Opinión

Por qué el populismo y paternalismo es malo: el cuento de la vaca y el sabio / Enredos financieros

 

Estimado lector, entradas ya las campañas electorales, con más invitados a la boleta electoral, y viendo cómo unos y otros candidatos buscan estar entre el populismo y el paternalismo, me gustaría compartirles el siguiente cuento, el de la vaca y el sabio, y sobre ella haré mi reflexión de por qué no es conveniente para un país tener un gobierno populista o paternalista.

El siguiente cuento es de autor desconocido y fue tomado de https://bit.ly/2JTqJKP

___


___

“Un maestro de sabiduría paseaba por un bosque con su fiel discípulo, cuando vio a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió hacer una breve visita al lugar.

Durante la caminata le comentó al aprendiz sobre la importancia de realizar visitas, conocer personas y las oportunidades de aprendizaje que obtenemos de estas experiencias. Llegando al lugar constató la pobreza del sitio, los habitantes: una pareja y tres hijos, la casa de madera, vestidos con ropas sucias y rasgadas, sin calzado.

Entonces se aproximó al señor, aparentemente el padre de familia y le preguntó: ‘En este lugar no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio tampoco, ¿cómo hacen usted y su familia para sobrevivir aquí?’

El señor calmadamente respondió: ‘amigo mío, nosotros tenemos una vaquita que nos da varios litros de leche todos los días. Una parte del producto la vendemos o lo cambiamos por otros géneros alimenticios en la ciudad vecina y con la otra parte producimos queso, cuajada, etc., para nuestro consumo y así es como vamos sobreviviendo.’

El sabio agradeció la información, contempló el lugar por un momento, luego se despidió y se fue. En el medio del camino, volteó hacia su fiel discípulo y le ordenó: ‘Busque la vaquita, llévela al precipicio de allí enfrente y empújela al barranco.’

El joven espantado vio al maestro y le cuestionó sobre el hecho de que la vaquita era el medio de subsistencia de aquella familia. Más como percibió el silencio absoluto del maestro, fue a cumplir la orden. Así que empujó la vaquita por el precipicio y la vio morir. Aquella escena quedó grabada en la memoria de aquel joven durante algunos años.

Un bello día el joven agobiado por la culpa resolvió abandonar todo lo que había aprendido y regresar a aquel lugar y contarle todo a la familia, pedir perdón y ayudarlos. Así lo hizo, y a medida que se aproximaba al lugar veía todo muy bonito, con árboles floridos, todo habitado, con carro en el garaje de tremenda casa y algunos niños jugando en el jardín.

El joven se sintió triste y desesperado imaginando que aquella humilde familia tuviese que vender el terreno para sobrevivir, aceleró el paso y llegando allá, fue recibido por un señor muy simpático. El joven preguntó por la familia que vivía allí hacía unos cuatro años, el señor respondió que seguían viviendo allí. Espantado el joven entró corriendo a la casa y confirmó que era la misma familia que visitó hacía algunos años con el maestro.

Elogió el lugar y le preguntó al señor (el dueño de la vaquita): ‘¿Cómo hizo para mejorar este lugar y cambiar de vida?’ El señor entusiasmado le respondió:

‘Nosotros teníamos una vaquita que cayó por el precipicio y murió, de ahí en adelante nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sabíamos que teníamos, así alcanzamos el éxito que sus ojos vislumbran ahora.’”

¿A qué viene este cuento?

A que el populismo lo que hace es coartar la inventiva, la innovación, el empuje, las ganas de hacer las cosas, de salir adelante, de progresar. Es estar en una zona de confort, porque papá gobierno me solucionará las cosas, y si no puede solucionarlas, ya sé que me dará dinero para poder entonces sobrevivir. El populismo y el paternalismo, lo que hace es ir contra la iniciativa no sólo privada, sino de todos los seres humanos. Es vivir sin “agobios”, pero también sin retos, es tener una vida sin sobresaltos, pero también sin ambiciones o ganas de vivir. La evolución de los seres humanos hasta el día de hoy, ha sido un acto de sobrevivencia, de adaptación a las situaciones que se nos presentan para poder entonces, adaptarnos o cambiar el entorno.

Me preocupa bastante, el que veo en los candidatos actuales a unos más, a otros menos, la preocupación de ganar votos con propuestas paternalistas o populistas. Algunas pudieran ser adecuadas, otras, no.

La necesidad es la madre de la inventiva. Envidiamos lugares como Silicon Valley, las grandes empresas que existen y decimos que porque en México no los tenemos, pues porque quizá aquí no tenemos esa necesidad de inventar. He visto como empresarios hacen emporios, todo basado en su necesidad de hacer o tener.

Es por eso, que no votare por el populismo ni el paternalismo, para que México salga de su zona de confort y pueda entonces, ser un país moderno, más justo y próspero.

 

[email protected]

 

The Author

José de Jesús González Serna

José de Jesús González Serna

No Comment

¡Participa!