Cultura

Prevalece la tradición al Cristo Negro en el barrio más antiguo de Aguascalientes

 

  • En el Barrio de El Encino se preserva una importante riqueza histórica, cerca de 50 inmuebles, pinturas, esculturas y monumentos
  • Conjuga la tradición española con las raíces negras e indígenas de nuestro pueblo, antes de su fundación

 

Más allá de lo que las fiestas religiosas signifiquen, para el patrimonio cultural e histórico del sitio donde se realizan, desde el aspecto de que conservan gran parte de las raíces y las costumbres de la gente del lugar, además de la antigüedad y riqueza como tal de los recintos y los monumentos que lo rodean, este 13 de noviembre se conmemora al Cristo Negro de El Encino, en el barrio del mismo nombre prevalece la tradición de la famosa Trianada, en la que se hace referencia a la usanza española combinada con las fiestas que los negros y mulatos acostumbraban hacer; es este el barrio más antiguo de Aguascalientes, fundado incluso antes de la misma ciudad.

Christian Jesús Medina López Velarde, subdirector del Instituto Nacional de Antropología e Historia, detalló que esta fiesta tiene su origen en el siglo XVIII, su importancia en el culto que se ha al Señor del Encino, desde que llega la imagen en 1744, a la actualidad ha ido acumulando una serie de patrimonio material e inmaterial alrededor de él, “que lo ha convertido en una verdadera joya del patrimonio de Aguascalientes”.

Enfatizó que desde la arquitectura que tiene el templo y el santuario en el que se encuentra el cristo, junto con el Via Crucis que tiene al interior, de la mano con la tradición que conllevan estas fiestas, no sólo desde el aspecto religioso, sino las pinturas que adornan el templo; el festejo de la Trianada es relativamente reciente, la suelta de novillos, tradición  española que se agrega al culto del Señor del Encino, permite que este barrio típico de Aguascalientes llegue al siglo XXI con una cantidad muy importante de riqueza patrimonial, por lo cual, el historiador dijo que podría ser de las fiestas más importantes que se tienen en el estado, junto con la que se hace en honor a la Virgen de la Asunción.

Al ser por lo menos 15 años más antiguo que la misma ciudad, gran parte de la riqueza patrimonial que tiene el Barrio de El Encino es debido a que es la parte que mayor población hispana y más antigua que existe; Medina López Velarde precisó que esta tradición se ha ido modificando, no siempre fe una fiesta que evocara a la cultura española, ya que recalcó que el propio Cristo Negro tiene sus orígenes como una tradición de negros, esclavos e indígenas, es hasta el siglo XX, que con ayuda de algunos párrocos, como Salvador Jiménez, que fue uno de los que más se dedicó a ello, comienzan a mezclar las tradiciones del también llamado Barrio de Triana a las españolas.

“A esto hay que aumentar el que hay algunos toreros que nacen en este barrio durante el siglo XX, fue mera casualidad, pero hay que aumentar que hay algún poema La Romanza de los Cuatro Barrios, y en estos cuatro poemas que componen la romanza, el que habla de El Encino, hace alusión a gitanos por una invención que en su momento tuvo el autor”, enfatizó el historiador del INAH.

Recalcó que todo esto influye en que en pleno siglo XXI, El Encino conjugue una tradición que tienen que ver con un cristo negro, que viene de la tradición indígena y negra, con toreros, con flamenco y que a pesar de que es algo muy nuevo, la Trianada da una carácter a este barrio que no lo tienen ni La Estación, Guadalupe o San Marcos, pues conserva una serie de tradiciones que lo hacen único.

Subrayó que en lo que respecta a los monumentos históricos, el Barrio de El Encino tiene gran patrimonio, el más sobresaliente es el templo, a esto se suman varias casas que están catalogadas como protegidas por su valor histórico, ubicadas tanto alrededor del Jardín de la PAZ (plaza principal), como en las calles aledañas, se estiman entre 45 y 50 inmuebles con esta denominación en el barrio; Medina López Velarde recalcó que además tiene un patrimonio material muy importante, como el Via Crucis de Andrés López, un cuadro de Juan Correa, una colección de textiles del siglo XIX también importante y una serie de esculturas, no sólo la de El Señor del Encino, también la Virgen de los Colores, San Juan, entre otras imágenes que se encuentran al interior del templo y forman parte del patrimonio.

El subdirector del INAH aseguró que en el sentido de conservación de estos bienes, el Barrio de El Encino es también el más privilegiado, ya que la mayoría de las casas habitación que tiene catalogadas están en muy buenas condiciones, algunas en medianas condiciones y realmente son pocas las que se encuentra en riesgo de colapso o en ruina; el resto del material también se ha procurado su conservación, lo cual, dijo, tiene que ver con el cuidado que muchos párrocos han tenido para que se preserven.

“Por ejemplo el Via Crucis de Andrés López lo restauró el INAH hace aproximadamente un par de décadas, junto con el resto del templo, de modo que lo que se refiere a patrimonio religioso del Encino, puedo decir que el 100 por ciento se encuentra en óptimas condiciones; el patrimonio edificado del barrio creo que tiene un porcentaje del 80 en buenas condiciones”, subrayó el historiador.


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Adriana García Campos

Adriana García Campos

Reportera en La Jornada Aguascalientes.

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