Opinión

¿Y si ya admitimos que el stand up mexicano sí inició con Polo Polo? / Bocadillo

Polo Polo, de una manera cero impactante, tenía un programa en la barra cómica noventera de Televisa llamado Con ganas, pero por detrás. Buscando documentación, alguna entrevista o una muestra de la existencia de dicho show sólo encontré una primera página de resultados en Google llena de lo que uno espera si mete esa consulta. Con Detroit y todo. Si uno especifica la búsqueda con Polo Polo, la única mención es la entrevista con el cómico en la edición mexicana de Playboy. Cabe resaltar que la versión nacional de la revista suele tener buenas entrevistas que se pierden entre pésima optimización de Google y una página de internet espantosa.

Total que comprobé mi difuso recuerdo de Con ganas, pero por detrás. Sí era un programa real, derivado de un show de variedades  que se transmitía en el mismo horario y que era solamente llamado Con ganas, que era una versión muy ligera del stand up de Polo Polo. Y por lo tanto era un producto mediocre y malísimo. El mismo comediante lo admite en la entrevista que referí hace un párrafo, diciendo que sus años de más fama y presencia en televisión fueron buenos en lo económico pero malos en lo creativo. Mismo caso con sus películas hechas por Televisa.

En los noventa, por no tener cable ni supervisión (¿quién deja una tele en el cuarto de sus hijos?) me chutaba toda la barra cómica de Televisa, más que nada para sentirme acompañado o alguna lectura del estilo. A mis nueve años sabía que era malísima. No dejaba de parecerme genial la idea de que transformaron una versión aún más pedorra de Humor es… los comediantes a una especie de sitcom acerca de lo que era realizar dicho serial. Años después descubrí The Larry Sanders Show (que no me gustaba, pero salía en Sony) y fue una especie de decepción. ¿Cómo creían -ya con internet- los ejecutivos de la tele mexicana que se iban a salir con la suya copiando formatos?

Todo este cuento es porque soy creyente de que Polo Polo y esos cassettes de carretera como Chis Chas Chistes de Cantina son la esencia de la comedia mexicana. De la buena pues. Albures, doble sentido. Todo eso que nos permite el idioma español sumado a nuestra idiosincrasia. Es como Carla Morrison, se hizo grande en tiempo récord porque mama de las raíces y lo que le gustaba a nuestros papás. Veo a Sofía Niño de Rivera o alguno de estos sujetos con especiales en Netflix y no puedo sentirme más alienado. Todavía menos por la credencial de progre. ¿En serio los dejan salirse con la suya? ¿Esto es stand up y tuvimos 20 años sin cómicos nuevos nomás porque no hablaban de problemas de la Roma?

Con los mejorcitos no puedo evitar una sensación de en teoría esto es gracioso pero este pinche racista no me da nada de gracia. He notado que [me subo al ladrillo, compermiso] la gente más joven que yo (tengo 29) o banda que no sabe de comedia gringa (na-da) le parecen chistosos. Como siempre, mis gustos son sandwich. Me quedo con los chistes viejos de Polo Polo en YouTube.

 

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Francisco Trejo Corona

Francisco Trejo Corona

Todas-las-cosas-digital en La Jornada Aguascalientes. Editor de /AUTONOMÍA. || @masterq en Twitter

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