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Universidades Benito Juárez son escuelas al vapor

  • Miguel Ángel Navarro, rector de la UdeG, consideró que llamar universidades a las nuevas instituciones de educación superior del Gobierno Federal resulta un eufemismo
  • El representante de la Anuies expresó que las acusaciones del Ejecutivo federal sobre las instituciones de educación superior pública de corrupción están hechas al aire

 

 

El presidente de la Región Centro-Occidente de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies), Miguel Ángel Navarro Navarro, expresó que con el poco presupuesto que se considera para cada una de las Universidades Benito Juárez, pensarlas como universidades resulta un eufemismo pues son “escuelas al vapor” de calidad dudosa.

Ayer se realizó el primer encuentro en 2019 de la Región Centro-Occidente de la Anuies, evento donde el también rector de la Universidad de Guadalajara (UdeG) describió al modelo de trabajo del actual Gobierno Federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, como “muy peculiar, por llamarlo de alguna manera”.

Una de las políticas en cuanto a educación superior de la administración federal es la creación de las Universidades Benito Juárez, las cuales si bien tienen una buena intención, tendrán pocos recursos con apenas diez millones de pesos por plantel: “¿Qué le va a salir? Tres salones, tres profesores y un baño, perdón, me dan simpatía, quien conozca lo que es una universidad, su equipamiento, sus laboratorios, sus programas culturales, de investigación, con diez millones no compramos ni un microscopio de esos electrónicos, con todo y pena van a ser escuelas al vapor y de calidad dudosa pero llamarles universidades me parece un eufemismo”.

Sobre los presupuestos para el resto de las universidades públicas, el representante de Anuies comentó que no se puede prohibir el cobro de la matrícula, pues con los exiguos recursos que algunas instituciones reciben por parte de los gobiernos estatales y federal, estos ingresos “simbólicos” son muy útiles.

De cualquier manera, en caso de que se prohíba cobrar la matrícula, el estado tienen que hacerse cargo de los recursos que obtienen las instituciones para su supervivencia, según Miguel Ángel Navarro: “Cada año nos castigan con presupuestos que con trabajos recuperan el índice inflacionario y nos dejan igual que el año pasado con la inflación, lo que quiere decir que en términos reales no nos dan aumentos”.

Cada institución tiene un tamaño diferente y una matrícula diferente, por lo que el rector explicó que por parte del Gobierno Federal se hace un gasto desigual en cada uno de los alumnos de las diferentes universidades que van desde los 150 mil a los 20 mil pesos anuales por alumno, como el caso de la Universidad de Guadalajara: “El problema es la gran injusticia para un mexicano que reside en el Distrito Federal y recibe mucho dinero más que un mexicano que reside en Jalisco que recibe siete u ocho veces menos y nadie ha querido tomar el toro por los cuernos y resolver la justicia”.

Las diez universidades que están en riesgo de colapso desde 2018, agregó Navarro, no necesariamente lo están por la injusticia de las aportaciones federales, sino que en muchas de ellas, aunque cada una tiene particularidades, impera la inestabilidad de las contribuciones para los pensionados y las prestaciones: “En general, como su sistema de administración como les permite gastar o no el dinero que reciben y en cada una hay que revisar su historia y porque están en esa condición”.

Si bien es cierto que algunas de estas instituciones han sido desfalcadas por sus titulares como la Universidad Autónoma de Nayarit, el representante de Anuies puntualizó que esto no significa que la institución sea corrupta sino que es una víctima más y por lo tanto las descalificaciones del ejecutivo federal no tienen sustento: “Lo hace al viento, avienta cosas al viento, tiene la obligación de dar nombres y casos, así no se vale”.

Sobre el caso de la Universidad de Hidalgo cuyas cuentas están congeladas el rector de la UdeG comentó: “Yo pienso que hay dobles intenciones ahí que van políticamente contra personajes pero se llevan entre las patas a la institución, eso no se vale, es como esta acusación que hace el presidente al viento, que lo pruebe. (…) A los corruptos les pido la cárcel, pero a las instituciones no se merecen eso, las corruptas son las personas, no las instituciones”.

 

The Author

Carlos Olvera Zurita

Carlos Olvera Zurita

Nada, sólo 28 años de vida. Reportero en La Jornada Aguascalientes.

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