Opinión

Por una peseta de plata / Opciones y decisiones

Sólo porque allí me hiere el recuerdo, me surge una viva memoria de la ciudad de Aguascalientes a mediados de los años cincuenta del siglo pasado; cuyas calles todavía muchas empedradas o en terracería, y me refiero al barrio de San Marcos alrededor del jardín, aparte de ser afanosamente regadas y barridas por las vecinas -a partir de las cinco y media de la mañana-, eran recorridas muy de mañana por vendedores de pulque y aguamiel, en cántaros de barro con tapones de hoja de maguey a lomo de un burrito o una mula, anunciándose al grito de: “¡aguamiel”, y despachando a puerta de casa su precioso líquido con un pocillo de latón, de a medios litros o litros; una o dos pesetitas de plata bastaban para el pago; el aguamiel era para los niños y mamá, y el pulque para el papá -pues mi mamá ni de cerca lo olía-. Le seguía muy de carrerita el gritón del periódico, al son de: ¡El Sol! (1945) Y unos años después, a dúo: “¡El Heraldo y El Sol! Con una  monedita de 5 ctvs., o luego de 10 y 20 centavos se hacía el intercambio.

A casi setenta años transcurridos, leemos una nota inédita: “El Consejo regulador del Mezcal, el gobierno de Oaxaca y otros seis estados cumplieron sus amenazas e interpusieron dos recursos en contra de la ampliación de la denominación de origen del mezcal a municipios de Aguascalientes, Estado de México y Morelos, con el argumento de que no reúnen las condiciones legales y reglamentarias necesarias para contar con dicho reconocimiento”. (LJA. Llega a la Suprema Corte denominación de origen del mezcal para Aguascalientes. Hilda Hermosillo Hernández. Sociedad y Justicia. Jueves 27 de septiembre de 2018). El primer recurso consta de una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

En respuesta, “Manuel Alejandro González Martínez, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural y Agroempresarial (Sedrae) informó que el lunes 24 de septiembre, el Gobierno del Estado recibió las respectivas notificaciones, en las que se dio diez días para solventar las observaciones relativas a la producción de agave, la ancestralidad de la bebida y su industrialización en el estado” (Fuente, LJA, ut supra).

Dicho funcionario acompañado por la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedec) habrán de responder el referido recurso de revisión, a Miguel Ángel Margáin, titular del IMPI, Instituto de la Propiedad Intelectual, sobre la declaratoria que benefició a los productores de Asientos, Calvillo, Cosío, El Llano, Rincón de Romos, Tepezalá y el municipio capital del estado. Denominación de origen que ya había entrado en vigor el pasado 8 de agosto. Según lo declarado por González Martínez: “Si producimos un litro de mezcal ya lo podemos vender como tal, anteriormente lo vendíamos como destilado de agave, o vendíamos pulque o aguamiel” (O. cit., ibídem).

Es de lamentarse que aquellos siempre queridos y admirados hermanos herederos del benemérito de Guelatao, Sierra Norte de Oaxaca, ahora se distancien y se hagan vecinos distantes de sus compañeros productores de agave mezcalero, del altiplano centro-norte y el occidente del país; y todo por pretender elevar a “denominación de origen” el producto ancestral del agave que también estas tierras semiáridas han brindado a sus pobladores de antaño, para igual fin y regocijo que a los de allá. Bueno, hay que admitirlo, la comercialización nacional e internacional del mezcal, a la par que la del tequila, ha ganado presencia, gusto, moda y aun cierta “viralidad” que hace apetecible un mercado que ya suma miles de millones pesos.

Para que nos demos una idea de la magnitud de la producción de agave mezcalero, sólo de Oaxaca, tenemos que: – El volumen de producción sobrante después de la venta es utilizado para la elaboración de mezcal en el Estado de Oaxaca, es decir 153,989 toneladas que representan un total de 3,849,725 piñas son procesadas para obtener un aproximado de 15,398,900 litros de mezcal. (Fuente: Diagnóstico de la Cadena de Valor Mezcal en las Regiones de Oaxaca. Expertos: Felipe Palma, Pilar Pérez Y Vinicio Meza. 2106.https://bit.ly/2CWjZqZ )

La Denominación de Origen Mezcal (DOM) publicada el 28 de noviembre de 1994 en el Diario Oficial de la Federación, sólo se puede producir mezcal en los estados de Guerrero, Zacatecas, San Luis Potosí, Durango, Oaxaca, un municipio de Guanajuato, 11 de Tamaulipas y 29 municipios de Michoacán. Para el Estado de Oaxaca, la resolución legal mencionada, refiere que deberá de ser específicamente de seis distritos de Oaxaca (Sola de Vega, Miahuatlán, Yautepec, Ocotlán, Ejutla y Zimatlán) y un municipio de Tlacolula (Santiago Matatlán), con esto se designa que los magueyes utilizados para hacer mezcal se deben obtener exclusivamente de la referida “Región del Mezcal”, zona declarada como área específica y exclusiva para el cultivo del agave mezcalero en lo que se denomina la zona de protección para la Denominación de Origen del mezcal.

De estos datos se desprende que existe sobreproducción de maguey, lo que coloca a Oaxaca como el principal productor de maguey mezcalero participando con el 70% del inventario nacional y el principal abastecedor de agave a la industria magueyera de Jalisco. Además, la elaboración y posterior comercialización del mezcal en cualquiera de sus dos tipos (artesanal e industrial) exige el cumplimiento de la certificación de origen y del cumplimiento cabal la NOM-070-SCFI bebidas alcohólicas-mezcal (O.cit., ibídem). En el caso del mezcal, se exportaron 26 millones de dólares en 2016, principalmente a Estados Unidos, Taiwán y países miembros del bloque de la Unión Europea, con un volumen de aproximadamente 2.71 millones de litros. Y con una proyección para 2018 de 2.74 millones de mezcal en litros; con un valor de exportaciones estimado de 27.11 millones de dólares. (Fuente: Agave Tequilero y Mezcalero Mexicano. Planeación Agrícola Nacional, 2017-2030. P. 2.https://bit.ly/2xMsjd4 ).

En suma, “ante la ampliación de la denominación de origen del mezcal a 44 municipios (23 de Morelos, 15 del Estado de México y 6 de Aguascalientes), el Consejo Regulador del Mezcal, pidió al gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, la interposición de una controversia constitucional. El presidente del organismo, Hipócrates Nolasco, consideró prioritaria la defensa jurídica, para impugnar la resolución del Instituto Mexicano de Protección Industrial (IMPI), en un plazo máximo de 30 días”, tras la publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF) de la determinación.

Cabe notar que “el mezcal se ha posicionado como la bebida de mayor costo en el país y en tercer lugar de las espirituosas en el mundo, únicamente debajo del coñac y del armañac, con un precio promedio de 382 pesos la botella de 750 mililitros” (Fuente: Newsweek. Oaxaca. Controversia constitucional contra ampliación de denominación de origen del mezcal; pide Consejo Regulador. By Flor Hernández. 16, agosto, 2018.174).

A lo dicho, aparte de melancolía por aquellos ayeres de gozosa inocencia de Aguascalientes, en que era común ver en las barras de las cantinas los platitos de cerámica llenos de chile molido con sal y -se decía- polvo de gusano- para acompañar el mezcal, (conste que yo así lo veía desde niño, cuando mi papá me invitaba a acompañarlo a tomar su tequilita de rigor, antes de llegar a casa a comer; y pedía para mí un delicioso Cinzano dulce en las rocas); por agradecimiento a esos humildes y esforzados productores artesanales de maguey, pulque, aguamiel y mezcal que lo venían a vender de puerta en puerta; y por simple pertenencia natal al territorio chichimeca que ya de antiguo compartía con aquel orgulloso Monte Albán Zapoteco de Oaxaca, los tipos de suelo semiárido, cuajado de agaves, en cuyos territorios, decían los Aztecas eran de polvo y piedras de fuego, por aquello del implacable sol quemante, y aprendieron a sobrevivir –igual que las etnias del sur- gracias al sagrado elixir fermentado de sus agaves y magueyes.

Quede como quede el veredicto de la Suprema Corte de Justicia, yo anticipo que el mezcal con todo y su denominación de origen en disputa, seguirá siendo una bebida nativa también de acá, producida con amor a la tierra que nos vio nacer, apreciada en las fiestas y tertulias familiares, y degustadas con fruición aun en las mesas de la gente bien, porque las nuevas generaciones están redescubriendo en el mundo globalizado, el aprecio por bebidas autóctonas que no avergüenzan, sino enaltecen al país hermanado que las produce. De mi parte, yo les deseo a sus productores, la mejor de las suertes en este zipizape de la controversia constitucional.

franvier2013@gmail.com

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Francisco Javier Chávez Santillán

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