Cultura

Strauss y Schubert en el segundo concierto de temporada de la OSA

Me dice el ingeniero Salvador Meza, gerente de la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes, que el maestro Marc Moncusí, director huésped para este segundo concierto de temporada ya había estado como invitado con nuestra Sinfónica hace más o menos un par de años. La verdad no lo recuerdo, mucho menos recuerdo qué fue lo que dirigió en aquella ocasión, lo que sí tengo perfectamente claro es el hecho de que para este concierto al que fue convocado hizo una delicia del repertorio que le fue encomendado, el poema sinfónico Don Juan, Op.20 del compositor Richard Strauss y en la segunda parte la Sinfonía No.9 en do D-944 conocida con el nombre de La grande de Franz Schubert.

Como vemos, un programa muy germano iniciando con Strauss, uno de los más grandes exponentes de la composición en la transición del siglo XIX al XX, de hecho murió ya muy entrado el siglo XX, en 1949, y el otro, Schubert, de los más dignos representantes del romanticismo musical y si no me equivoco, y si me equivoco tú me corregirás amigo melómano, uno de los pocos compositores, si no es que el único, nacido en la ciudad de Viena, todos, o casi todos, vivían en Viena, pero todos venían de otras ciudades, ese fue, sin duda el centro musical más importante del mundo desde el más ortodoxo clasicismo musical en el siglo XVIII, continuó así todo el romanticismo y hasta la segunda escuela vienesa ya en el siglo XX, durante todos esos años Viena fue el gran centro de operaciones de toda actividad musical, pero nadie de los grandes protagonistas de la música había nacido ahí, sí, en efecto, creo que el único fue Franz Schubert.

Pues bien, un programa exigente y demandante, de hecho se trata de dos partituras que requieren de una gran destreza de los atrilistas de la orquesta, y por supuesto, de la solvencia del director, para hacer una digna ejecución de semejantes portentos orquestales. Por ejemplo, el poema sinfónico Don Juan de Strauss suele utilizarse para las audiciones que un músico debe presentar para ser aceptado en alguna orquesta, precisamente por sus altos niveles de exigencia, por otra parte, la Sinfonía Grande de Schubert fue criticada desde sus orígenes por las dificultades técnicas que presenta y fue rechazada en más de una ocasión por directores y orquestas de prestigio incuestionable, es una verdadera pena que Schubert nunca haya podido escuchar esta joyita en una ejecución pública.

El maestro de origen catalán Marc Marcusí se encargó dignamente de estas dos partituras y lógicamente contando con la puntual respuesta de la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes. No debería sorprendernos, porque conocemos los alcances de nuestra orquesta, somos conscientes de sus posibilidades y sabemos hasta dónde puede llegar, pero veo con un agrado imposible de disimular que ante cada reto de este tamaño, la orquesta no se achica, al contrario, se sublima ante los grandes desafíos. En este caso se trata de dos obras, que como ya lo hemos apuntado, son para gente grande, pero también la Sinfónica tiene en el podio a un director que con ideas claras y precisas, con argumentos sólidos para convencer a los maestros atrilistas que tiene en frente de su forma de entender y de hacer la música de estos dos grandes genios de la composición. No es nada fácil, lo hemos comentado no sé cuántas veces, que uno de los más grandes encantos de la música consiste en que no hay versiones definitivas y que cada director tiene libertad, mientras sea fiel a lo escrito en la partitura, de adueñarse del compositor y de su obra y de presentarnos el producto final con su toque personal, finalmente eso es lo que da identidad a un director de orquesta.

Disfrutamos inmensamente el concierto; el público, que otra vez ocupó en su totalidad las sillas dispuestas en el Museo Espacio para esta presentación, terminó aplaudiendo de pie y con entusiasmo desbordado, el tratamiento que tanto el director como la orquesta hicieron de la música que les fue encomendada recibió tremenda ovación y por supuesto que fue merecida, quizás, y esto ya no son más que apreciaciones que por supuesto van íntimamente ligadas a los gustos personales, me pareció ligeramente rápido el tempo de la sinfonía de Schubert, pero no me hagas mucho caso, amigo melómano, quizás se trate solamente de mis nervios.

Todo resultó genial en este segundo concierto de temporada, a pesar de la evidente mala acústica del lugar, obvio, no fue diseñado para conciertos, pero se hizo ahí con el fin de celebrar el Día Internacional de los Museos.

La próxima semana nuestra orquesta presenta en la ciudad de León, Gto. un gran concierto con música de Mozart y Beethoven, y para el viernes 8 de junio la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes regresa afortunadamente a su lugar de residencia, el Teatro Aguascalientes en su horario habitual, 21.00 horas para presentar su tercer concierto de temporada, la Obertura Manfred, Op.115 de Robert Schumann, de Félix Mendelssohn, el Concierto para piano No.2, Op.40 con el maestro Eli Manzo en el instrumento solista, y terminamos con la Sinfonía No.3 en mi bemol mayor, Op. 97 que identificamos con el nombre de Renana de Schumann, el director será nuestro titular, el maestro José Areán. Por ahí nos veremos, si Dios no dispone lo contrario.

 


Vídeo Recomendado


The Author

Rodolfo Popoca Perches

Rodolfo Popoca Perches

No Comment

¡Participa!