Cultura

Una novela sobre Los Camisas Rojas en Tabasco | Entrevista a Alfredo Núñez Lanz sobre El pacto de la hoguera

  • Me gusta la palabra iluso, porque proviene de ilusión, es la estupidez de la ilusión, no es cualquier estupidez, es la que viene de la ilusión|, de cuando te encandilan las ideas, de cuando compras como propia una verdad que está muy manida, pero tú no logras ver eso

 

Alrededor de 1920 en el estado de Tabasco se ha instalado una pequeña dictadura, una dictadura regional, en donde el gobernador Tomás Garrido Canabal ha entronizado las ideas de izquierda, fortalecidas tras el triunfo de la Revolución Mexicana. Sin embargo, para el gobernador, parece que esta victoria le ha dado carta abierta para imponer por la fuerza sus ideas, entre las que se incluyen, el fortalecimiento de los sindicatos de trabajadores y la persecución de cualquier idea religiosa. A partir de esto, y apoyado en un grupo paramilitar bautizado como Los Camisas Rojas, el gobernador prohíbe los rituales religiosos, cierra las iglesias, expulsa a los sacerdotes y persigue cualquier manifestación externa de religiosidad.

Es en ese clima que José y Amador desarrollarán una historia que nacerá en el patio de la misma casa señorial de Villahermosa, pero que los dividirá y los convertirá en espejos bifurcados, en imágenes contrastantes que nos mostrarán los complejos caminos de dos almas, de dos personalidades atormentadas, que buscarán crearse un camino distinto al marcado por las circunstancias en las que les ha tocado nacer.

Amador nace en el patio de la casa de José, es hijo de la sirvienta que ha cuidado a la familia, y que se encargará del cuidado de estos dos niños que crecerán juntos en ese patio, que jugarán, que compartirán su infancia en ese patio, pero que desarrollarán gustos, intereses y personalidades completamente contrastantes: Amador se incorporará a Las Camisas Rojas en cuanto tenga la edad para hacerlo y formará parte del sindicato de estibadores, mientras que José, más altanero y seguro de sí mismo, se unirá a la mafia local que controla el tráfico de alcohol en el estado, que ha sido prohibido por el gobernador. Pero su suerte cambiará cuando una noche Los Camisas Rojas incendien una iglesia cercana a su casa que guarda una imagen de Cristo. Los esbirros del gobernador obligarán a los vecinos a salir de noche a ver como arde la iglesia, pero José salvará de las llamas la imagen del Cristo, que estará chamuscada, pero conservará sus profundos ojos azules intactos, y se llevará a su casa, en donde su abuela y sus amigos la venerarán creyendo que es milagrosa. Esto desatará una serie disputa entre los dos amigos, que ahora tendrán que decidir en qué bando deberán pelear. Amador y José tomarán su decisión. Una decisión que marcará El pacto de la hoguera, la primera novela del escritor y editor mexicano Alfredo Núñez Lanz (Ciudad de México, 1984), publicado por la Editorial Era.

 

El Pacto de la hoguera es una novela ambientada en Tabasco, porque mis raíces familiares están allá, mi bisabuelo era de allá, era muy joven después del triunfo de la Revolución, tuvo diversos trabajos, pero casi nunca estuvo del lado de los poderosos, casi siempre estuvo en los márgenes, y desde ahí sobrevivió, primero fue traficante de alcohol que pasaba en cayucos de madera de una ranchería a otra en las madrugadas, y era todo un negocio porque el gobernador Garrido Canabal había prohibido el alcohol, pero como lo pongo en la novela, en realidad era el primo del gobernador el que controlaba el negocio, al principio pensé que era un cuento lo que estaba escribiendo, pero no me quedaba, se ampliaba y se ampliaba, hasta que me di cuenta de que era tu novela, era un cuento al que no podía ponerle la camisa del cuento, por el espacio, y la voz del personaje de José era reflexiva, pero la primera voz narrativa que trabaje era la de Amador Lugardo, que es con quien abre la novela, pero tenía muchas ganas de contar la historia de mi bisabuelo, fueron esas dos cosas, porque mi familia salió de Tabasco, cuando mi bisabuelo salvo de un incendio la efigie del Sagrado Corazón de Jesús, esa escultura se ennegreció y los ojos permanecieron azules y la gente pensaba que era milagrosa y se la fueron pasando de casa en casa, y los Camisas Rojas se enteraron quien había rescatado la estatua y entonces arrestaron a mi bisabuelo, estuvo unos cuantos días arrestados, y mi tatarabuela habló con la madre del gobernador Garrido Canabal, que era un fervorosa católica, y le pido que le perdonara la vida a su hijo, entonces gracias a eso mi bisabuelo se asentó en México y puso una bodega de plátanos en La Merced, justo como lo hace el personaje en la novela. Hay elementos familiares, pero lo que pasa en la novela es muy fuerte y yo no quería traicionar la memoria familiar, pero después cuando me di cuenta de que tenía que darle su propio aliento y su propia vida al personaje, dejarlo ser, pude soltarlo, pero al principio fue complicado.” Nos comentó en entrevista Núñez Lanz, quien fue fundador de la editorial Textofilia y ha publicado los libros infantiles Soy un dinosaurio (2013) y Veneno de abeja (2016)

Javier Moro Hernández (JMH): Quería preguntarte un poco sobre el Tabasco de esa época, de la gubernatura de Garrido Canabal, que estuvo marcada justo por la intolerancia hacia la religión católica y por la represión que se había desatado.

Alfredo Núñez Lanz (ANL): Sí claro, él llega al poder alrededor de 1920, para entonces la capital ya se llamaba Villahermosa, tenía pocos años que le habían cambiado el nombre, pues antes se llamaba San Juan Bautista, pero sí, de hecho no hay tantas novelas escritas alrededor de este periodo en el sureste, y es una época muy cruel para la parte religiosa, y de una lucha entre dos bandos ideológicos que estaban luchando a muerte, por un lado los que eran religiosos, y querían defender su fe, y por otro lado los que tenían que estar a favor de Garrido, por ejemplo, si querías trabajar tenías que pertenecer a una liga de resistencia, y las ligas cobraban un peso mensual como cuota para poder subsistir, entonces forzosamente tenían que estar dentro de las ligas y ser activamente político, allá se obligaba a la gente a participar y mientras más activo fueras mejor te iba en cuanto a trabajo, a conexiones, era una época muy marcada por eso, entonces era una dictadura pequeña, en un estado del país. 

JMH: Garrido Canabal formó parte de la élite del poder posrevolucionario, lo que después se integraría en el PRI, que no necesariamente tenía políticas de control social tan duras, como las que implemento Garrido en Tabasco. 

ANL: Graham Greene, en El Poder y la Gloria, toca ese tema, pero aunque en esa novela es el Tabasco de 1929, pero en la novela yo llego hasta el año de 1935, que es el declive de Garrido, cuando ya está en la Ciudad de México, y termina con su expulsión y exilio del país, a través de los hechos que ocurrieron en el centro de Coyoacán, la balacera entre fieles católicos y Camisas Rojas, que provocó la beatificación de una mujer mexicana, y que fue una mártir de ese episodio, cuando Garrido era secretario de Agricultura. Ese hecho terminaría provocando su expulsión del país. 

JMH: Por supuesto está la historia familiar, que le da pie a la novela, pero me imagino que todo este proceso histórico y social tuviste que haberlo investigado. 

ANL: Hice dos procesos de investigación, la primera que tenía que ver con toda esta parte documental y que me llevó a consultar tesis, libros escritos para defender a Garrido, que es prácticamente una loa, pero que cuenta las disputas internas del partido oficial, que fue una investigación que enriqueció a la novela, pero la segunda investigación, que fue la que más me gustó a mí, fue la investigación de campo que hice en Villahermosa, adonde viajé con la intención de entrevistar a familiares de Camisas Rojas, pero no me interesaba hablar con personas cercanas a Garrido, mi intención no era hacer una apología del “Garridismo”, ni retratarlo a él como personaje, de hecho en la novela siempre se le menciona como “El Gobernador”, de hecho era una forma de restarle importancia a él como personaje en la historia, pero también fue con la intención de agregarle intriga a la historia. Aunque debo de mencionar que Garrido también hizo cosas muy interesantes, Tabasco fue el primer estado en donde se propuso el voto femenino, instauro escuelas rurales, o sea fue un personaje interesante, fue uno de los primeros propulsores de la educación sexual, se impulsó la economía, se impulsó a la ganadería, y lo interesante de ese viaje fue que pude conocer, pude escuchar el léxico local, los modos, el tono, las inflexiones de las personas de Tabasco, que son muy interesantes, y también recolecté dichos, refranes, con personas mayores, personas que tenían alrededor de ochenta años. 

JMH: Quería preguntarte sobre el personaje de Amador, un personaje complejo, está dentro de un movimiento político, pero parece que es más por necesidad que tiene de pertenecer a algo, que porque esté convencido políticamente. 

ANL: En realidad el movimiento de los Camisas Rojas para Amador es un lugar de pertenencia, y un lugar para ser él mismo, porque siempre se sintió a la sombra de José, siempre estuvo subyugado en esa casa, la casa de la familia de José, él vivía en esa misma casa, pero ocupando un lugar, al fondo del jardín, en el cuarto de servicio, como hermano de la sirvienta, por lo que entrar en ese movimiento le representó conocer las ideas de igualdad, lo que funciona como un símbolo de cómo mucha gente sí se creyó ese discurso igualitario, y lo pensó como algo verdadero, y creo que en el fondo es una manera de cuestionar la legitimidad de los discursos, sobre todo cuando son tan totalizadores, cuando parece que de verdad te están vendiendo la verdad, vendiendo la idea de que todos seremos iguales y que se van a evitar las jerarquías de todo tipo, esos discursos que “dignifican” al campesino, al pobre, pero que al final de cuentas, son eso, discursos, y se quedan ahí, entonces para mi Amador simboliza la retórica de esos discursos políticos, pero también la inocencia de quien decide comprárselos como propios y verdaderos, y seguir en esa militancia. 

JMH: En ese sentido la búsqueda de identidad de Amador se mueve en varios niveles: no sabe quién es su padre, vive en esa casa, pero él no forma parte de ella, descubrirá su verdadera sexualidad, vive con su hermana que en realidad es una perfecta desconocida.

ANL: Ese personaje está lleno de contrastes, aunque pensándolo bien, son dos personajes que están construidos a partir de contrastes, pero Amador no se ciñe del todo ni siquiera a las Camisas Rojas, es como un “outsider” de esa época, no se ciñe del todo a los dos discursos imperantes, que de alguna manera están forjando socialmente la vida cotidiana, es decir, no es ni un Camisa Roja del todo, aunque forme parte de la organización, pero tampoco es del todo un traidor, porque en el episodio de la costurera Gladiola, le permite darse cuenta de toda la corrupción que está detrás del movimiento, que se presenta como los salvadores de los pobres, y de hecho su hermana le dice “A ti te encandilan las ideas”, la tragedia de Amador creo que es esa, que él es un soñador, no ve del todo la realidad, y cuando la ve no sabe qué hacer con ella y lo sobrepasa. 

JMH: Como decías José también es un personaje de contrastes: Por un lado, salva al Cristo, pero no es un católico militante, en realidad le interesaba hacer dinero a través del tráfico de alcohol. 

ANL: A él le interesaba enriquecerse y ve una oportunidad de enriquecerse con el Cristo, pero aparte quería darle a su abuela una especie de regalo, para que estuviera tranquila justo porque él tenía un trabajo muy riesgoso, pero José carga en sus hombros una responsabilidad muy fuerte, de hecho ese personaje madura antes que Amador, y lo hace  cuando se da cuenta de que toda la feligresía oculta que está vigilando y pasando al Sagrado Corazón, que él rescato, de casa en casa, aporta más dinero para que él logre escapar de Tabasco, se da cuenta de que él ante ellos tiene una imagen de libertador, pero lo que yo creo, es que en el fondo lo más importante para José es la libertad, a secas, porque eso no existía en esos años, todo estaba coartado por las decisiones del gobernador, todo estaba controlado, sí eras peluquero tenías que estar en la liga de resistencia de tu gremio, todos formaban parte de un mismo sistema, y él ve a ese sistema como alienado. 

JMH: ¿El poder total que ejercía el gobernador los obligaba a convertirse en otros para sobrevivir?

ANL: Todos tenían que construirse otra imagen para sobrevivir, y para ganar a costa del sistema, pero el único que no lo entiende es Amador, porque incluso el líder de los Camisas Rojas va con Gladiola para hacer sus tejes y manejes con el dinero de los uniformes y con esas telas que le sobran, Amador es el único al que no le queda claro que él puede lucrar con su posición, él es el único que tiene esa nobleza, y por eso digo que es un soñador, y en ese sentido, un poco iluso. Me gusta la palabra iluso, porque proviene de ilusión, es la estupidez de la ilusión, no es cualquier estupidez, es la que viene de la ilusión|, de cuando te encandilan las ideas, de cuando compras como propia una verdad que está muy manida, pero tú no logras ver eso. 

 


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Javier Moro Hernández

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