Opinión

Esperando el sol / El banquete de los pordioseros

No quiero dejar pasar la fecha sin por lo menos hacer un comentario, el 3 de julio se cumplieron 50 años de la publicación del disco Waiting for the sun, es el tercer álbum en estudio de The Doors, curioso, ¿no crees?, el mismo día, pero tres años antes de la muerte en París de Jim Morrison.

Aquel año de 1968 fue un año muy productivo para el rock, algunos de los mejores discos del género se publicaron justamente ese año, ya nos hemos ocupado del asunto anteriormente haciendo un pequeño listado de algunos de los discos que conocieron la luz pública hace cincuenta años, ya sabes, el White Album de The Beatles, el Beggars Banquet de Rolling Stones, We’re only in it for the Money de Zappa entre muchos más. Waiting for the sun de The Doors aparece en el verano de hace 50 años y curiosamente es el primer disco de la agrupación en alcanzar el primer puesto en ventas, y digo curiosamente porque desde mi punto de vista las dos primeras producciones, el homónimo y la segunda llamada Strange days son infinitamente mejores, tanto en música como en las letras de Jim Morrison, de hecho el primero de ellos contiene algunas de las mejores canciones de Las Puertas, como The End, Light my fire, The crystal ship o Break on Through con una música que sirve como el vehículo ideal para la poesía del Rey Lagarto, claro, sin olvidar que la que seguramente es la canción más conocida de los Doors sea obra del guitarrista Robby Krieger.

El segundo disco, como el primero, también de 1967, nos ofrece algunas de las mejores cosas de la agrupación, entre ellas, la canción que da nombre al disco, además de Love me two times, Moonlight drive, People are strange o When the music’s over, además de algunas canciones menos conocidas pero con textos poéticos de una gran belleza, como por ejemplo, My eyes have seen you o I can see your face in my mind.

Al año siguiente, verano de 1968 lanzan este disco llamado Waiting for the sun, como ya lo hemos apuntado, tercero en su corta discografía de seis discos en estudio aunque en 1978 se editó An american prayer con poesía de Morrison y música de The Doors y un par de discos grabados después de la muerte de Jim Morrison, Other voices y Full circle de 1971 y 1972 respectivamente.

Curiosamente la canción Waiting for the sun no pertenece al disco, se publicó finalmente en 1970 en el quinto álbum llamado Morrison Hotel. Para la confección del tercer disco y que nos ocupa en esta ocasión, no sé, me da la impresión de que buena parte del material musical utilizado es… no sé si llamarle desecho de los primeros dos discos. Está bien, no le llamemos desecho, digamos que es material no utilizado en aquellas dos legendarias producciones musicales con las que The Doors inician su corta pero fructífera carrera en la música. De cualquier manera es música de primera calidad, canciones como Hello I love you, The unknown soldier o Five to one son de lo más representativo del grupo de Los Angeles, pero creo, sin embargo, que el disco Waiting for the sun tuvo en sus orígenes pretensiones mucho más ambiciosas, me refiero al hecho de que los planes eran que la cara B del disco estuviera integrada solamente por la canción The celebration of the lizard o La celebración del lagarto, un enorme poema de Morrison dividido en varias partes de las que finalmente se utilizó solo un pequeño fragmento llamado Not to touch the earth. El poema completo lo encontramos en la grabación en vivo Absolutely Live de julio de 1970, no obstante sí se grabó una versión en estudio pero fue desechada, y como ya lo hemos comentado, solo se utilizó Not to touch the earth, pero para los coleccionistas y seguidores incondicionales de The Doors, entre los que yo me cuento, esa versión en estudio se incluyó completa como bonus track en el Perception box set de 2007 para conmemorar los 40 años de The Doors.

No creo que Waiting for the sun sea el mejor disco de la agrupación, sin embargo, es un buen disco, de hecho debe ser considerado como uno de los mejores discos de 1968, contiene una serie de canciones que no tuvieron la atención mediática de otras, como por ejemplo, Hello, I love you, que sin duda debemos considerarla como el sencillo más exitoso de Las Puertas, pero en ese mismo álbum nos encontramos con poemas como Love street, Summer’s almost gone, Wintertime love, o We could be so good together, textos simples, sin tanta profundidad como otros poemas de Morrison mucho más profundos, apoyados por una tonada igualmente sencilla, sin complicaciones y casi sin pretensiones, pero logrando un producto final muy convincente, música que representa con asombrosa fidelidad el espíritu de la época, y esto es interesante, al menos así me lo parece, siempre he pensado que los Doors, a pesar de manifestar con asombrosa pulcritud la esencia de los últimos años 60, era una entidad antagónica con el espíritu del momento que les tocó vivir, una agrupación que proponía el caos en medio de una generación que buscaba el amor, la paz y el equilibrio. Finalmente debemos entender Esperando el sol como una declaración de principios de Jim Morrison quien finalmente encontró con el sol el 3 de julio de 1971 en París, la ciudad luz.

 


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Rodolfo Popoca Perches

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