Opinión

Del Toro y la realidad nacional / De imágenes y textos

 

Se está volviendo una tradición, estimado lector, que la estatuilla dorada que reconoce a lo mejor de la cinematografía norteamericana sea entregada a un director mexicano, primero Alfonso Cuarón, después Alejandro González Iñárritu y este 2018 Guillermo del Toro, tres paisanos que han logrado llegar lejos en esta industria poco o nada desarrollada en nuestra patria. Derivado de este nuevo triunfo, aparecen por todos lados las felicitaciones, las comparaciones, los malos comentarios, el orgullo pasado de tono y la oportunidad para poner a estos directores de ejemplo nacional para hacernos sentir el mexican power.

Vía Bernardo Ibarra, un buen amigo, pude ver un video realizado por Hunters donde a propósito de los mexicanos exitosos, aprovechan el audiovisual para motivarnos a seguirle en el país de los “no” y de las puertas cerradas.

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Este video masificado, por no decir viralizado, contrasta con la algarabía y la excesiva celebración por parte de los coterráneos felices que a manera de triunfo de la selección nacional se abalanzaron al Ángel en la Ciudad de México y a La Minerva en Guadalajara para gritar a los cuatro vientos el apellido de don Guillermo. Y digo contrasta porque en el material que circula en redes pone al filo de la reflexión sobre la falta de iniciativa de la mayoría de los mexicanos para destacar como sólo algunos de nosotros lo han hecho en el extranjero.

Esa es la realidad nacional, la que prevalece a pesar de las señales de éxito que Guillermo nos pueda mandar, tan cerca de acariciar el triunfo y propensos al fracaso casi por herencia; a eso agréguele la envidia arraigada, la poca tolerancia a ver sobresalir al de al lado, eso es lo que realmente nos detiene y por supuesto, la culpa de las cosas que salen mal, nunca es de uno.

Precisamente en una de las semanas más violentas en el país Guillermo del Toro es reconocido por su talento, mientras que en su ciudad natal aparecen seis cuerpos desmembrados dentro de una camioneta. Ese es nuestro México, donde viven los buenos y los malos, los exitosos y los fracasados, los aplicados y los perezosos, los mortales y los políticos, los vivos y los muertos.

Celebremos y que nos sirva de inspiración el reciente triunfo de Guillermo, que aclaro, no es un triunfo del país, no fue un trabajo en equipo de muchos mexicanos, el éxito es de él, un inmigrante mexicano que vive en California que ahora no tiene nada que ver con la industria cinematográfica nacional y conste que no estoy demeritando el esfuerzo y el éxito de todos los coterráneos que han triunfado dentro de la cinematografía norteamericana, simplemente es poner sobre la mesa las piezas en orden y no perder de vista la realidad de las cosas.

Del Toro no acepta las felicitaciones de Enrique Peña, y Enrique Peña no felicita a Del Toro porque éste le critica su manera de gobernar al país, los candidatos presidenciales no se suben al barco de los triunfadores en Hollywood porque sus asesores no lo ven conveniente, pero si al preludio de las no propuestas de campaña y si a la exagerada desacreditación de sus contrincantes; a estas alturas del partido estimado lector usted cree que dentro de una contienda electoral por la presidencia vamos a escuchar propuestas, no lo creo, la vida se les va desacreditándose sin parar, por cierto, deberían voltear sus reflectores hacia Margarita, todos los expanista y los que aún están en ese partido político seguramente la van a seguir y esa es una variable interesante.

Así la vida por acá, de este lado del charco como dicen, nuestra industria cinematográfica como siempre, como toda la vida, con el peligro de desaparecer, con la zozobra de imaginar que no habrá más entrega del Ariel por falta de recursos.

Pero déjeme decirle, estimado lector, que no todo es política de cuarta categoría ni premios en la meca del cine, en Chiapas donde la vegetación reina sobre la mancha urbana y el verde no es un color sino naturaleza, ahí mero Xóchitl Cruz una pequeña de apenas ocho años atrae la atención de los medios pues la Universidad Nacional Autónoma de México a través del Instituto de Ciencia Nuclear le entregó el pasado lunes el “Reconocimiento ICN a la Mujer”, y eso la convierte en la primera mexicana (mexicanita) en ganar dicho reconocimiento, por haber creado un calentador solar de agua para su casa.

A eso se refiere el video de los Hunters supongo, no importa de dónde seas, no importa el género, muchos menos la edad ni la clase social, si tomas agua y vas al baño entonces todos somos iguales, y eso nos hace pensar en el éxito y no en el fracaso.

Que esa rara subespecie humana llamada políticos mexicanos se empareje a la realidad social, que los niños genios rompan con los paradigmas y empujen a los millennials a entender la cotidianeidad, que seamos cada vez más mexicanos de éxito y no nos quedemos sentados en el sillón contemplando el triunfo de los demás, quejándonos de las pocas oportunidades que se nos han presentado y compadeciéndonos con un trago de alcohol.

Yo en lo particular no estoy de acuerdo ni comulgo con ninguno de los candidatos a la silla presidencial, no creo que ellos o ella puedan cambiar el rumbo del país, somos nosotros mismos los que debemos hacerlo y no necesitamos los reflectores para demostrarle al mundo que los mexicanos somos una raza de verdad.

Que lleguen más estatuillas para levantar el ánimo.

 

[email protected] | @ericazocar

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Eric Azócar

Eric Azócar

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