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Manifestantes detenidos levantarán denuncias formales ante Derechos Humanos y Fiscalía de Aguascalientes

 

  • Consideran haber sido víctimas de varias transgresiones
  • Niegan pertenecer a algún partido político

 

Jóvenes detenidos en la manifestación por la construcción del paso a desnivel en el Segundo Anillo de Circunvalación y el antiguo Camino a San Ignacio señalaron ante los medios de comunicación que le levantarán una denuncia formal ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Aguascalientes y la Fiscalía General del Estado al considerar que fueron transgredidas varias de sus garantías individuales por parte de la autoridad.

Los manifestantes aclararon ser un grupo plural, con actividades e intereses muy diversos al ser estudiantes, madres, sociólogos, feministas, actrices, ambientalistas, taxistas, músicos, diseñadores de moda, abogados, activistas, biólogos, defensores de derechos humanos, cineastas, licenciados en turismo, y algunos son vecinos de las inmediaciones de la zona donde fueron detenidos; lo cual no deslegitima la protesta que los llevó en lo individual a participar de la manifestación pacífica el 9 de noviembre.

Externaron que además de sus demandas de corte ambiental, el aspecto más preocupante

es la actual política del Gobierno del Estado en materia de movilidad, misma que privilegia a los automóviles por encima de los peatones, ciclistas y usuarios del transporte público, sin considerar que existen otras formas de movilidad que deberían ser privilegiadas para contribuir con ello a la mejora en la calidad de vida de los ciudadanos de Aguascalientes.

Si bien quienes participaron en la rueda de prensa señalaron no contar información fidedigna de las primeras detenciones por no haber estado aún en el lugar y no consideraron adecuado ahondar en ello, pero expresaron su repudio a la detención de cuatro hombres, una mujer y el menor de edad, “consideramos que el derecho a manifestarse es un derecho inherente a cualquier ciudadano de este país”.

Respecto a la segunda detención de la madrugada del 10 de noviembre, manifestaron que un grupo de aproximadamente 17 personas que se ubicaba en el camellón disponíamos a pasar pacíficamente ahí la noche, en espera de ser escuchados al día siguiente por el gobernador Martín Orozco Sandoval para exponerle sus inquietudes respecto a la construcción del paso a desnivel, al tener conocimiento de que la postura del gobierno era dialogar con los manifestantes.

“Alrededor de las 3:00 de la mañana, un grupo aproximado de 25 policías municipales y estatales (sólo uno de ellos era mujer), se acercaron a nosotros y nos pidieron retirarnos del lugar y no continuar con la protesta pacífica, argumentaron que estábamos obstruyendo la vía pública. Les contestamos que no estábamos obstruyendo la vía pública porque nos encontrábamos sentados en el camellón, y que estábamos ahí protestando pacíficamente, en espera de ver al gobernador para entablar el diálogo al que públicamente dijo estar dispuesto. Nos contestaron que tenían órdenes de retirarnos por la fuerza si insistíamos en permanecer ahí. Les contestamos que permaneceríamos ahí, ya que estábamos ejerciendo nuestro derecho a manifestarnos pacíficamente. Nos rodearon, nos sentamos en el suelo y comenzamos a cantar. Los policías se retiraron de momento, a los pocos minutos estacionaron varias camionetas de la policía municipal y estatal pegadas al camellón, regresaron, nos rodearon nuevamente y comenzaron a jalarnos y arrastrarnos hasta las camionetas”, manifestó una de las 14 jóvenes de los detenidos esa noche.

Fuimos 14 las personas detenidas en ese momento nos trasladaron en dos camionetas una de la Policía municipal y otra de la Policía estatal al C4, ahí nos pidieron que hiciéramos una fila, y nos leyeron personalmente una tarjetita que dijeron eran nuestros derechos, el primer punto era el derecho a saber por qué se nos acusaba. Hasta ahí supimos que los cargos eran obstrucción de las vías de comunicación y resistencia de particulares, ambas falsas. En ese momento a una compañera le negaron contactar a sus familiares por teléfono porque ese ya no era trabajo del policía que leyó nuestros derechos. Entregamos nuestras pertenencias y fuimos llevados a celdas durante un tiempo que no podemos determinar. Un tiempo después nos sacaron de esas celdas, y nos trasladaron hacia el consultorio médico, donde fuimos atendidos de uno en uno, sin saber cuál era el parte médico pues no se nos informó fuimos llevado a la sección de la fiscalía que está dentro del C4”, explicó otro de los jóvenes.

Los manifestantes externaron su malestar sobre el comunicado que emitió el gobierno estatal al señalarlos como “un grupo de personas, en su mayoría ajenas a la zona y al tema ambiental…”, como si eso de alguna manera hiciera menos legítimo su actuar; como el señalar que son ajenos al tema ambiental.

Negaron las supuestas agresiones hacia los trabajadores de la construcción, ya que este grupo no se encontraba presente, “sin embargo, hay videos donde se muestra claramente que los policías y granaderos, con escudos y toletes, agredieron a los manifestantes. Presentaremos la evidencia al momento de presentar las denuncias correspondientes”, subrayaron.

Si bien Christian Muñoz pertenece al PRI, los jóvenes aseguraron que nunca habían tenido contacto con esta persona hasta el momento en que compartió celda con los hombres del grupo, aunque consideran que ninguna persona puede ser criminalizada por protestar porque se le identifique con un partido político.

Señalan que las violaciones de las que fueron víctimas y por las cuales presentarán una queja formal ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado y la Fiscalía General son:  

*Detención con lujo de violencia mientras nos encontrábamos realizando una protesta pacífica

*Negación reiterada a informarnos de qué se les acusaba, y que al momento de hacerlo fue información errónea.

*Haberlos mantenido incomunicados durante varias horas, negándonos el derecho de realizar una llamada, mucho menos contactar con un abogado,

*La negativa a informar cualquier cosa sobre su proceso, por lo que durante el tiempo que permanecieron recluidos no tenían idea de lo que estaba ocurriendo

*Las condiciones de las celdas con olor nauseabundo, intenso y permanente olor a orines y materia fecal, al ser una cuestión que pone en riesgo grave la salud de cualquier ser humano

*La negativa por parte de los encargados del C4 de informar a los familiares que preguntaban por ellos, ya que tenían la angustia al pensarlos desaparecidos.

*La negativa por parte de las autoridades de proporcionar los medicamentos para la presión que un chico necesitaba.

“Denunciamos puntualmente que a nuestro parecer todas y estas acciones y omisiones por parte de las autoridades no hacían más que responder a las órdenes que recibieron de sus jefes directos para violentarnos y acallarnos (…) ninguno de nosotros sabía antes de ese día lo que significa ser detenido, por lo que desconocíamos que en ese proceso una es tratada como si no fuera un ser humano, y esa manera en la que nos trataron, y que pensamos que es la manera en la que de por si tratan a todos los que detienen es tendiente a denigrar lo humano en cada uno de nosotros, y es de nuestro sentir que también ustedes pierden su propia humanidad en este proceso.

 


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Claudia Rodríguez Loera

Claudia Rodríguez Loera

Reportera en La Jornada Aguascalientes.

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