Cultura

Los nacimientos artesanales de México, reflejo de las tradiciones y costumbres de sus comunidades originarias

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  • La exposición de la colección García Terrés cierra el 4 de febrero en el MNCP
  • Además del motivo del nacimiento de Jesús, las piezas dan cuenta de otros momentos, como las fiestas patronales y algunos rituales prehispánicos
  • Vestimenta típica del lugar, danzas, música, objetos y personajes distintivos de cada pueblo enriquecen la escena tradicional de las obras

 

La historia, el arte, los ritos y las tradiciones de los pueblos originarios y mestizos de México continúan para el disfrute del público con la exposición Venid a mirar… Y abrid el corazón a las cosas pequeñas. Nacimientos de tradición en el Museo Nacional de Culturas Populares.

Con motivo de las fiestas navideñas, esta exposición que se inauguró en diciembre del año pasado y que continuará hasta el 4 de febrero, refleja un sinfín de manifestaciones artísticas, festivas y culturales contenidas en alrededor de 220 nacimientos provenientes de diferentes rincones del país.

Conformados por más de tres mil piezas, estos nacimientos forman parte de la colección de Celia Chávez de García Terrés, quien a lo largo de más de tres décadas conjuntó estas representaciones elaboradas en diferentes materiales y técnicas por artesanos mexicanos. Las obras se exhiben en formato monumental, mediano, pequeño y miniatura en la Sala Guillermo Bonfil Batalla.

En muchos de estos belenes y nacimientos destaca no sólo la creatividad del artesano, sino la destreza técnica para trabajar con materiales como el barro, la madera, la cerámica, el vidrio, el textil y la hoja de maíz, entre otros. Aunado a ello, se encuentra el sello distintivo que cada artista le pone a su pieza, ya sea con indumentaria, flora, fauna, personajes y festividades de su región.

El recorrido por esta exposición lo abre un colorido retablo elaborado en madera por el artesano oaxaqueño Luis Valencia, quien dividió la obra en dos escenas: El Cielo y la Tierra. En la parte inferior se aprecia el nacimiento de Jesús con la Virgen vestida de tehuana, portando el distintivo tocado blanco, está acompañada de San José y una procesión de pobladores del lugar, quienes llevan frutas y animales como símbolo de ofrenda.

En el lado superior se encuentra la figura de Dios, una paloma blanca en representación del Espíritu Santo y un grupo de ángeles con instrumentos en mano, que celebran desde las alturas el natalicio de Jesús con música de banda, manifestación artística igualmente típica de Oaxaca durante las festividades.

Otro ejemplo de las costumbres de las comunidades, inmersas en estos nacimientos, es la pieza del pueblo de San Juan Chamula, donde están colocadas cruces de madera -representativas del lugar, localizado en los Altos de Chiapas- y que según la tradición protegen las almas de los difuntos y sirven para delimitar el área que pertenece a cada pueblo indígena.

En este nacimiento chamula se observan personajes como la Virgen, hincada frente al niño Dios, ataviada con un tradicional mocheval negro (capa elaborada manualmente en telar con motivos florales) y una blusa tradicional de lana que la protegen del frío que prevalece en estas fechas en la región. En esta escena aparece San José, vestido con su jorongo de lana, pantalón y cinturón de cuero.

Los pastorcillos también exhiben la indumentaria del pueblo tsotsil en este nacimiento chiapaneco, decorado con aromáticas hojas de pino o juncia -como también se les conoce-, las cuales se emplean en todas las fiestas y que constituyen un elemento sagrado que enmarca esta celebración. A la escena se suman las velas de cera de abeja, que también los visitantes de San Juan Chamula encontrarán al entrar en su iglesia.

Otra de las piezas donde se refleja la diversidad cultural es en el nacimiento de Cuetzalan, Puebla. Aparecen en procesión un grupo de mujeres vestidas con su quechquemitl (prenda que cubre el torso), elaborada ancestralmente en telar de cintura por el pueblo nahua y, al lado, un conjunto de tejedoras confeccionando esta vestimenta. Al traje típico lo complementan la enagua y el tlacoyal -tocado de gruesos hilos de lana enrollado en la cabeza como un gran turbante-.

La peregrinación, encabezada por mujeres y también con la presencia de hombres ataviados con pantalón de manta, camisa, jorongo y sombrero, lleva velas escamadas, elaboradas a mano y decoradas con flores, hojas y encajes, que se utilizan para las fiestas patronales en la sierra norte poblana de Cuetzalan.

Pero la tradición no sólo está presente en la vestimenta y las técnicas artesanales de los pueblos, sino también en otras manifestaciones artísticas como la danza. Es el caso en este nacimiento monumental de Cuetzalan, donde se aprecia la Danza de los Quetzalines, la cual tiene que ver con diversos pedimentos a la naturaleza. También aparece el ritual de los voladores, asociado a la fertilidad y declarado Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) por la Unesco.

Otros elementos que se advierten en esta representación del estado de Puebla es la figura del mayordomo, el cual guía la marcha de hombres y mujeres que van a ver el nacimiento de Jesús. Al mayordomo se le confiere la celebración de la fiesta del pueblo, es su manera de retribuir lo que la comunidad le ha dado y los preparativos están bajo su auspicio económico.

En este recorrido por la sala, entre piezas de múltiples tamaños, colores, técnicas y materiales se encuentran los nacimientos elaborados en la ciudad de San Pedro Tlaquepaque, en Jalisco, uno de los sitios donde surge la tradición de la elaboración de los nacimientos en nuestro país. En ellos se observan, con rostros muy definidos, algunos personajes ejerciendo los oficios populares de antaño: el petatero, los vendedores de leña, ollas, carbón, frutas, agua y animales.

Son estas piezas artísticas una manifestación de la destreza de los artesanos para manejar la materia prima y su habilidad para transformarla en un objeto con elementos simbólicos y representativos de su lugar de origen. En estas obras la imaginación no tiene límites y, sobre todo, son parte de la herencia cultural milenaria que distingue a la mayoría de los pueblos indígenas y urbanos de México.

La exposición Venid a mirar… Y abrid el corazón a las cosas pequeñas. Nacimientos de tradición permanecerá hasta el 4 de febrero en el Museo Nacional de Culturas Populares.

Con información de la Secretaría de Cultura

 

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