Opinión

El instinto de matar / Análisis de lo cotidiano

 

El día 16 de abril de 1919 (hace 99 años) el líder político religioso Mahatma Gandhi, inició el movimiento de Resistencia Pacífica contra el Imperio Británico que tenía invadida a la India. Tres días antes en la ciudad de Amristar un grupo de miles de ciudadanos hindúes de diversas religiones se unieron en un jardín público para la celebración del Vaishaki o Año Nuevo. El encargado de la seguridad de las tropas británicas, el brigadier Dyer, rodeó el jardín con soldados, ametralladoras y autos blindados que cerraron las salidas y sin provocación alguna, ni previo aviso dispararon contra la multitud desarmada, formada por hombres, mujeres y niños. En la masacre murieron cientos de personas, primero por las ráfagas y después por dejar a los heridos sin atención, ya que cerraron el jardín impidiendo cualquier intento de ayuda de la población civil. El Gobierno Británico aplaudió la medida, con la única manifestación de repudio por parte de Winston Churchill, pero con la felicitación del escritor Rudyard Kipling quien había nacido en la India Británica y había obtenido el Premio Nobel de Literatura precisamente por la gran cantidad de novelas, cuentos y poemas basados en tradiciones y leyendas hindúes. Otro premio Nobel Rabindranath Tagore quien había estudiado en Londres, protestó enérgicamente por la matanza y reforzó su postura antiimperialista que había sostenido toda su vida. Renunció al título de Sir que le había otorgado el rey George V y se unió a Gandhi en el fuerte movimiento de resistencia civil no armada en contra del imperio colonialista europeo que logró la independencia pero hasta 1947, o sea 28 años después de la masacre y cientos de años después de la dominación. El dominio británico sobre India es una larga historia de crímenes, abusos de poder y saqueo interminable. La semana pasada Inglaterra y Francia encabezados por Estados Unidos han decidido bombardear Siria un pequeñísimo país en el Medio Oriente cuyo valor estratégico resulta incomprensible para la mayoría de los seres humanos que no estamos inmersos en cuestiones de guerra. La violencia entre naciones no se ha detenido nunca. La historia de la humanidad es la historia de la guerra. Esto ha llevado a los científicos genetistas y a los neurocientíficos a investigar si el acto de matar es algo hereditario, inherente al ser humano o instintivo. El prestigiado Instituto Karolinska de Estocolmo después de estudiar a miles de asesinos detenidos en sus cárceles ha encontrado que los genes MAOA y CDH13 muestran variaciones en las personas violentas y no se encuentran en delincuentes no agresivos. Existe entonces una clara evidencia de que en algunas personas sí existen genes asesinos. Pudiéramos decir que estas personas no pueden evitar el ser criminales porque lo traen en sus células. Pero ¿existe el instinto de matar a nivel de una nación? También se han hecho estudios al respecto. Hasta la fecha no tenemos resultados. Lo único que se ha encontrado es que las naciones más agresivas son las que más miedo tienen en sus gobernantes. Confirmamos que tal como dijo Guillermo Prieto en 1858 “Los Valientes no Asesinan”.

 

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Héctor Grijalva

Héctor Grijalva

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