Opinión

¡Arriba y adelante! La “cuarta transformación del PRI” o el gatopardismo de hoy

1.- La importancia de llamar a las cosas por su nombre

Para tener una claridad y objetividad es preciso que a las cosas se les llame por su nombre, por eso el escenario político actual que se vive en México a partir de la elección, es importante y la oportunidad de superar los mitos y simulación que tanto nos ha caracterizado. En primer lugar, es absurdo que no hayamos aprendido desde hace 18 años, en que se vivió la alternancia con la victoria de Fox, que una elección no es una “fiesta democrática”, palabra que siempre han usado quienes triunfan y algunos comunicadores. No es una fiesta democrática, por tanto que se diga que ganó México, simplemente ganó un candidato o ganó un partido político quien se vio favorecido por la mayoría del voto. Bien lo dijo un verdadero socialista no una simulación, me refiero a Manuel Azaña presidente de la República Española, quien apunta que la democracia es quizás la peor de las formas para llegar al poder, sin embargo, es la menos sangrienta. Lo cual es cierto, es una lucha por el poder, nada más, no es una fiesta, ni gana un país, es importante que superemos esas concepciones que son parte de nuestro atraso en cultura política y cívica, quiero subrayar, que no estoy tocando los tambores de guerra, pero para lograr avanzar es indispensable tener los pies en la tierra, además considero que podrá decirse que México ganó hasta dentro de seis años, que es el momento en que entregue cuentas, no ahora, es otro aspecto que debemos tener cuenta en nuestro avance como sistema democrático, sin embargo, otro aspecto más importante es que debe predominar la civilidad, el respeto y la tolerancia, sin perder de vista que es indispensable la diferencia para contrastar y mejorar.

Hay quienes dicen también que como se tiene mayoría, las reformas serán posibles, me pregunto ¿cuáles reformas? Las del Partido Encuentro Social un partido confesional, me pregunto qué pensaría Juárez, a este respecto con un partido de ese perfil y digo Juárez, porque es un personaje de la historia que suele ser invocado por el partido ganador. O también ¿Qué perfiles tienen los futuros legisladores? Porque al convertirse en un partido “cachatodo”, como le ha sucedido a muchos partidos al momento de llenar los espacios se tiene gente indeseable, y aquí comenzarán las fracturas, porque si se destituye a quien tenga mal comportamiento con base en estatutos y legalidad o porque sea la voluntad del “jefe”, lo cual mermaría la autonomía del Poder Legislativo, avance que costó mucho.

Me sorprende también ver que algunos encabezados dicen que ganó la izquierda, lo cual también es impreciso, ¿Acaso el PES es izquierda?, con su más de 50 diputados y qué perfil o experiencia política tienen, porque esa mayoría abrumadora, fue cuestión de la causalidad, como una rémora beneficiada porque un gran tiburón tomó una presa enorme, y por lo tanto le tocó un gran bocado a esa entidad que vino pegada, en nuestro país no ganó la izquierda, eso no es izquierda es populismo, como simplemente lo dijo hace algunas décadas Arnaldo Córdova, respecto a las características del caudillo o líder semicarismático con alianza con clases y grupos. Considero que muchos se fueron con la finta, porque han añorado toda su vida un gobierno de izquierda y con lo primero que vieron, pensaron o se conformaron, me atrevo a decir que el último candidato de izquierda que se tuvo en México fue en el año 2000, me refiero a Gilberto Rincón Gallardo, quien no venía del PRI de los años 60 o 70, un personaje que admiré por su congruencia incluso cuando en 2002 se pretende refundar el partido, y no quiso volver a contender, por “congruencia” diciendo que si él había cuestionado el “caudillismo” que se vivía en el PRD motivo por el cual abandonó ese partido, por congruencia y principios él no volvería a repetir, ni tampoco se iba a perpetuar.

 

2.- Echeverría vive. ¿Y el PRI? también

El gatopardismo, cambiar para seguir igual, llama la atención el hecho de que una parte significativa se ideológica del priismo se fue a Morena o a Encuentro Social, con estructuras, con candidatos y personalidades, incluso algunos intelectuales. No debe perderse de vista que Andrés Manuel aprendió y se formó con priistas emblemáticos como Enrique González Pedrero, reitero no debe perderse eso de vista, en muchos aspectos su formación del nacionalismo revolucionario del viejo PRI.

Lo ha manifestado durante sus campañas se asemeja al modelo echeverrista con aumento del gasto público, dispendio, la visión de política energética, la política asistencial, etc. Otro aspecto viene a ser ese apartado que le han criticado como mesiánico, Echeverría era un hombre incansable, con una mística por ser protagónico, y de un marcado nacionalismo, creando fideicomisos, en apoyo a productos nacionales, pero esos fideicomisos fueron un fracaso, porque nunca buscaron la eficiencia para la auténtica satisfacción de usuarios y sostenibilidad, eso generó altos costos y deuda. López Obrador, tiene mucho de esos viejos gestos del caudillismo caudillos, optar por un nacionalismo no un socialismo en eso se asemeja con Trump.

Respecto al protagonismo de AMLO, preocupa que tome figuras o aspire a ser como Juárez, o Madero, (será por eso que pretende desaparecer el Estado Mayor”, pero no debe olvidar lo que le pasó a Madero o a Salvador Allende, o su forma de convertirse en figura histórica es a través de la “martirización” esperar un golpe de estado o el atentado de una fanático, que el caldo de cultivo está, pues la polarización sigue entre los proAMLO y antiAMLO, y que continua, sembraron la semilla con lo de “pueblo bueno” y “mafia del poder”, los enemigos del proyecto. Y el asumir esa palabra de “no les voy a fallar”, es otro riesgo porque uno es la congruencia, y otro los riegos e inercias del poder, sacrificios ante las circunstancias, en ocasiones afectará a empresarios, en otra a sindicatos, o trabajadores, la forma de gobierno tiene altos costos.

¿Cómo será el gobierno? Es una paradoja, como lo maticé en las últimas líneas del párrafo anterior, básicamente porque las brújulas son personajes del siglo XIX y principios del XX, en un México del siglo XXI, (el uno romano, está fuera de lugar), ideas del siglo XIX, con rezagos del XX y con problemas del XXI.

 

 

3.- “La cuarta transformación del PRI”

 

Mencione viejo priismo, porque ha sido evidente la migración de priistas a las filas de Morena, incluso como candidatos, el viejo PRI, no está muerto, sigue vivo, son las fuerzas vivas de la revolución, el PRI actual que viró del centro hacia una derechización, fue abandonado por quienes se fueron a Morena, o como se explica también que en el Estado de México cuna de “Atlacomulco” no haya ganado Peña y si Andrés Manuel, el priismo emigró a un partido con una aceptación del votante que aspira a algo diferente, la clase política a cambiar para seguir igual, insisto la analogía de AMLO con Echeverría es alta, así como con Vicente Fox, candidato carismático que en el 2000 ganó también con una alta votación, el 2018 no es la primera elección copiosa e histórica, el 2018 se suma al 2000. No deben perder de vista que a partir de ahora las estructuras priistas estarán emigrando a Morena.

Su primera transformación fue en 1929 cuando nace el PNR; la segunda con Cárdenas con el PRM; la tercera con Alemán y nace el PRI y la cuarta de AMLO con Morena, no deben olvidar que la designación de Meade molestó a muchos priistas de cepa, por ser un ajeno a la vida partidista, nunca fue aceptado, podría pensarse, que esto se calculó hace tiempo o bien fue resultado de esta campaña.

Cité el modelo Echeverrista en el que se formó AMLO, con esas características aunque la corrupción fue un elemento destacado, resultado de la concentración de poder y lo difuso de lo que puede ser un programa de gobierno, ese modelo lo aprendió y culpa del fracaso a la corrupción, por eso considera que con la lucha ante la corrupción se soluciona todo, ahí está el problema ideología del siglo XIX, formación del XX, y gobernar en el siglo XXI, con esto no quiero decir que este mal admirar a Juárez, está bien, pero debe ubicarse en el siglo actual y que no debe tener esos referentes, sino formar el propio, ser AMLO y ya, con virtudes para gobernar y reconociendo los defectos.

 

4.- El verdadero triunfo que no se ha visualizado

Los ciudadanos y el no a las estructuras, fue lo más destacado y que tiene más valor en este proceso, es el mensaje que nos da la movilización ciudadana que puso en entredicho a las históricas estructuras partidistas, ¿a qué me refiero?, en algunos lugares el voto fue en cascada, todos con Morena, en una visión poca democratizadora, porque es una camino con riesgos al totalitarismo, nos recordó la época del “carro completo priista”. Pero, es fabuloso, realmente histórico que la gente salió a votar, eso sí es un avance en un proceso electoral, sin embargo, es el primer paso, porque la función de un ciudadano auténtico es que comprenda que su participación no debe quedar en solo votar, sino en participar, cuestionar y si un proyecto realmente es viable, entonces a respaldar, esa debe ser la función de un ciudadano, es importante que quienes votaron no se aletarguen en cruzarse de brazos, sino a exigir que se cumpla y oponerse cuando el proyecto sea insensato, para para llegar a ello, es importante conformar una sociedad perfectamente informada, con capacidad para distinguir notas falsas como las que pululan en las redes sociales, como ha sido común. Recapitulando, pudo verse que un sector amplio que votó por un partido distinto a Morena, pero no por el candidato de ese color sino por AMLO, demuestra que las estructuras no funcionaron del todo, pero no todo está consumado. Los ciudadanos quienes no votamos por ese proyecto, debemos ser críticos, responsable y respetuosos sin confrontación violenta o descalificación, actuando con elementos fácticos y científicos que demuestren lo inviable, demagógico o errático de un proyecto, acción o programa. Estamos en una nueva etapa pero no de un gobierno porque todos han sido diferentes, sino de emprender la auténtica función de un ciudadano, ser corresponsables de las acciones de gobierno.

Agradezco al maestro Francisco Aguirre y a La Jornada Aguascalientes que durante un mes tuve el privilegio de ser columnista invitado, fue un honor participar con mi opinión en este diario, reitero mi agradecimiento, muchas gracias por esta experiencia.

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Saúl Flores

Saúl Flores

1 Comment

  1. Sofia GC
    05/07/2018 at 12:16 — Responder

    El contenido es interesante. Lástima que esté tan increíblemente mal redactado.

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