Opinión

Primero cuidar y preservar, ya luego, reforestar / Ambientalistas en LJA

 

Victor Hugo Salazar Ortiz y Octavio Carrillo Macías

Movimiento Ambiental de Aguascalientes A.C.

 

No está de más aplaudir las buenas intenciones que gobierno y empresas tienen para contribuir a crear una ciudad con más árboles y, debido a ello, convocan a la ciudadanía a participar en jornadas de reforestación; sin embargo, la buena intención no basta, ya que deben considerarse varios aspectos técnicos,  científicos y éticos para que estos proyectos de arborización sean exitosos.

El primero de ellos tiene que ver con las especies de árboles que van a plantarse, es decir, no tiene ningún sentido ecológico plantar cualquier tipo de árbol, pues se deben plantar árboles con capacidad de adaptarse al terreno donde serán plantados y que éstos tengan además la capacidad de resistir las condiciones climáticas del sitio, lo cual se denomina capacidad de resiliencia.

Segundo, estas reforestaciones, o mejor dicho arborizaciones (ya que la palabra reforestación es un anglicismo cuyo origen es reforestation y hace referencia a un trabajo de repoblar un sitio que en el pasado estaba cubierto de bosques [forest]) se realizan en un espacio artificial, es decir, no son producto de un proceso biológico natural a través del cual los árboles crecieron espontáneamente allí, lo que garantizaría que sus antepasados les heredaron y dotaron de una genética especial y particular para poder desarrollarse en ese sitio.

Un bosque se crea por medio de la interacción biológica que se establece entre los diferentes nichos ecológicos, esto es, la variedad de comunidades vivas que interactúan entre sí (bacterias, hongos, insectos, reptiles, aves, mamíferos) y que crean una cadena trófica a través de procesos evolutivos que se realizan en miles o millones de años mediante un proceso de selección natural, lo que garantiza su supervivencia, es decir, un bosque no se crea de la noche a la mañana, ni en un trienio o sexenio.

Tercero, los arbolitos que se usan en las arborizaciones fueron reproducidos en viveros generalmente por la técnica de esqueje o acodo, lo que es un tipo de clonación, es decir, los “nuevos individuos” son clones de una planta madre, lo que genera que hereden los mismos rasgos parentales, comenzando con la edad de ésta, lo que les provoca una vejez prematura; además, que no tengan rasgos celulares propios y con ello una baja resistencia a patógenos anaeróbicos (virus, bacterias) y plagas (insectos), así que cuando uno se enferma todos lo harán y lo más seguro es que todos mueran.

Cuarto, con estos trabajos de arborización lo que se busca es una restauración del medio ambiente natural; sin embargo, desde el punto de vista del filósofo australiano Robert Elliot, son una engaño, pues lo único que se hace con ellos es un trabajo de falsificación de la naturaleza, en estos casos, bosques falsos, y como ya se dijo, destinados a morir.

Es importante estar muy conscientes de estas actividades mal llamadas reforestaciones, como ya se anotó, porque lo que se está plantando son SERES VIVOS, no se están llevando cosas inertes a un baldío, se están colocando, insisto, SERES VIVOS. Es por esta razón que tenemos la obligación ética de analizar y evaluar si son moralmente aceptables estos ejercicios pues, con base en la experiencia, lo único que vemos que se generan son enormes y flagrantes ecocidios y, por lo tanto, estas prácticas de arborización pueden catalogarse como acciones inmorales. Entonces, si no se quiere incurrir en el fomento de actos inmorales deben modificarse los métodos y mecanismos que guían estas prácticas de plantar por plantar. Para ello, previo a una rearborización se debe reconocer, en primer lugar, que no basta una buena intención, ésta debe de ir acompañada de un mayor y mejor conocimiento de lo que se va a hacer; segundo, un sincero compromiso, es decir ético y moral, de velar permanente por el bienestar de cada una de las vidas que se están plantando; así que es preferible plantar 10 árboles nativos y estar al pendiente de ellos, que plantar miles no aptos y además abandonarlos a su suerte, pues este tipo de conducta hace que se catalogue dicha acción como inmoral en sí misma.

Es por ello que, en vez de estar pensando en reparar los daños a la naturaleza con trabajos dudosos, mejor debemos preocuparnos por cuidar y preservar los bienes naturales con los que ya contamos, promover un cuidado serio de los árboles insignes de nuestra entidad como son los mezquites, ya que estos son un importante y valioso baluarte de nuestro estado. Algunos de ellos superan los 200 años ¿cómo saberlo? Por el diámetro de su tronco. Cada pulgada equivale aproximadamente a 10 años de vida. Pero más allá de la edad, cada uno de estos mezquites centenarios presta un importante y valioso servicio ambiental, pues su capacidad de retención de agua para el subsuelo y su captación de CO2 supera por mucho a otro tipo de árboles, como las palmeras, los truenos, las tulias y los cipreses, (especies utilizadas en las “reforestaciones” y provenientes de los viveros bajo las condiciones descritas), pues la juventud de éstas, su nula resistencia a condiciones climáticas extremas (sequías/heladas) y plagas, además de su poca longevidad hace que sus servicios ambientales sean muy pobres, por no decir que nulos, lo que las convierte en sí mismas no aptas para nuestra región. Por si eso fuera poco cuando se ponen estos árboles en la arborizaciones no se toma en cuenta que se convierten en una población con características similares y no promueven la interacción con ninguna otras especie ni vegetal ni animal; en otras palabras no aportan nada ecosistémicamente.

¿Cuáles serían las especies más recomendables para nuestra región y por qué?  Mezquite, huizache, varaduz, tepame, palo bobo, tronadora y palo verde, porque son árboles que sí forman ecosistemas ya que son refugio y alimento para otras especies, además son restauradores de suelo, captadores de agua y están adaptados a las condiciones climáticas de nuestra región. ¿Dónde conseguirlos? Los domingos por la tarde Movimiento Ambiental de Aguascalientes está ofreciendo asesoría y venta de algunos de estos árboles en el corredor Carranza. Los esperamos.

 

[email protected]


Vídeo Recomendado


The Author

Victor Hugo Salazar Ortiz

Victor Hugo Salazar Ortiz

No Comment

¡Participa!