCAN, paguen salarios justos a los trabajadores mexicanos y dejen ya de hacer “dumping social”. Y lo dijo nada menos que en el Senado de la República. Dicha posición es esencialmente la misma que han venido reclamando con firmeza sindicatos y gobierno estadounidense.

Paradojas de la globalización y la actual desglobalización, donde los extranjeros vienen a defender a los trabajadores mexicanos de sus propias autoridades y empresas. La pregunta obligada: ¿qué harán gobierno y empresariado mexicano ante la intensa presión de sus socios en el TLCAN? Porque según parece, se arriesgan a ser literalmente “echados” del Tratado en breve. Para decepción de muchos, nada dijo en cambio el carismático Trudeau, ni un gesto, ni una declaración, sobre las graves violaciones a los Derechos Humanos que se cometen en México. Tampoco de la amplia responsabilidad canadiense en el saqueo de los recursos naturales mexicanos por multinacionales mineras de ese país, ya bien documentado por decenas de ONG nacionales y extranjeras. Sobre todo por lo que ve a la minería a cielo abierto y al despojo de territorios y recursos de manera violenta a las comunidades rurales y los pueblos originarios. Así que nos habría gustado, por ejemplo, escuchar a nuestros senadores posicionarse respecto a la actividad minera canadiense en México y sus tóxicos efectos en el medio ambiente aprovechando la amable visita canadiense. Especialmente a un senador por Aguascalientes al que solo le llegó el oportunismo para repartirnos por redes sociales su foto estrechando cálidamente la mano del chic visitante.

Latinobarómetro 2017. Un año más se dan a conocer los resultados anuales del ejercicio multinacional de encuesta llamado Latinobarómetro (www.latinobarometro.org), que se realiza en 18 países de la región iberoamericana. Sus resultados son malas noticias para la democracia, cuyo apoyo cae en toda la región. Peor noticia que el país donde más cae dicho apoyo es en México. Los resultados son claros: la mayoría de los mexicanos no creemos en la democracia, y 9 de cada 10 no creemos que el gobierno trabaja para el beneficio de la mayoría, sino para favorecer los intereses de ciertos grupos de poder. Así las cosas, el apoyo a la democracia ha disminuido sensiblemente de 1995 a la fecha, para llegar a 38% actual, el más bajo registrado. Otro dato que retrata muy bien el momento político en que vivimos los ciudadanos: solo el 17% confía en el gobierno, cifra solo superada por El Salvador (13%) y Brasil (8%) entre 18 países. Los hallazgos del Latinobarómetro 2017 son consistentes con los del Pew Center: el 93% de la población en México no confía en su gobierno (sinembargo.mx/30-10-2017/3340670).

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De corsarios y notarios. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), presentó un estudio sobre la competencia en el mercado de servicios notariales, donde compara a los notarios con los antiguos corsarios (imco.org.mx/articulo_es/piratas_corsarios_y_notarios/).

En lo sustancial, dicho estudio arroja las siguientes conclusiones: En aras de la competitividad nacional, se expone la necesidad de eliminar las barreras de acceso al notariado para hacer frente a la economía informal. Se informa que en Argentina hay 21 notarios por cada 100 mil habitantes, en España hay siete y en México sólo tres. Sostiene que sin embargo, dicho promedio nacional esconde la dispar realidad que viven algunas entidades federativas: mientras en Campeche hay 10 notarios por 100 mil habitantes, en Guerrero apenas hay uno. Sostiene el IMCO que dicha carencia de notarios implica una sustantiva factura económica que pagamos todos los mexicanos. Así de acuerdo con el estudio en cita, más del 60% de los costos asociados con abrir una empresa vienen de las tarifas notariales. Por su parte, la Comisión Federal de Competencia (Cofece) sostiene que al eliminar las barreras a la entrada de nuevos notarios se ampliaría el acceso de los mexicanos a los servicios notariales. Hacerlo, sostiene dicha dependencia, no requiere de consenso político ni de proceso legislativo. Y le tira la pelota caliente a los gobiernos locales: “para democratizar el acceso a la certeza jurídica bastaría voluntad política de los gobiernos de las entidades federativas”. Argumenta el citado estudio que la débil competencia en los servicios notariales es un impuesto directo sobre la economía formal, donde los altos cobros notariales se reflejan en un menor número de actos jurídicos documentados, lo que implica una potencial incertidumbre legal para los ciudadanos, porque los honorarios de los notarios representan un alto costo a la formalidad y a la seguridad jurídica de las personas y empresas. Principales problemas, según el IMCO: poca competencia por altas barreras de entrada a nuevos notarios y honorarios caros y poco transparentes. A su vez, la informalidad y la falta de seguridad jurídica obstaculizan la competitividad. Dice el IMCO que entonces en el futuro incluirá tres nuevas variables relacionadas con este tema en los Índices de Competitividad Estatal y de Ciudades.

BBVA-Bancomer en campaña o espantajos peninsulares. Vino desde las atribuladas Españas un señor de nombre Francisco González, presidente de BBVA-Argentaria, que es la dueña en México de BBVA-Bancomer a decirnos, por si lo queríamos saber, que mucho cuidadito con el llamado “populismo de izquierda”: “…si, por el contrario, quien ocupe la presidencia es una persona que tiene una visión más del pasado, muy populista, pensando que se pueden prometer muchas cosas que después no se pueden entregar… Eso sería una vuelta atrás. No puedo explayarme mucho más, pero tenemos un país muy cercano [a México] en el que lo que hemos visto en los últimos 15 años ha sido un auténtico desastre”, ha añadido González en referencia implícita a Venezuela” (https://goo.gl/VBjWBN). Ya sabemos a quién se refiere el citado señor y muy bueno saber la posición del banco extranjero que más recursos extrae de México, que suman la mayor parte de su cuenta de resultados y por ende, de sus ganancias en el mundo. Será por eso su evidente necesidad de explayarse. Ante tal locuacidad, bien vale preguntarse: ¿Cuál es el poder de nosotros, los miles de ciudadanos pero también consumidor de bienes y servicios ante la evidente pretensión de tutela neo-colonial del citado personaje? Sin duda que un pequeño pero significativo gesto pasa por cerrar la cuenta en ese banco, que por si fuera poco tiene un pésimo servicio.

 

@efpasillas

 

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Enrique F. Pasillas

Enrique F. Pasillas

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