Opinión

AMLO, el diplomático / Taktika

Chihuahua No. 216, Ciudad de México. 26 de julio de 2018. Bajo el rostro adusto y mirada vigilante de su tótem, Benito Juárez, el virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, sonríe afectuosamente a su invitada, la ministra de Relaciones Exteriores del Canadá, Chrystia Freeland. El diálogo es casi inaudible, pero el lenguaje corporal, abundante en sonrisas, presagia una buena química entre la albertana de carácter extrovertido y corta estatura y el tabasqueño de rostro bronceado y cabello plateado.

Al concluir la reunión, Freeland ofrece un breve mensaje a la prensa reunida: “Ha sido un honor estar aquí con el presidente electo. Tuvimos muy buenas reuniones, es siempre un placer estar aquí con los amigos mexicanos”.

Las escenas arriba mencionadas se relacionan con el presente artículo, el cual tiene por objetivo analizar la intensa actividad diplomática desplegada por el implícito presidente electo y algunos de sus colaboradores.

Como jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador no viajó al extranjero y redujo los viajes oficiales allende las fronteras nacionales. Como candidato presidencial, AMLO mostró poco interés en los asuntos globales. Siempre que se refería a la política exterior, mencionaba el siguiente mantra: “La mejor política exterior es la buena política interior”.

El aparente desinterés del tabasqueño por los asuntos globales motivó a uno de sus principales críticos, el historiador Enrique Krauze, a recomendar que hiciera “una adaptación aún mayor: pasar del Altiplano a la aldea global”, pues para el ensayista: “El mundo no es interesante para López Obrador”1.

Sin embargo, en la noche de su histórico triunfo electoral, AMLO anunció sus directrices en materia de política exterior: “Los principios de no intervención, de autodeterminación de los pueblos y de solución pacífica a las controversias. De esta manera, López Obrador anunciaba al orbe su deseo de ser “amigos de todos los pueblos y gobiernos del mundo”.

Desde Washington llegó una inverosímil felicitación por parte de Donald Trump. Asimismo, se notificó el envío de una delegación de alto nivel, encabezada por el secretario de Estado Mike Pompeo, para entrevistarse con el enigmático tabasqueño. Los estadounidenses se encontraron con un rara avis entre los políticos mexicanos: un ejemplar austero e incorruptible.

A continuación, siguió el intercambio epistolar entre AMLO y la bête noire de los mexicanos: Donald Trump. Ambos, el neoyorquino y el tabasqueño, mostraron, con este gesto, abrir un nuevo capítulo en la relación bilateral México-EUA. Aunque, para el escribano, Trump no ha sido, es, o será un tipo en quien confiar.

La semana pasada presenció una ajetreada agenda diplomática para AMLO : el día 26 recibió a la ministra de Asuntos Exteriores del Canadá, Chrystia Freeland. La diplomática canadiense traía en su valija diplomática el siguiente mensaje del primer ministro, Justin Trudeau : Canadá y México deben negociar con los Estados Unidos de manera trilateral, pues hacerlo por la vía bilateral, tal y como propone Trump, sería suicida.

En palabras de académico de la Universidad de Manitoba, Barry Prentice: “Canadá y México encaran un problema común: lidiar con una potencia económica más grande, el cual es nuestro principal socio comercial”. Asimismo, tanto Canadá como México saben que “la tonta guerra comercial prueba que la economía (estadounidense) no es invencible, porque un matón sin amigos es un matón solitario”2.

El canciller designado por AMLO, el “carnal” Marcelo Ebrard Casaubón, informó que el tabasqueño invitó a los canadienses a participar en los proyectos emblemáticos de su futuro sexenio: el tren Maya y el ferrocarril del istmo de Tehuantepec.

Al día siguiente, AMLO anunció que el ex rector de la UNAM y antiguo secretario de Salud, Juan Ramón de la Fuente sería nombrado como representante de México ante la Organización de las Naciones Unidas. El académico no es ajeno a la faena diplomática pues, tanto como funcionario público como dirigente universitario, colaboró con actividades de la Organización Mundial de la Salud y de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

La semana diplomática para AMLO terminó con la visita de la dirigente de Morena, Yeidckol Polevnsky, a la recepción ofrecida, el viernes 27 de julio, con motivo del 91° Aniversario de la fundación del Ejército Popular de Liberación de China. Al terminar el ágape, Polevnsky divulgó que el presidente de China, Xi Jinping, será invitado a la toma de posesión de López Obrador 3.

Todas las actividades arriba mencionadas llevan a pensar que AMLO quiere aplicar, en materia de política exterior, la máxima del cantautor carioca, Roberto Carlos: “Yo sólo quiero cantar mi canto, pero no quiero cantar solito, yo quiero un coro de pajaritos… quiero tener un millón de amigos. Y así más fuerte poder cantar”.

Lidiar con Donald Trump, balancear la relación de México con China y los EUA, y reactivar el liderazgo mexicano en el mundo, suena a una tarea en verdad titánica. ¿Podrá el tabasqueño? Eso, mi estimado lector, lo sabremos en los meses y años venideros.

Aide-Mémoire. Donald Trump se anotó, con su acuerdo comercial con la Unión Europea, un punto sobre China, pero el dragón no se quedará de brazos cruzados y ha movido sus piezas en el tablero mundial.

 


1.- Krauze, Enrique. El Pueblo soy yo. México, Debate, 2018, p. 178 y 181

2.- Entrevista realizada vía correo electrónico con el Dr. Barry Prentice

3.- Embajada de China en México ofrece recepción con motivo del aniversario de la fundación del EPL https://goo.gl/MiKgp2

 


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Soren de Velasco Galván

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