Opinión

Una ciudad para los coches / Bocadillo

 

Cochista es aquel ojete que cree que su privilegio de andar en coche y llegar a tiempo es más importante que la seguridad de los peatones. Se les olvida que todos en algún momento somos o seremos peatones. No es una cosa, enteramente, de clases sociales. Solamente de ser consciente. Y en Aguascalientes somos una ciudad cochista, cruel y mal diseñada.

Sería algo bobo afirmar que el coche va de salida. Es más como una especie de chaqueta mental / puñeta gigante. Más bien, algunos quisieramos que el auto vaya de salida mientras vemos como los gobiernos invierten en infraestructura para este. No sería muy positivo, ya que la industria de la producción de automóviles (junto la llegada de una dependencia federal llena de ermitaños) ha sido lo que hizo despegar a Aguascalientes, alejando a la ciudad de ese ideal que añora la gente mayor de 50 años: cuando las cosas eran más tranquilas y nosotros íbamos calmados. Un retroceso y que en verdad -me repito- el auto vaya de salida, sería desastroso para la economía estatal. Iniciarían los recortes y cierres en las plantas de producción. Es así como en Aguascalientes tenemos una relación rara con el automovil.

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Vamos, como siempre, a la anécdota. Situate en Colosio, saliendo de alguna oficina o de uno de tantos restaurantes que de todos modos cerraran en seis meses. No hay árboles, es una patada en las bolas cruzar la calle, el camellón es una burla y es uno de los más claros ejemplos de 1) una vialidad cruel para el peatón, 2) una de las peor comunicadas por transporte público económico. Pasan camiones de manera tangencial o lejana y agarrar un taxi ahí es un volado de media hora. Ahora pensemos en las afueras del Museo Espacio la Universidad de las Artes, un giro muy diferente pero mismo resultado. No hay taxis ni camiones. Toda una comunidad tiene que ir hasta Alameda o Colonia del Trabajo para tratar de ir a sus hogares o moverse. Cruel cruel cruel.

Mi cuñado vive lejos de mi casa. En uno de los famosos cotos allá por Jesús María. El taxi me cobra más de lo que dice el taxímetro y el Uber me friega mi día. ¿Es mi culpa por no tener coche? Eso me han dicho algunas amistades. Uy, ¿me lo van a invitar o qué?. Tampoco hay camiones hasta allá. Los jóvenes tienen que vivir lejos con sus familias debido a la terrible especulación inmobiliaria en fincas viejas y terrenos incluso dentro de los primeros (y únicos) tres anillos de la ciudad. Es incluso una cuestión cultural. La realización de comprar una casa en una cerrada, cosa que conviene a los municipios para desentenderse de dar servicios, la falsa seguridad ante el hampa, el tener un auto como paso a la adultez.

No defiendo una romántica idea de no comprar auto por almalibre. Simplemente no me alcanza y tengo arruinado mi crédito. Es mi culpa. Y mis autoridades no me vuelven más sencilla la vida, al contrario. Ni les cuento la anécdota de tratar de agarrar taxi o cruzar la calle cerca del C4, con protagonista en la alcaldesa con la gran idea de hacer una vía rápida donde pasan kilometros sin puentes (anti)peatonales.

Si bien viene un ecocidio más grande con el tema de Bosque de Cobos, el asunto de los pasos a desnivel por la UAA nos levanta la cicatriz a varios en el tema de gobiernos (azules o rojos) que se siguen poniendo de tapete ante su rey el automóvil. El cual no está de salida ni de lejos, señal de eso son las inversiones millonarias, pero ¿podemos mediar como sociedad el asunto para los peatones y usuarios de transporte público, no?.

 

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The Author

Francisco Trejo Corona

Francisco Trejo Corona

Todas-las-cosas-digital en La Jornada Aguascalientes. Editor de /AUTONOMÍA. || @masterq en Twitter

1 Comment

  1. Benjamin el ciclista urbano
    29/01/2018 at 11:55 — Responder

    Estupendo Editorial

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