Opinión

Inventario / La columna J

  • “Somos lo que sabemos, sabemos para existir y existimos para saber lo que somos”.

 

Todo tiempo llega y nos presenta la oportunidad de enfrentarnos con nosotros mismos. Nos hace tener una referencia sobre cuándo sucederá algo, aunque la vida misma siempre nos permite recordar que todo es incierto y que nunca nada sucede como se planea, lo cual es una bendición, de lo contrario la vida sería muy aburrida.

Escribir me ha permitido dejar una reseña de como pienso, de cómo vivo, de cómo siento, de cómo manifiesto la ilusión por mis propios sueños. También me permite desahogar y confrontar las ideas, porque pienso y considero que todo escritor tiene el deber de observar y confrontar, pero también de coincidir y de construir de manera positiva y propositiva.

Hace algunos años comencé a escribir cada domingo, y debo de manifestar que muchas han sido las personas que me han extendido la oportunidad para poder publicar mis ideas. Mi respeto, honor y agradecimiento para con ellos.

También hay muchas personas que me han brindado su opinión y su arista, lo cual me ha permitido ser más enfático y tener mayor autoanálisis para poder mejorar cada texto, y también para ser más consciente de cada letra.

El poder plasmar una opinión ha generado en mí una gran satisfacción, es una extraordinaria motivación que cada semana se presenta para estudiar un tema y para poder dar mi opinión. La vida nos da la oportunidad para dejar una reseña por medio de la escritura.

La primera persona que me abrió las puertas para poder publicar en un medio, fue Gilberto Sánchez, no es fácil que la gente confié en uno, para un tema tan delicado, es decir, existe la ironía de no tener experiencia, pero si nadie abre la puerta, entonces como se puede adquirir esa experiencia. Se comenzó a hacer un hábito semanal, con mucha ilusión esperaba a que llegara el domingo para poder redactar mi artículo y enviarlo a su medio.

Fue así, como comencé a acumular los textos que cada semana redactaba, y llegó el momento en el que me vi en la necesidad de poder juntar los textos y unirlos en una sola obra. Mi amigo Rubén Díaz fue un gran apoyo y ejemplo, desde lo gratificante que resulta el intercambio de opiniones, hasta la importancia de tomar la generación de textos como un modo para dejar plasmar y extender la singular huella que nos caracteriza.

“Comencé a vivir para escribir y ahora escribo para no morir”, Carlos Fuentes.

Una vez tomada la decisión de elaborar un libro, decidí crear tres apartados para esta primera obra: contextos, momentos y personajes.

Los contextos, porque son la reseña de lo que está sucediendo, es opinar sobre lo que me rodea y me involucra, aquello que resulta en la tesitura idealista y de aquello que procura reflexión. Los momentos para tomar reminiscencia sobre esos días especiales en los que la historia dejó un legado en la eternidad, y los personajes, para hacer referencia de aquellas personas que han dado cátedra de existencia y también para aquellos a los que hay que ensalzar en el comportamiento humano.

No es fácil publicar un libro, debo de admitir que se necesita mucha paciencia y mucha constancia, la idea la llevé a seis lugares. De manera específica en tres de esos lugares desecharon la idea, en otros dos me propusieron tiempos prolongados de varios años, la sexta opción debió ser la primera, recurrí a los amigos y a las personas con las que uno coincide en proyectos, ahí me di cuenta de que la editorial Epiquiea era la opción real para mí.

También es menester reconocer el apoyo incondicional y el cariño brindado por mi prometida Aline, su ojo impoluto y objetivo, ayudó en gran medida a la redacción de cada texto, mi gratitud a ella por ser quien me motivó y me apoyó en cada momento.

El trabajo se realizó y se mandó a impresión, pasaron algunas semanas, cuando llegó el día de ir por la muestra del primer ejemplar, en verdad, no puedo describir lo que sentí cuando me entregaron ese primer ejemplar, una sonrisa se dibujó en mi rostro y permaneció ahí varias horas. Todo el trabajo realizado y todo el tiempo invertido había valido el gusto, ahí vi plasmados un sinfín de sueños y de esperanzas.

“Un libro es un regalo que podemos abrir una y otra vez”.

La intención del libro es poder dejar un mensaje positivo en el lector, y que al mismo tiempo se pueda ejercer alguna sugerencia, propuesta o una postura en contra de algún texto vertido.

La presentación del libro Inventario será el próximo viernes 18 a las 18:00 hrs, en el vestíbulo del Congreso del Estado.

Los presentadores del libro serán el propio director de la editorial Rubén Díaz; el reconocido médico y director general de Medica San Juan, Gilberto Alanís; la reconocida comunicóloga y encargada de las bibliotecas de Gobierno del Estado, Isabel Rosales; y el exsenador y expresidente de la Junta de Coordinación Política en el Senado de la República; Fernando Herrera.

Un libro sin un lector, pierde su razón de existir, si puedes ir a la presentación de este libro, tu presencia hará que muchas cosas tengan sentido, tu asistencia será un gran honor para mí.

ahumada_rva@hotmail.com | @robertoahumada

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Roberto Valdés Ahumada

Roberto Valdés Ahumada

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