Sociedad y Justicia

Problemas de adicción agravan situación de adolescentes embarazadas

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  • Incrementa solicitud de atención a menores de edad en Mujer Contemporánea
  • Representan un reto para la instancia, pues se rebelan ante la autoridad y no tienen conciencia del daño que se causan

 

Ha impactado la creciente ola de casos de adolescentes que a más temprana edad llegan a solicitar el apoyo de asociaciones civiles por embarazos no deseados, e incluso madres solteras que no pueden brindar atención adecuada a las criaturas, porque a la par son víctimas de violencia extrema, indicó la coordinadora de Mujer Contemporánea, Roxana D’ Escobar.

Precisó que en 2017 recibieron a doce jovencitas en esta situación, de las cuales ocho presentaban además graves problemas de adicción, lo cual dijo es preocupante pues no se trata de casos aislados, sino que se vuelven la constante al inferir que la falta de una orientación adecuada, de que se les inculque valores y la descomposición del núcleo familiar, deriva en esta crítica situación.

Reconoció que implica un gran problema atender este tipo de casos, ya que no es lo mismo cuando reciben mujeres de mayor edad, que han sido víctimas de maltrato por parte de sus parejas, pero son conscientes de que quieren cambiar dicha situación, a una adolescente que no ha tenido una vida en función a su edad y se encuentra en espera o con un bebé que no desea y amenazada de muerte; “no está consciente de las molestias o incluso del riesgo que está corriendo, llega sin ninguna idea de cuidarse, sin ningún plan para cambiar su vida”.

La activista apuntó que las chicas que llegan en dicha situación representan un reto para la instancia que encabeza, porque no aceptan las reglas, retan a cualquiera que represente una autoridad, salieron de su casa a muy temprana edad porque no aceptaban que los papás les mandaran.

Dijo que la incidencia de atención de menores de edad en Mujer Contemporánea ha aumentado considerablemente ya que en años anteriores a lo mucho recibían tres casos de este tipo al año, jóvenes que dijo, tenían mayor conciencia que las adolescentes que atendieron en 2017, que en la mayoría de los casos fueron llevadas al centro por los papás, porque no saben cómo controlarlas; “ella no quiere estar aquí, no quiere un proceso, no quiere un cambio, lo único que quiere es regresar con su pareja”.

La coordinadora de Mujer Contemporánea indicó que hasta el momento el caso más preocupante que han tenido es el de una adolescente de 15 años que tuvo su bebé un año antes y sufría de una severa crisis por violencia de género; sin embargo, también hay chicas que apenas alcanzan la mayoría de edad y tienen dos hijos y están en espera de otro, son víctimas de su pareja y no quieren afrontar el problema; “no se cuidan, no tienen ni la menor intención de dejar de tener bebés, les decimos que los tienen que entregar al DIF y nos dicen ‘luego busco otro bebé por ahí’; no es mercancía”, condenó Roxana D’ Escobar.

Es la descomposición familiar lo que más incide en que las adolescentes se embaracen a temprana edad, ya que muchas veces piensan que ellas podrán hacer una mejor vida en pareja, pero no conocen límites. “Se van a los trece años con el primero que se las quiera llevar; en el 99.99 por ciento de los casos es con alguien que las maltrata y abusa de ellas, no van a estar mejor que en su casa, en su rebeldía de querer hacer lo que quieran piensan que las cosas van a estar mejor”.

Comentó que la delegación Insurgentes aún es una zona altamente productiva de este fenómeno, sin embargo, en las orillas de la ciudad la incidencia aumenta; son adolescentes víctimas de violencia física, que se recrudece al contestar a este tipo de agresión, “eso hace enfurecer más a la pareja”; dijo que otro factor importante es el consumo de drogas, ya que abandonan los centros de apoyo por no poder soportar la abstinencia, inician por estar a la par o complacer a sus parejas, pero hay jóvenes que a los 16 años de edad ya son adictos e incluso se dedican a la distribución de estas sustancias.

 

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