Opinión

Escuelas inequipadas / Alegorías Cotidianas

Las campañas políticas y las reformas educativas prometen una y mil cosas con tal de que creamos en el cambio, progreso, interés y excelencia académica, sin embargo, no es así. Hemos escuchado muchísimas veces que ahora todas las escuelas de México están equipadas y que todos los niños tienen un lugar asignado en las escuelas públicas, si fuera así no existiría tanta oferta de educación privada y todos los egresados de las normales encontrarían trabajo con facilidad.

La realidad es que durante años y años hemos escuchado que en México las reformas educativas son pro-conocimiento, y que los maestros cada vez están mejor capacitados y pagados. El problema es que muchos creen que así es y otros hacen como que trabajan por los sueldos que reciben.

Sea una promesa o un negocio político, la realidad es que los estudiantes mexicanos son quienes sufren los estragos de las malas decisiones de los gobiernos y de la corrupción.

Ahora evalúan a los maestros y también vemos que en algunas instituciones de educación superior los capacitan en diversas áreas sin embargo, la mayoría, no lleva a la práctica lo que ve en las aulas y algunos ni siquiera tienen la oportunidad de hacerlo debido a las condiciones del lugar donde labora.

Cuando vemos reportajes en la televisión o las redes donde el presidente o el gobernador visita una escuela no es una decisión al azar ni tampoco es la peor, por el contrario, arreglan la escuela y piden a los alumnos que vayan muy limpios y peinados.

Si nuestros gobernantes eligieran el mismo día que harán su gira la institución de educación básica que visitarán el resultado sería distinto. De alguna manera sería como una auditoría como las que realiza la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación (Fimpes) donde le sacan los trapitos al sol a las instituciones privadas que están afiliadas pues entrevistan alumnos, maestros, personal administrativo para saber si cumplen con los estándares de calidad necesarios para ofrecer instalaciones y educación de calidad.

Un amigo cubano me contó que él tuvo la suerte de ayudar a construir su escuela secundaria y de recibir, inesperadamente, la visita del general Fidel Castro. En esa ocasión saludó a todos los presentes de mano y les preguntó a los alumnos cómo los trataban y si su casa de estudio contaba ya con todo lo que les habían prometido. Los adolescentes muy honestamente le respondieron que no, pues no habían hecho hasta ese momento la alberca, entonces, el general se molestó, miró al personal a cargo con coraje, se despidió del alumnado y se fue. Al término de la siguiente semana esa secundaría contaba con cuatro albercas olímpicas donde cabían todos los estudiantes juntos.

Sin mercadotecnia, medios de comunicación, Fidel cumplió a los chicos de esa secundaria la promesa con la que los llevaran a estudiar ahí. Imagine usted lo que lograrían los estudiantes de la educación básica si existiera una comisión (por lo menos) donde sin corrupción se verificara que todos los recursos llegan a las escuelas y que, además, estuvieran al pendiente de las necesidades constantes.

Se jactan de que todas las escuelas están equipadas, les regalan uniformes y son incapaces de solucionar lo de las cuotas de inicio de año, así como los entregables en la lista de útiles como el jabón, papel de baño, etc., lo que convierte la educación en México en una no gratuita, tal como se promociona.

Recuerdo claramente una publicidad de Gobierno Federal donde asegura que todas las escuelas de México están equipadas y cuentan con laboratorio de cómputo. En teoría es muy fácil el asegurarlo, sobre todo cuando no salimos de nuestra zona y por tanto no observamos el estado de las escuelas que están fuera de nuestro alcance y menos si nuestros hijos están en una institución privada, sin embargo, existen escuelas públicas desprovistas de materiales básicos así como de infraestructura.

El sábado tuve la oportunidad de hablar con la directora de un jardín de niños de la colonia Palomino. Yo les comentaba que por lo menos todas las instituciones de educación contaban con un proyector y una computadora para emplear la multimedia en clase, me sorprendí muchísimo cuando me dijo que en su escuela no hay nada para la educación de esta era moderna.

La escuela no cuenta con internet, no existe ni una sola computadora, ni siquiera en la dirección, no tiene grabadoras ni pantallas ni nada que pueda acercar a los niños a la era moderna. Las maestras llevan su propio equipo, computadora, grabadora, etc., literalmente la escuela sólo tiene los salones equipados con un pintaron, mesas y sillas.

No podía creerlo, sin embargo, esa es la realidad de ese jardín de niños, la directora me comenta que en el centro de la ciudad las escuelas para chiquitos cuentan con salas de cómputo donde los niños pueden acercarse educativamente a la tecnología, pero, esa oportunidad es limitada y no todos los alumnos tienen acceso a las nuevas tendencias educativas.

Este jardín de niños, evidentemente, es uno de los que están fuera de las visitas de los funcionarios públicos y probablemente permanecerá así durante años, lejos de la tecnología y de los programas de apoyo.

Pensar en niños pequeños sin las mismas oportunidades que quienes estudian en las escuelas del centro me hacen pensar en que el rezago educativo no es por el lugar donde viven sino porque se encuentran en el olvido de quienes supervisan la educación en el estado.

Esos pequeños necesitan una sala de lectura, una biblioteca, un cuentacuentos mientras que sus maestras y personal requieren de la infraestructura necesaria para llevar a esa escuela a otro nivel, al mismo en el que se encuentran las escuelas que no han sido olvidadas.

¿Por qué hay escuelas que no llegan a la modernidad en Aguascalientes? Ese es un misterio por resolver.

Laus Deo

@paulanajber

 


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Paula Nájera

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