Sociedad y Justicia

De la preocupación de que haya japoneses en Aguascalientes | Águila o Sol

Desde hace tiempo, en este espacio hemos buscado que las personas se acerquen a la comunidad japonesa a través de la perspectiva de los propios nipones. Que sean ellos quienes compartan algún aspecto de su cultura y la asimilen con la nuestra, ¿en qué nos parecemos, en qué somos tan distintos? Desde entonces, algunos de mis alumnos que aprenden español y otros japoneses que se han acercado, han compartido rasgos de Japón y observaciones de nuestro país.

A partir de los comentarios que recibimos, hemos encontrado opiniones que rechazan la idea no sólo de la permanencia de nipones en el estado, sino de cualquier extranjero, en donde la principal molestia es debido al trabajo. En esta oportunidad compartiré mi opinión sobre la preocupación que he observado de que haya japoneses en el estado.

 

Nos están quitando nuestros trabajos

Al pensar en japoneses, lo primero que se piensa es en la industria de los automóviles y la ocupación laboral que deriva de ella. Eso, sumado a las pocas oportunidades de empleo, conlleva a un rechazo a la comunidad japonesa, provoca comentarios que acusan a los extranjeros de usurpar el puesto de un aguascalentense.

Creo que, además, hay que considerar que la población de japoneses en el estado no supera a las mil 300 personas (https://goo.gl/47TLMW), y que cerca de la mitad de ellos no trabaja en el sector automovilístico, muchos se desempeñan como docentes, artistas, secretarios, entre otros oficios; además, de esa población, un gran número de personas son mujeres y niños sin permisos para laborar. No obstante, no se trata del número de la población, sino de una situación empresarial y económica de la que muchos no tenemos conocimiento, pero eso no debe reflejarse en el repudio hacia los extranjeros porque lograron obtener un empleo.

Sé que el tema es más extenso y que la opinión se divide, ¿es culpa de los trabajadores japoneses que no haya el suficiente empleo para locales y extranjeros? ¿las empresas no han dado la debida oportunidad a locales? ¿todo se lo podemos adjudicar al gobierno?. Realmente nos gustaría saber su opinión, si es que lo ha razonado.

 

Los japoneses no han hecho nada por el estado

Otra de las preocupaciones que hemos observado en los comentarios refiere a que la comunidad japonesa no ha hecho nada por el estado. No se han querido integrar y rechazan a los mexicanos.

Hace tiempo, una directora de un instituto de idiomas, a través de sus 20 años de experiencia, compartió información sobre esta comunidad japonesa (https://goo.gl/3K2Hg2). Entre otras cosas que nos ayuda a entendernos, se menciona que la mayoría de los trabajadores que vienen por parte de industria no permanece más de dos o tres años en el estado. Luego de un tiempo, deben regresar a su país origen muchas veces con desagrado, pues más allá del aspecto económico, adquieren cierto aprecio por el estilo de vida y las costumbres.

En su estancia, muchos japoneses realizan labores altruistas en ciertos eventos a través de grupos y asociaciones civiles, u ocupan su tiempo libre como asesores de idiomas en el CAADI de la Universidad Autónoma (https://goo.gl/QTx24w).

Es realmente difícil que dos culturas en contacto no adquieran rasgos una de la otra. Poco a poco, de distintas maneras, sustraemos características del otro: gustos, artilugios, recetas, costumbres, formas de entretenimiento, etc. Pocos saben, por ejemplo, que la abundancia de las jacarandas en el estado -incluso abundante en nuestra plaza principal- se debe a una estrecha relación con los japoneses, pues este árbol se parece mucho al cerezo japonés (sakura). Aquí un excelente artículo de un investigador de la Colmex sobre este tema: https://goo.gl/6q7ZyA

 

¿Aguascalientes es una ciudad xenófoba?

A decir verdad, la población nipona en el estado no es un grupo vulnerable. No tienen severos problemas en su modus vivendi. Tal vez la mayor preocupación es mantener la discrecionalidad que les caracteriza, pues constantemente son advertidos de la peligrosidad del estado, del país. Incluso, debido a la falsa creencia de que los japoneses son adinerados, algunos han tenido malas experiencias. Sin embargo insisto en que no son un grupo vulnerable como lo son muchos otros grupos de migrantes.

En distintas ocasiones, se ha dado a atisbado que Aguascalientes no posee una cultura de atención al migrante, incluso tanto para mexicanos retornados de los Estados Unidos, como para sudamericanos que se encaminan al norte (https://goo.gl/5aCskp, https://goo.gl/LMs11x, https://goo.gl/VyTe7y).

En Aguascalientes se cuenta con 246 mil 420 residentes con origen de otra entidad federativa. Es decir, sumado a la población indígena, de retornados y extranjeros de otros países, la ciudad está conformando una identidad multicultural; sin embargo, esto ha provocado que muchas personas, incluso del ámbito político, manifiesten inconformidad de albergar diferentes grupos poblacionales. Distintos personajes han contribuido al rechazo incluso por migrantes de otros al señalar que solo vienen a perjudicarnos (un caso muy lamentable es de la exdirectora del IMMA: https://goo.gl/JCBY8P, no sólo lamentable, sino una verdadera muestra de estulticia, pues promueve la xenofobia y muestra a la mujer aguascalentense con una candidez y sumisión absurda).

Otro caso más reciente sucedió hace algunos días, cuando condóminos de un fraccionamiento (https://goo.gl/xbAKmp) se quejaron por la instalación de una Casa del Migrante porque señalaban que aumentarían los robos si se les ofrecía un lugar donde comer y dormir.

Todo esto me hace pensar en que la comunidad japonesa es solo una arista más de la preocupación aguascalentense. Pueden ser migrantes de cualquier localidad, la problemática a la que nos enfrentamos es interna: la falta de empleo, la seguridad; pero la reflejamos en los migrantes. Escribo esto con la esperanza de que podamos reflexionar no solamente en los otros (de dónde vienen y qué quieren hacer aquí) sino cómo podemos convivir sanamente y aprender mutuamente. Generar una visión cosmopolita donde haya respeto e inclusividad para todos.

 

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The Author

Omar Tiscareño

Omar Tiscareño

Omar Tiscareño. Editor de La Jornada Aguascalientes. Colabora en la columna semanal Águila o Sol. Enseña español a extranjeros. Tiene fijación por la lingüística, la fotografía y la otredad. Le gusta nadar cuando llueve.

2 Comments

  1. Omar
    01/01/2018 at 20:55 — Responder

    Preferible un japonés que ingrese legalmente y venga a trabajar, que un centroamericano que venga a estacionarse en algún semáforo a pedir limosna.

  2. Pedro
    01/01/2018 at 21:02 — Responder

    Abusando de la solidaridad de la gente buena (buenismo) Por eso cada vez hay más.
    Ahora se han convertido en mafias. Traen a su gente sin quehacer desde honduras, salvador, y los distribuyen por semáforos estratégicos en la ciudad. Puro malandro

    Donde está el instituto nacional de migración.

    En vez de querer más casas migrante.
    Hagan algo autoridades ya!

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