Sociedad y Justicia

Desconoció titular del Iesp Aguascalientes dónde aprenden a torturar los policías

  • Es necesaria mayor coordinación entre el Iespa y las corporaciones para que se apliquen en el campo conocimientos en derechos humanos adquiridos por los policías
  • También se requiere de un organismo que certifique a las corporaciones en respeto a los derechos humanos

 

Defiende la capacitación a policías en materia de derechos humanos el director del Instituto Estatal de Seguridad Pública de Aguascalientes (Iespa). Durante la rendición de su informe anual de actividades, Manuel Paredes González destacó que los egresados del instituto actúan de una manera diferente, “más humanizados con su entorno”, e indicó desconocer dónde aprenden a torturar los elementos de las policías.

Paredes González consideró necesaria la coordinación entre la institución educativa y las distintas corporaciones policiales, así como la participación de un ente que certifique a estas dependencias sobre el cumplimiento de los derechos humanos y protocolos para la eliminación del uso excesivo de la fuerza y la tortura.

Este martes 12 de febrero, el director Iespa rindió el informe de actividades del organismo para el año 2018 en el que se ofrecieron 19 cursos de formación inicial, 106 de formación continua y cuatro posgrados, con lo cual se dio un total de 129 actividades, trece más que en 2017.

En estos cursos se capacitaron a un total de tres mil 208 alumnos en total de los cuales 672 fueron mujeres y dos mil 536 fueron varones; mientras que 337 cursaron formación inicial, 2 mil 759 formación continua y 112 posgrados, con un 99 por ciento de eficiencia terminal.

Sobre el personal que ya trabaja en alguna de las corporaciones policiacas o en el Sistema de Justicia del Estado, Paredes González detalló que tres mil 208 elementos fueron capacitados, 337 con formación inicial que es un requisito necesario para pertenecer a un organismo de seguridad, dos mil 759 participaron en formación continua y 112 realizaron algún posgrado.

En la curricula del Iespa, explicó Paredes González, se les ofrecen varios conocimientos, habilidades y competencias como el respecto a las personas a través de los derechos humanos en materias como ética o deontología policial, así como dos cursos del Sistema Nacional de Derechos Humanos y otros dos de derechos humanos y de género, en las que se les instruye en el uso adecuado de la fuerza, mecanismos internacionales, protocolos y convenciones.

Sin embargo, aceptó el titular del Iespa, es necesario trabajo conjunto con las corporaciones y la institución para que estos conocimientos no se pierdan y por ejemplo, realicen prácticas de tortura en sus funciones policiales: “Ellos no tienen motivos para replicar un comportamiento contrario a esto, la garantía de que esa formación la van a poner al 100 por ciento allá afuera sería tonto de mi parte, lo que sí te puedo decir es que de verdad le ponemos todo y mostramos con el respeto el trato que ellos deben de dar”.

El director continuó: “Si la corporación no sigue el mismo estándar que se maneja en el Iespa… éste es un tema de alianzas y de objetivos comunes, porque ustedes analicen a cuánto tiempo dejan de perder sus condiciones por la dinámica y el estrés, son otros los puntos que deben ser atacados pero no solamente desde el instituto, sino de manera conjunta y bien organizada”.

Además, agregó Manuel Paredes, para lograr que los conocimientos en materia de derechos humanos que son instruidos de manera insistentes en la currícula del Iespa sean aplicados en el campo, resulta necesaria la integración de una instancia que certifique tanto al instituto como a las corporaciones para que cumplan los protocolos además de las comisiones de derechos humanos.

Ante la pregunta directa sobre dónde es que los policías aprenden a torturar, el director se admitió ignorante, pues insistió en que los egresados del Iespa están bien capacitados al respecto: “Los muchachos egresados nos han dado buenas referencias de ellos, están actuando de una manera diferente, como siempre decimos, salen profesionales pero salen más humanizados con su entorno y creo que todos debemos interesarnos por tener una mejor policía”.

Lo que es cierto, es que cuando se comienza el proceso de ingreso a la institución, son las corporaciones las que emiten las convocatorias y las que en un primer momento hacen un proceso de selección, para el cual tienen que aprobar algunos requisitos y presentar documentación, sin embargo, al momento que pasan este filtro, los interesados son analizados nuevamente en el Centro de Control y Confianza donde se suelen detectar situaciones que están fuera de los parámetros requeridos, según Paredes González: “Sí nos llevamos una que otra sorpresa y sí nos preguntamos cómo llegaron”.

Sobre el déficit de policías que persiste en el estado, el titular del Iespa afirmó que este permanecerá si se mide con los estándares de la Organización de las Naciones Unidas, además que por la fama corrupta que tienen las corporaciones cada vez hay menos interés de los jóvenes candidatos: “Es un esquema que surgió en otros niveles y en otros países (…) Necesitamos trabajar de manera conjunta todas las corporaciones, distintos entes de cada gobierno para un proyecto en grande que limpie el nombre”.

 

The Author

Carlos Olvera Zurita

Carlos Olvera Zurita

Nada, sólo 28 años de vida. Reportero en La Jornada Aguascalientes.

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