Opinión

De MoviePass y la envidia de los gringos por Cinépolis / Bocadillo

 

Netflix habrá matado a Blockbuster, pero una cosa con la que no puede competir es el tema de estrenos gigantes. La experiencia de ir a una sala de cine, comer palomitas, tomar Coca-Cola de la peor y cumplir la ansia de ver una película que sólo puede disfrutarse en ese formato. Es la semana o mes que dure su corrida en salas. Y ya. Entonces, más de uno se ha preguntado y para cuándo el Netflix del cine, en el sentido de una especie de suscripción que nos dé acceso ilimitado a todas las películas, si bien no todos los horarios o formatos.

En Estados Unidos ya existe, por vía de una startup (por supuesto), y se llama MoviePass. Yo no sabía hasta este mes, pero leyendo un poco me di cuenta que [por ejemplo] ir al cine en las ciudades más grandes de California o en Nueva York, es un gasto de aproximadamente 150 pesos mexicanos por persona. Además, basta con darse un chapuzón por Yelp para notar que el grueso de las plazas no tienen una calidad cercana al estándar de Cinemex o Cinépolis. ¿Salas tipo estadio, limpias y con pantalla calibrada? Seguro has ido más veces que un gringo a algo así.

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El costo de MoviePass es de casi 8 dólares al mes, luego de una serie de rebajas desde el año pasado con las que la compañía buscó prensa positiva y aclientarse. Y sí, la empresa pierde dinero y no es rentable todavía. Parte de su negocio es vender analíticas e impulsar ciertos estrenos con distribuidoras que paguen. Las cadenas grandes no han respondido bien a MoviePass, ya que no han querido entrar en descuentos o tratos formales. Su argumento es que este sistema de suscripción le quitaría el valor a cada boleto dentro del imaginario colectivo. Algo así como cuando los discos compactos piratas de 20 pesos volvieron increíble, a nivel colectivo, el pagar 200 por un lanzamiento nuevo. ¿Cómo funciona? MoviePass se convierte en una tarjeta de crédito que compra el boleto del usuario. Por supuesto, la startup espera que los avorazados sean los menos y mucha gente nunca aproveche el servicio.

¿En México veremos algo así? Mientras la CDMX es muy competida, en los estados las dos cadenas se reparten las plazas por nivel socioeconómico y curaduría. Si alguna vez pasa, es muy probable que venga de las mismas empresas. Cinépolis, por ejemplo, es quien avanzada se ha visto con sus inversiones en streaming, palomitas con códigos para recibir cupones virtuales o entradas 2×1 y también entrándole al negocio de la distribución exclusiva. Aunque la empresa de Morelia se ha visto lenta en aprovechar el crear comunidad vía su app, además de pasar por alto la recolección de datos.

Por cierto, ¿sabías que las salas VIP de Cinépolis son muy envidiadas por los gringos? He visto varias notas en diarios texanos que con sus marcadas diferencias, las comparan con el servicio del Alamo Drafthouse y de hecho la llegada de VIP a San Antonio fue algo notable. Esto mientras muchos mexicanos reniegan de su existencia, tachando el concepto de esnobista. La verdad el precio vale el servicio y no me creerán, pero muchos adultos mayores con problemas de cadera han vuelto a salas solamente porque ahora tienen la comodidad.

 

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Francisco Trejo Corona

Francisco Trejo Corona

Todas-las-cosas-digital en La Jornada Aguascalientes. Editor de /AUTONOMÍA. || @masterq en Twitter

1 Comment

  1. asadfa
    19/02/2018 at 08:44 — Responder

    Ya existe la membresía cinépolis, donde pagas una vez al año y puedes ver todas las películas que quieras.

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