Opinión

Historia del Crimen: Colosio es un desastre que ni la nostalgia salva/ Bocadillo

¿Qué quisieron lograr la productora colombiana Dynamo y Netlix con Historia de un Crimen: Colosio? No queda claro, pero el resultado es un desastre debajo de lo esperado en el contexto por la entrada fuerte del servicio de streaming como casa productora formal en nuestro país. Y más con el enorme primer tema elegido para la temporada: el asesinato de Luis Donaldo Colosio, con todo y fecha de estreno justo en el aniversario luctuoso del ícono mexicano.

Siendo justos, Historia de un Crimen se presentó en agosto del 2018 como una serie antológica que comenzaría con el tema Colosio, mucho antes que el anuncio sobre la realización de más de 50 producciones originales para México por parte de Netflix. Con este contexto, es más fácil comprender que Crimen no oculta precisamente su inspiración en las antologías producidas por Ryan Murphy para FX: cada temporada un tema diferente, como produce el gringo sus Horror, Crime, o incluso la cancelada secuela de Scream Queens. ¡Hasta el título tomaron prestado de American Crime Story!

Es importante el choro, porque Crimen entonces no nace solamente para analizar el contexto mexicano, ya que la descripción pone énfasis en que serán historias de toda América Latina conforme pase el tiempo. Esperemos no nos cuenten por enésima vez la saga Escobar, ya que en Dynamo también fueron productores de Narcos y Loving Pablo. Y así, queda claro que Crimen no está particularmente clavado en México o sus dinámicas de consumo en donde se demuestra que somos fuertemente nostálgicos y autorreferenciales: basta ver los casos de Luis Miguel, Casa de las Flores y Club de Cuervos. Se nota que no se aprendió del todo desde esos tres casos, ya que la fina producción y excelente fotografía se ven mermadas por guiones sin identidad, una dirección escénica confusa, actuaciones en diferentes tonos y la peor música incidental que ha tenido la breve carrera de Netflix en México, junto a un tema musical que al menos es falto de respeto. En cuanto a la banda sonora, mínimo hubieran llamado a Lynn Fainchtein en piloto automático para colocar top 40 de la época y música popular forzada.

No es broma, pero en una escena donde los investigadores van a casa de Mario Aburto se alcanza a ver un paseante con algo que pareciera una mochila del Partido Verde, en 1994. Si bien pudo ser un error, es algo que distrae muchísimo. Otro aspecto rarísimo es el antihomenaje a los momentos donde Lee Pace tenía sus grandes ideas en Halt and Catch Fire o las revelaciones de Don Drape, con un montaje piterísimo del candidato entrenando en un campo de beisbol con el actor que no se parece ni da el carisma de Luis Donaldo Colosio.

Más extraño aún es que la serie no sabe si quiere ser mockumentary, drama estremecedor, thriller o dramatización de Discovery ID. Hay escenas donde hay pietaje real de los protagonistas (Diana Laura con Salinas caminando, por ejemplo) seguidas de la misma escena pero en ficción, con actores no tan bien caracterizados. Hubiera sido mejor decisión plantar a los mejores para el papel con un styling más auténtico en lugar de forzar el parecido, que necesita apoyarse con supers que indican nombre y puesto (sólo una vez, para nunca repetirse).

El peor pecado es que la estructura narrativa es extremadamente lineal, intentando generar tensión alrededor del asesinato cuando hay menos de 50 minutos para sentir empatía por los protagonistas o desprecio por los posibles responsables. ¿No hubiera sido transgresor construir a Colosio tres episodios antes de Lomas Taurinas? Y hablando de, está muy desperdiciada la oportunidad de usar La Culebra, con un adelanto forzado al inicio del primer capítulo. Igualmente, es una omisión terrible el que no hayan realizado ingeniería inversa a las tradiciones de los dramas gringos. Por ejemplo, al estar montado como un cómic donde el protagonista (Diana Laura y los judiciales de Tijuana) salen en cada cuadro, se pierden oportunidades valiosas de montajes tipo Billions o secuencias estilo Mr. Robot donde se explique el tema del EZLN, la relación de Salinas con México, qué era el PRI en los noventa, el rol de Córdoba Montoya o la decepción de Camacho Solís. ¿Por qué no aprender de Luis Miguel el tema contextual? Posiblemente porque la vocación de Historia de un Crimen no entiende tampoco lo delicioso de cómo Crime Story nos hizo entender quién era OJ Simpson (para los mexicanos que les vale el deporte e incluso nacieron después del crimen), para situarse más bien en la parte policial o el falso misterio de un hecho real del que nunca tendremos respuesta, en lugar de lo rico de cómo llegamos hasta ahí.

Es imposible no comparar Crimen con Extraño Enemigo, que tenía un paquete más difícil al irse todavía más atrás en la historia de México. En mi opinión, la serie de Amazon Prime supera con creces lo intentado en Crimen, por sus protagonistas y elenco expandido, caracterizaciones plantadas en la verosimilitud y lo sabroso que logra contarnos el contexto de algo cuyo final ya sabemos. Y que puede que sea lo único que conozcamos.

 

paco@bocadillo.mx | @masterq

 

The Author

Francisco Trejo Corona

Francisco Trejo Corona

Todas-las-cosas-digital en La Jornada Aguascalientes. Editor de /AUTONOMÍA. || @masterq en Twitter

No Comment

¡Participa!