Opinión

Sisterhood 2/2 / Un cuarto propio

 

El pensamiento sexista nos hacía juzgarnos las unas a las otras

sin compasión y castigarnos duramente. El pensamiento feminista

nos ayudó a desaprender el autodesprecio de las mujeres. Nos permitió

liberarnos del arraigo que el pensamiento patriarcal tenía en nuestras conciencias

Bell Hooks

 

Dice Bell Hooks que los pequeños avances que hemos logrado las mujeres han sido alcanzados gracias a que en ese lapso de tiempo logramos construir la sororidad para luchar de forma colectiva logrando, por ejemplo, modificar los criterios de empleo que sólo abrían las puertas a los hombres en una franca discriminación, así de a poco hemos avanzado en contra de la desigualdad y definitivamente lo creo cierto, todo lo que en la actualidad tenemos como derecho reconocido o no las mujeres es por el empeño y organización de las que nos antecedieron en el feminismo, nada absolutamente nada ha sido regalado por el estado cada paso dado tiene detrás una larga historia de resistencia y lucha de mujeres.

¿Entonces por qué cada tanto el feminismo abre un espacio entre una ola y otra ola? ¿por qué a diferencia de otros tiempos ahora percibimos más jóvenes feministas pero en actos casi individuales? ¿Cómo se construye la sororidad sin la colectividad y la comunidad?

Al no tener idea y experiencia en el trabajo necesario para erradicar la violencia contra las mujeres, el estado hace décadas comenzó a recargarse en mujeres feministas que venían del movimiento social, luego también la academia miró con interés la aportación del pensamiento feminista y lo incorporó, desde luego con todos sus límites y sesgos a los programas de estudio superior, las agencias económicas nacionales e internacionales comenzaron a proliferar dando recursos para que las organizaciones hicieran el trabajo que el estado no podía hacer, sin embargo en estas décadas de proceso tanto la academia como el estado otorgaron lugares de poder y decisión respecto a las mujeres y al pensamiento feminista abriéndose así una carrera por ocupar esos lugares privilegiados que para entonces ya estaban lejos del activismo feminista, la lucha que años atrás se había dado entre feministas que cuestionaban la desigualdad de género y las que además señalaban la desigualdad de clase y raza se borraba por completo en estos nuevos procesos modernos del feminismo ocultando nuevamente las razones que profundizaban el lugar desde el cual cada una luchaba, irónicamente desde ese lugar clavado en el pozo del sistema era desde donde verdaderamente podía surgir la sororidad.

Hooks lo explica de la siguiente manera: La solidaridad política entre mujeres siempre socava el sexismo y prepara el escenario para la destrucción del patriarcado. De manera significativa, la sororidad nunca habría sido posible a través de las fronteras de raza y clase si las mujeres individualmente no hubieran estado dispuestas a desprenderse de su poder para dominar y explotar a grupos subordinados de mujeres. Si las mujeres utilizan su poder de clase o de raza para dominar a otras mujeres, es imposible alcanzar plenamente esta sororidad.

Por eso insisto en la urgente necesidad de que las feministas volvamos al principio feminista donde nos encontramos con la otra, las otras, en lo comunitario y no desde ese lugares infames y comunes que nos presentan como oficiales, legítimos y únicos en los que supuestamente existe el feminismo o como ahora les llaman los estudios de la mujer, porque hasta el ocultamiento de la palabra feminista ha sido resultado de la mutilación que ha sufrido la historia de lucha de las mujeres ante un sistema académico neoliberal que borra todo aquello subversivo.

La falta de creatividad feminista es lo que ha alejado a las feministas principalmente a las más jóvenes, la rigidez, la verticalidad como dice Ochy Curiel, feminista anticapitalista y antirracista, la institucionalización del feminismo desplazó a los grupos de autoconciencia y formaciones feministas no jerárquicas y autónomas y esta institucionalización en la que sólo participaron mujeres privilegiadas hicieron del feminismo un estilo de vida que sólo fortaleció la idea del feminismo clasista y no del feminismo transformador de la vida de todas las mujeres y por lo tanto del mundo completo.

Si las feministas seguimos fraccionadas sin la labor fundamental de hacer conciencia sobre nuestras opresiones individuales y colectivas los espacios propuestos seguirán vacíos, seguirán teniendo como meta llenar el lugar de personas y esa será el único triunfo esperado, aunque no tenga continuidad ni efecto, por otro lado seguiremos hablando de sororidad como una mera expresión utópica de la aspiración de los feminismos. De seguir pasando por alto las reflexiones sobre el clasismo y el racismo incluso el sexismo y la lesbofobia habrá feministas que asuman que esos temas no son importantes y seguirán desconociendo las raíces del feminismo, su radicalidad, es decir, de su profundidad y principalmente las jóvenes pensarán que nada de eso les atañe, que la generación de conciencia no es necesaria y que basta con nombrarse feminista individualmente para desmontar el poder del sistema patriarcal que nos está asesinando, en fin habrá cada vez más feministas alejadas del feminismo.

“Todas las mujeres blancas de este país saben que su estatus es muy distinto al de las mujeres negras y de color, y lo saben desde muy pequeñas porque tanto en la televisión como en las revistas sólo ven imágenes como la suya. Saben que el único motivo por el que las personas de color están ausentes y son invisibles es porque no son blancas. Todas las mujeres blancas de este país saben que su raza es una categoría privilegiada y, por mucho que decidan reprimir o desmentir este hecho, no significa que lo desconozcan. Simplemente lo están negando”.

La construcción de la sororidad necesita nombrar estas y otras diferencias y pese a eso mirar la desigualdad por la que cada una atraviesa y en eso encontrar el poder que nos libere a todas, y no sólo a algunas recordando que cada privilegio descansa sobre una opresión. La sororidad sigue siendo poderosa es uno de los 9 textos que aparecen en el libro escrito por Bell Hooks, El feminismo es para todo el mundo, publicado en el año 2000 en los Estados Unidos una lectura necesaria de aproximación al feminismo y que estará abriendo un nuevo ciclo de La Escuela feminista Dolores Jiménez y Muro donde ojalá podamos encontrarnos.

@Chuytinoco

 

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Chuy Tinoco

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