Crónicas de la vida... Electoral - LJA Aguascalientes
12/04/2024

IFE Aguascalientes

Estoy ansiosa por regresar a casa. Mi mamá me escribió la semana pasada, contándome que mi abuela está muy entusiasmada porque es Consejera Electoral de un distrito en Aguascalientes, en el Instituto Federal Electoral. Me pareció algo extraño, porque la última vez que la vi estaba muy decepcionada de las instituciones del país.
Mi abuela no es una abuelita común de esas de las que se sientan a tejer y esperar que la vida pase. Siempre ha sido una mujer muy activa y preocupada por defender los derechos de los que dice ella más débiles. Ahora que forma parte del gobierno, me escribe mi madre que está contenta y conforme con ese organismo que, según he oído, se encarga de organizar elecciones. Este cambio de actitud realmente me sorprende y me causa curiosidad saber qué es lo que originó que ella, siendo tan crítica, esté contenta con este puesto o cargo, qué sé yo. Ojalá el vuelo no se retrase y abuelita pueda pasar a recogerme…
-¡Valeria! Mi pequeña, ¡cómo has crecido! ¡Cuánto tiempo sin verte!
–Abuela, ¡qué gusto volver a verte! Tengo tantas ganas de platicar contigo y saber qué has hecho en estos meses. Mamá me dijo que: ¡estás en el gobierno! ¡Eso sí que es noticia!
-Ah!, No estoy en el gobierno. Vigilo a un grupo de funcionarios que trabajan en un distrito para que todas sus actividades sean de acuerdo a la ley.
-A ver, a ver, ¿cómo está eso?
-Vamos a tomar un cafecito y te cuento lo que hasta el momento ha sido esta experiencia.
-Muy bien.
-Bueno, todo empezó porque una amiga de Alianza Cívica, que es un organismo no gubernamental, me platicó que había una convocatoria para ciudadanos interesados en las elecciones que quisieran participar como consejeros electorales. Y me motivó para que me registrara, pues, sabedora de mi trayectoria como luchadora social, me dijo estar segura de que yo podría descubrir cómo se hace el fraude. Al principio estaba indecisa, pues la convocatoria decía que debía tener conocimientos en la materia. Pero, me dije: ¿qué tan difícil puede ser? Pues siendo abogada, yo creo que leyendo la ley electoral podré tener los conocimientos necesarios para el cargo. Llevé mis documentos y unos ciudadanos como yo, que ya habían sido designados como consejeros en un Consejo Local, me eligieron junto con otras cinco personas como Consejera en un distrito.
-¿Cómo está eso? ¿Ciudadanos eligen a otros ciudadanos, pero no son parte del gobierno en el IFE? ¡Que enredado!
-Es que el IFE es un organismo público autónomo que no depende del Ejecutivo. Tiene funcionarios que pertenecen a un servicio profesional electoral, y que se dedican a trabajar permanentemente en el Instituto. Además, estamos las Consejeras y los Consejeros, que somos ciudadanos interesados en lo electoral, que nos encargamos de vigilar que esos funcionarios hagan las cosas correctamente y conforme a unos principios que rigen a la institución: certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad.
-Mmmmmh ¿Pero tú cómo haces para saber que esos funcionarios están apegados a estos principios?
-Pues nos llaman a sesionar varias veces al mes y ahí nos informan los avances del proceso electoral. Hay una serie de procedimientos en los que nos involucran para que estemos vigilando muy directamente todas las tareas de preparación para el día de las votaciones. Por ejemplo, para poder contratar a gente que se encargue de capacitar y convencer a los ciudadanos para que participen como funcionarios de casilla, tuve que entrevistar a varios aspirantes en compañía de un funcionario que es llamado vocal. También, cuando les hicieron un examen de conocimientos, tuve que ir a vigilar que se aplicara correctamente; junto con mis compañeros consejeros califiqué estos exámenes y así, en cada uno de los procedimientos, los consejeros estamos inmiscuidos. Eso nos permite tener un criterio para poder opinar con objetividad de los trabajos de este organismo público.
-Entonces, ahora que lo estás viviendo de cerca ¿tu apreciación de las instituciones públicas ha cambiado?
-Si, absolutamente. Al menos en lo electoral, ahora sé con conocimiento de causa que todo está ampliamente verificado, que siguen las normas del COFIPE que es la ley que tiene todas las indicaciones para saber quiénes pueden votar, en qué lugares se irá a votar y quiénes contarán los votos y además me siento muy satisfecha porque he comprobado que puedo disentir en un órgano colegiado y que mi opinión se toma en cuenta y se escucha con respeto. Otra de las cosas que me hacen sentir contenta de pertenecer a esta institución, es que el asunto de la edad no es un tema relevante: para ser consejero puedes tener más de sesenta años y resultar designado.
-Como en tu caso, abuela.
-Así es, como en mi caso, además, estar en el IFE me ha permitido estar en un observatorio privilegiado. Y en fin, puedo enumerarte muchos otros detalles que me han hecho cambiar de parecer respecto a las funciones públicas.
-Pues yo realmente celebro que estés tan atenta a la dinámica electoral, saber cómo se hacen las cosas desde el interior de las instituciones te permite obtener información para poder emitir una opinión con bases y, por supuesto, me siento orgullosa de ser la nieta de alguien que toma decisiones y vigila todos los actos de quienes organizan las elecciones federales en el país. Abuela, entonces no todo en el gobierno es corrupción ¿eh?
-No, pero estoy convencida que sólo con nuestra participación activa como ciudadanos lograremos erradicarla en todas las esferas gubernamentales. Así que te invito a que te registres como observadora electoral. ¿Qué dices?
-Vale, mañana te acompaño a las oficinas del distrito.


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