Opinión

¡Pura vida, Nicaragua! / Mareas Lejanas

La crisis sociopolítica que se vive actualmente en Nicaragua ha sobrepasado ya los 100 días de protesta. Su actual presidente, Daniel Ortega, tiene en su régimen, el plan de salvar al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), reduciendo así, el 5% de las pensiones y aumentando a su vez, las contribuciones de la iniciativa privada y de sus trabajadores.

Las cifras oficiales, arrojan más de trecientas muertes en las diversas protestas que se han dado en contra del régimen opresor del presidente de Nicaragua, el cual, se niega a negociar. Ortega declaró que solamente, negociaría con la iniciativa privada; la respuesta fue negativa. Esto desató un frenesí de asesinatos contra la sociedad civil; se argumenta que los protestantes, son los mimos delincuentes y asesinos que tienen hundido al país. Parece ser que no hay salida de estas aguas turbulentas.  

La migración que está llevando en estos momentos por parte de los ciudadanos de Nicaragua se debe a una crisis humanitaria, la población, no tiene otra opción. Aunque la pregunta es ¿a dónde migrar? La respuesta, al vecino más cercano que en este caso es Costa Rica. La migración no siempre es bien vista, de ahí que surja la pregunta: ¿Serán bienvenidos los migrantes a la tierra vecina una vez conocida la situación? La respuesta es desalentadora, señores y señoras. El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado (el cual tiene poco más de cien días al frente del país) decidió otorgar estatus legal-temporal a más de 23 mil ciudadanos nicaragüenses debido a la situación que se está viviendo actualmente. La decisión fue tomada en pro, de los derechos humanos y aunque era la decisión más clara por tomar, el gobierno (en su mayoría de oposición) vio la decisión como una traición a su mismo pueblo.

Un discurso similar al que ya hemos escuchado antes se reproduce en Costa Rica. Una parte de la sociedad y del gobierno costarricense, ha declarado que los refugiados que han ingresado al país sólo son: asesinos, ladrones, personas que portan enfermedades que afectaran al pueblo costarricense y que el campo laboral se verá reducido. Anteriormente, este discurso lo llegamos a escuchar con un presidente muy colorido ¿lo recuerdas?

¿Cómo un país debe de tratar las situaciones de gran magnitud como la que se presenta ahora? ¿Debería de cerrar sus puertas a una sociedad que está sufriendo y que muy probablemente muera frente a un régimen que no piensa en su gente y que con una ideología de minoría piensa salvar todo un país?  O ¿Se debe partir desde la ayuda al prójimo?

Una cosa es segura, y es que habrá opiniones divididas entorno a las cuestiones migratorias que serán más predominantes y evidentes, en el país receptor del migrante. ¿Para qué dividir más al mundo? Este ya está lo suficiente dividido como para no tocarnos el alma y otorgar la ayuda humanitaria que el vecino necesita. No podemos seguir siendo restrictivos en cuanto a la manera de apoyar a los sectores de la población mundial que se encuentran en riesgo.

Se dice que podría existir una cuartada entre el régimen de Daniel Ortega en Nicaragua y las recientes manifestaciones xenófobas en Costa Rica. ¿Será capaz la oposición de un gobierno costarricense de apoyar a un régimen que asesina a su propio pueblo y busca el beneficio propio? ¿O será una nota más de las famosos fake news que parece han dominado el mundo de la política en el siglo XXI?

El fenómeno de la migración seguirá en constante evolución durante los próximos años, aunque lamentablemente, la migración hasta el día de hoy ha evolucionado de manera negativa para el migrante; comenzó por la búsqueda de nuevos territorios, después, a la búsqueda de oportunidades laborares o escolares hasta el punto de que el migrante ya no se va por decisión propia, sino por miedo y las ganas de evitar la muerte lenta y dolorosa que le espera en su país.

Bendita migración, nunca mueras.

 

@Alvarozua

 

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Álvaro Zúñiga Ayala

Álvaro Zúñiga Ayala

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