Sociedad y Justicia

El sexenio, viciado de origen: PRI

La Jornada Aguascalientes (LJA): Un gusto entrevistarlo para La jornada Aguascalientes

Isidoro Armendáriz García (IAG): Muchas gracias Jorge, igualmente.

LJA: Don Isidoro, estamos en San José de Gracia, su tierra, cuéntenos un poco de su origen, de cómo surge Isidoro Armendáriz.

IAG: Fíjate, Jorge, que orgullosamente estamos en esta tierra donde descansan mis muertos, donde aquí han crecido y reverdecido las esperanzas y las ilusiones no tan sólo de un pueblo histórico, si no también de una gran familia, que es mi familia, donde nos hemos crecido a base de esfuerzo y de trabajo, y con el alma de los guerreros de San José de Gracia, una especie de combinación que se cierra en un híbrido de Chichimecas y Cascanes que, de alguna manera, nos da mucha fortaleza espiritual y nos permite darle variedad y sentido de transformación a la vida.

San José de Gracia es un pueblo que históricamente ha pasado por muchas circunstancias; hace todavía no muchos años, la montaña separaba a San José de Gracia hacia un proceso de civilización muy aislado del estado de Aguascalientes, del gobierno, de las leyes, de las instituciones. Este es un sitio muy característico en el cuadro: lo que es la sociedad rural, la sociedad campesina donde la mayor parte de nuestra gente, de nuestros viejos, a pesar del estiaje que se vive acá, la pobreza, la miseria (ahora por supuesto ha sido un paréntesis; el desarrollo “Cristo roto” ha traído beneficios y reactivación económica), todavía hay localidades muy pobres, muy marginadas. Aquí en San José de Gracia mucha gente se especializó en el tema agrario, antes, ahora menos; nuestros viejos estaban en las esquinas protegiendo la Ley agraria y la Constitución, porque, recordemos, San José de Gracia junto con Jesús María son las dos únicas comunidades indígenas que tiene Aguascalientes y sus pobladores entraron en un proceso largo, difícil de reconocimiento y titulación de sus bienes comunales, y por eso la mayor parte de los agraristas de San José de Gracia tenían que tener sus leyes agrarias siempre en sus casas, y su Constitución, para reclamar sus derechos ante la injusticia y las desproporciones del desarrollo.

Veíamos en San José de Gracia que Aguascalientes florecía en otras regiones, no se diga de la gran concentración de la riqueza y del beneficio del municipio de Aguascalientes, pero no llegaba nada a acá.

San José es un pueblo sui generis, sobre todo porque, paradójicamente, el municipio más marginado en la historia ahora se coloca como municipio que es palanca del desarrollo de todo el estado de Aguascalientes, y digo que es palanca porque a partir del Distrito de Riego 01, con sus obras de infraestructura se benefician más de 12 mil hectáreas de riego, lo que también repercute para bien de poco más de 2 mil familias de productores rurales, la economía de cinco municipios y, por otro lado, el tema del agua: la presa Plutarco Elías Calles, según estudios del Banco Mundial, es una gran reserva y una posibilidad de atender el abasto del agua en la ciudad de Aguascalientes, una vez que se vayan agotando gradualmente los mantos acuíferos. Como lo hemos visto en las últimas décadas, Aguascalientes ciudad se combate en problemas respecto al asunto del agua por el estiaje, sobre todo en las grandes nuevas colonias. Todos están batallando mucho con el aspecto del agua, pero no es solamente eso, sino que hay una filosofía que dice que el agua es el hilo conductor de la montaña, el valle y la ciudad; y San José de Gracia, en este sentido, representa ese hilo conductor, porque el agua que viene de la Sierra Fría llega al municipio de San José de Gracia. Ahí está el poder económico, en la Sierra Fría, porque la mayor parte de la élite económica de Aguascalientes tiene sus casas, sus residencias de campo en la Sierra Fría; así han hecho de la sierra un fraccionamiento, un gran fraccionamiento expandido, muy a parcelado. Ahí tiene su zona de descanso toda la gente poderosa de Aguascalientes, de tal manera que San José, hoy, se convierte en un municipio muy importante en el tema del desarrollo sustentable.

San José es fundamental para Aguascalientes y zonas circunvecinas de otros estados, porque la Sierra Fría es un pulmón, es el único pulmón que tiene para su respiración la ciudad de Aguascalientes; aunque otro pudiese ser el Cerro del Muerto, pero no hemos podido tener la capacidad como gobierno y como ciudadanos para iniciar una campaña intensísima de reforestación, al contrario, el Cerro del Muerto cada vez está más desolado, y eso nos hace más dependientes todavía del oxígeno de la Sierra Fría, oxígeno que necesitan las ciudades y las comunidades.

Creo que San José todavía tiene muchas cuentas pendientes en términos de justicia social, con san José de Gracia el índice de abandono de los jóvenes de sus pueblos y de sus comunidades es muy alto, pues anualmente migran muchos jóvenes a Estados Unidos. Por la crisis que ahora estamos viviendo, como consecuencia del golpe económico de Estados Unidos, están llegando jóvenes con todo y sus arreos, con todo y sus bienes, porque sencillamente ya no encuentran trabajo allá y esto se convierte también un problema para San José de Gracia. El fenómeno de la migración que cobra cartas en la actualidad, aquí, que durante muchos años fue un municipio dormitorio, donde en el día las mujeres, las jóvenes, los jóvenes, los señores se iban a trabajar a la ciudad, a la empresa, a la industria de la construcción, y llegaban a dormir solamente. Hay que reconocer que, con el proyecto del Cristo roto se han generado algunos empleos, pero no es suficiente, me parece que el turismo religioso se ha consolidado en San José de Gracia pero no tiene todavía su impacto como quisiéramos en el nivel y crecimiento de vida de las comunidades y los demás pueblos. Sí, la cabecera municipal tiene movimiento económico, hay circulación de dinero, hay consumo, hay mercado etc., pero tenemos muchas comunidades que están sin banquetas, sin drenaje, sin alumbrado público en algunas calles. A pesar que hayan alumbrado la calle principal, la vivienda necesita y requiere de un apoyo gubernamental muy fuerte, la implementación de baños ecológicos, por ejemplo, entre muchas cosas que requieren algunas comunidades. Los niños de algunas comunidades todavía se trasladan de una comunidad a otra a pie; hay austeridad, hay pobreza, hay miseria en algunas comunidades en San José… y de aquí han salido líderes importantes y hemos tenido dirigentes de la Liga de Comunidad Agraria; dirigentes de la Comisión de Maestros; de aquí es la esposa de alguien que estuvo a punto de ser Presidente de la República: la maestra Belén, esposa de Enrique Olivares Santana; de aquí han surgido muchos maestros, muchos profesionistas que hoy en día prestan sus servicios en otras comunidades del estado, en otros municipios. Me parece que es una tierra fértil desde el punto de vista de una nueva generación inspirada por el deseo de trascendencia, inspirada por el deseo de dar un paso hacia delante; es un municipio que tiene una etapa de renacimiento a partir de la construcción de la presa Plutarco Elías calles (estamos hablando de 1925–1927, del proceso de construcción de esta gran obra producto de la Revolución Mexicana, es el primer distrito de riego), donde los pobladores tuvieron la opción de asentarse en el municipio de Pabellón, con las tierras que les ofreció el gobierno, el Estado, con derecho al agua, con derecho a crédito… pero hay un sentimiento de pertenencia de comunidad que está muy arraigado en las mente de los josefinos: prefieren vivir aquí que dejar el suelo que todos los días están pisando y olvidarse de sus costumbres y tradiciones.

Somos parte de una sociedad campesina que se nutre con los retos perpetuos de la lucha, por la gran desigualdad social. Si habríamos de señalar una región de Aguascalientes donde durante mucho tiempo se dio un proceso de socialización de las fuerzas productivas en la dinámica social, como un gran sentimiento de solidaridad y de apoyo al pueblo, pues necesariamente tendría que ser San José de Gracia. Hay algo que a los josefinos nos ata, nos une, nos vincula a un pasado que formó parte, durante muchos, años de una cultura de hierro y de muerte, donde nuestros abuelos y sus padres no tenían muchas oportunidades para la sobrevivencia humana, y menos para alcanzar la felicidad humana. Hoy las condiciones han cambiado; sin embargo, queda un sentimiento de nostalgia por un pueblo donde se comenzó una etapa importante para la lucha de independencia, porque por aquí pasó Miguel Hidalgo. Yo creo por eso la mayor parte de los habitantes de San José tienen un alto sentido biológico y patriota; queremos mucho a este país, a esta República, porque aquí nos educamos en la cultura de la democracia y en la educación cívica, valores que lamentablemente deformó el capitalismo salvaje en modelos del neoliberalismo, donde todo está en función de lo individual, del yo, del súper yo; donde formamos parte de un tejido social más autómata y menos humano. Creo que es tiempo de respirar hondo en la cultura de nuestros antepasados, retomando esa gran filosofía de los guerreros toltecas, cuando manejaban que el ser humano es el centro de su propio universo personal, y me parece que los josefinos también creemos que en cada uno de nosotros encontramos justamente ese centro de un universo muy personal , muy auténtico, que es difícil que la agitación, los intereses, la dinámica de las sociedades urbanas nos transforme; por eso, profesionistas y campesinos como yo, no negociamos principios ni convicciones, y por eso somos un híbrido entre la sociedad urbana y la sociedad campesina, y me parece que la política y la economía deberían de funcionar en este híbrido: un reparto equitativo de la riqueza nacional entre el campo y ciudad, porque los grandes beneficiarios de la ganancia revolucionaria y sobre todo los últimos años han sido los centros urbanos y las zonas campesinas siguen estando muy marginadas.

LJA: Isidoro Armendáriz es presidente de un partido que ha sido corresponsable de este modelo económico que critica: el capitalismo salvaje, y del abandono del campo. Al menos en los últimos periodos de gobiernos priístas, México empezó a sentir ese proceso de descomposición social, ¿por qué la gente debe creer que el PRI ha cambiado?

IAG: Yo creo que las generaciones políticas se van reciclando, y efectivamente creo que a pesar de lo que obtienen nuestros críticos viejos y nuevos, dentro del mismo partido, la sociedad mexicana está pagando el costo de un salto precipitado hacia el neoliberalismo. Me parece que no teníamos las condiciones adecuadas para entrarle de lleno al proceso, sencillamente porque no teníamos condiciones ventajosas desde el punto de vista estructural y desde el punto de vista coyuntural; es decir, teníamos que habernos esperado y no mantenernos en una coyuntura internacional cuando todavía no era nuestro momento, y debimos primero haber cuajado estructuras sociales, políticas y jurídicas, en una visión de economía cerrada, como lo han hecho otros países muy exitosos, comenzando con el fomento, el apoyo y el gran potencial hacia la investigación, educación, ciencia, tecnología; porque es a partir de una tecnología pertinente que puedes generar una infraestructura productiva, para no ser altamente dependientes de las economías abiertas y de los países centralistas que ponen a países como México en total desventaja. Me parece que fue un gran error de las últimas administraciones priístas llevarnos a la dinámica de una economía neoliberal, porque, además, no habíamos entrado ni siquiera al proceso de liberalismo económico, cuando ya nos estaban metiendo al neoliberalismo. La dinámica económica y las fuerzas productivas y los modos de producción, en este país y en el mundo, llevó a una secuela desde el comunismo permitido, socialismo, en liberalismo, capitalismo, y que otra vez el sentido social de la economía, para que puedas cerrar el círculo, nos adelantamos demasiado, no solamente en la lógica de los modelos económicos y políticos en México, sino que violentamos el discurso, el lenguaje de la política, y con ello nos entregamos totalmente a países altamente dominantes en el neocolonialismo

Hay nuevas formas de economía en las cuales nosotros estamos inmersos, pero como colonizados nuevamente por la vía de la banca, por la vía de la tecnología, por la vía de los alimentos, por la vía de la acción bélica; esto es, estamos de rodillas ante países portentosos, economías portentosas, y ahora lo que nos toca es recrearnos con el sentido de la mexicanidad, ir retomando el sentido republicano para proteger a nuestro país, aprovechando los mejores talentos y manejar un modelo económico diferente, de ahí en más no tendremos salvación y estaremos equivocados si seguimos así, y estaremos en el error eterno.

LJA: Particularmente Aguascalientes, también con administraciones priístas, se plegó a este modelo de desarrollo hacia afuera y vivió mucho tiempo de la renta del Tratado de Libre Comercio. Hoy la industria textil, la industria automotriz y las industrias que fueron motor de la economía local son el reflejo más fiel de esta crisis, y Aguascalientes, como pocos estados, está sufriendo las consecuencias.

IAG: Por supuesto, y ésta es una verdad de pelo grullo. No lo digo yo; lo dicen distintos analistas. Se acabó con el campo con la infraestructura, el campo mexicano. El tema de libre mercado, la economía social del mercado, si con algún sector vino a acabar fue con el sector primario: agricultura, ganadería, silvicultura, la pesca, por la falta de estímulos gubernamentales, y por la falta de créditos, por la falta de oportunidades, por la falta de mecanización, de tecnología, y por el otro lado también le pegó muy fuerte este modelo a la pequeña y mediana industria. La pequeña y mediana industria en este país se desilusionó, justamente porque se terminaron todos los estímulos fiscales, por que no pudieron nuestras empresas entrarle a un sistema de competencia, donde las empresas trasnacionales y las empresas más grandes de México son las únicas que ganaron. El sistema de producción en serie, el sistema industrializado intermitente, la producción en masa, la apertura de las fronteras, la internación de bienes de capital, de bienes de consumo, refacciones, tecnología, procesos, diseños… vinieron a destruir a la planta productiva nacional.

Otras naciones están en el centro de la globalización, en la ola de transformación mundial, en el nuevo orden económico internacional, pero el caso de Alemania, por ejemplo, maneja una economía muy cerrada para proteger a sus productores, a sus profesionistas en el campo intelectual, en el campo de propietarios y destinatarios de conocimiento. Nosotros les hemos quitado mucha capacidad de operación, de apoyo y de trabajo, por la internación de tantos despachos extranjeros, tantas firmas, y tenemos un nivel de desempleados que… las propias empresas trasnacionales trajeron a muchos profesionistas de fuera, desplazando a la comunidad y a los cuadros científicos y tecnológicos del país. Es un error para una gran nación que es México. Me parece que nos hemos mutilado, hemos seccionado a este país, porque si estamos deificando el 1 por ciento del producto interno a los temas de investigación, ciencia y tecnología, desde ahí se denota nuestro atraso económico y social; si le estamos escatimando los recursos a la educación, si no potenciamos adecuadamente la propuesta para el sector salud, si no apoyamos como en otros países centralistas a la agricultura como una política de Estado…

En la mayoría de de los países la agricultura y la ganadería se subsidian, porque fueron parte importante de la autosuficiencia alimentaria del desarrollo sustentable, apalancaron justamente la fortaleza del sector primario de la economía. Creo que hicimos las cosas al revés y, por el otro lado, el choque de modelos; en México no existe un choque de modelos abrupto entre esas dos corrientes históricas en el campo de la economía. La economía ortodoxa y la economía liberal le han partido el rostro a la República con el debate eterno de los gobiernos populistas o los gobiernos neoliberales. Hemos hecho las cosas al revés en nuestro país: dejamos a un lado la necesidad y damos respuestas a los problemas sociales sin tomar en cuenta justamente las necesidades de la sociedad; nosotros tenemos una sociedad, en México, que vive en este momento una etapa de brazos caídos; las nuevas generaciones han crecido con el estigma de las múltiples crisis, y esto genera un problema estructural muy fuerte, porque, si hay inseguridad, si hay desempleo (hoy en día en las ultimas encuestas nacionales, el tema del desempleo y el tema de la inseguridad son los que más pegan a la sociedad mexicana, no solamente en Aguascalientes si no también en todo el país), si los gobierno no son capaces para operar estas dos variables de la política económica y la política social, luego entramos en serios problemas de gobernabilidad, y por otro lado se conjugan las crisis en el campo social, las crisis en el campo económico, y esto trae un alto riesgo de una crisis hacia el Estado del no derecho, la impunidad, la corrupción; y si no se tienen controladas las variables por parte del gobierno, esto deviene en una crisis de gobernabilidad. Esto es sumamente delicado, porque entonces pierde la autoridad moral el jefe de las instituciones nacionales, y esto le quita presencia ante el Poder Legislativo, ante el Poder Judicial, y ante los ciudadanos mismos.

Hay algo muy importante: los ciudadanos libres, independientes, críticos, tienen derecho de participar en le proceso de planificación democrática del Estado; no se trata de que un partido político ganador sea el dueño de la verdad y que maneje una plataforma de gobierno a partir solamente del pensamiento de su nomenclatura política. Tiene que entrar un proceso de ciudadanización, porque el ciudadano tiene derecho justamente a participar en ese proceso; entonces sí estaríamos hablando de una sociedad contemporánea, más que moderna, con un alto nivel de participación en el desarrollo de la comunidad misma; también con un alto nivel de influjo en las decisiones del gobierno, los espacios que no ocupe, el individuo, el ciudadano en un grupo social en la comunidad, en la toma de decisiones en un proceso de autogestión y de autodeterminación democrática de sus pueblos… Es una cuestión delicada que no hemos podido todavía, en este país, construir; no hemos podido construir variables para un régimen de convivencia entre sociedad civil y sociedad política… El poder político de una buena vez por todas tiene que subordinarse al poder científico y al poder social.

 

LJA: ¿Qué tan avanzado ve este proceso de des gobernanza Isidoro Armendáriz; qué riesgos ve en el horizonte más próximo 2009, 2010, 2012?

IAG: Bueno, en principio creo que, de no ser por los demás partidos políticos, el presidente de la República, Felipe Calderón, no tendría condiciones para asumir la Presidencia de la República, por lo tanto, inicia un sexenio con vicios de origen y con cuestionamientos de fondo en la legitimación y la relegitimación de la Presidencia. De ahí comenzamos ya mal: una transición política con muchas aristas; un gobierno transicional con muchas dificultades. Eso le provoca al Presidente de la República una alta dependencia de los demás actores políticos y de los demás políticos; no sé si sea bueno o malo; lo que sí se es que vamos avanzando aceleradamente hacia un sistema más parlamentario, donde el Poder Legislativo, que es el que apalanca al Presidente de la República y le ayuda a que no haya des gobernanza. Por lo pronto la Presidencia de Felipe calderón esta prendida con alfileres, porque va a pasar el día que le quite el apoyo la bancada del PRI o le quite el apoyo la bancada de PRD, y el peso específico que tiene el PAN no basta, por que han dado muestra de que no son capaces para gobernar exitosamente esto nos lleva a pensar que los últimos cuatro años que le faltan al presidente Calderón tienen que ser años de concubinato político. Vamos a ver cómo se conforma la nueva bancada en el Poder Legislativo, específicamente en la Cámara de Diputados, en esta elección que viene del 5 de julio, para avizorar o al menos jugar con algunos supuestos teóricos: hasta dónde va a mantener una fuerza de balance del gobierno de Felipe calderón; hasta dónde va a tomar los equilibrios nacionales que se necesitan; y hasta dónde las instituciones van a mantenerse en un proceso de no deterioro.

LJA: ¿Ese es el tema central del 2009, que el PRI podría erigirse como una fuerza que le dé gobernabilidad al país por el resto del sexenio?

IAG: Yo creo que en las discusiones que hemos tenido al interior del PRI, con la presidenta Paredes, del Comité Nacional, hemos centrado el debate justamente en eso: para qué queremos el poder como partido político; no por alcanzar el poder por el poder mismo, sino para presentar nuevamente ante la República un plan programa de gobierno que es importante que surja con el visto bueno del Poder Legislativo, para reorientar la política nacional. Hay temas que no se han tocado, por ejemplo el artículo 25 de la Constitución General de la República, donde dice que el gobierno tiene la obligación de promover el desarrollo nacional y ser el responsable de la propia planeación de desarrollo; entonces modifiquemos el artículo para demandar que no se haga una planeación sexenal solamente. Pero ya impugnamos la Constitución: reformamos el artículo primero general de la Constitución, para que busquemos adjetivos, calificativos, criterios, donde realmente se promueva la oportunidad para todos en este país, y la igualdad para todos los mexicanos; pues no es así: vivimos en una sociedad sostenida y mantenida por estancos, por apariencias, por niveles y por clases sociales. Modificamos otros temas de la Constitución: la política exterior: cómo es posible que a estas alturas México no haya tomado su papel que ocupa históricamente en el tema de política exterior; habría que llevar una reforma a la cámara de política exterior, para revisar muy bien los requisitos de nuestros representantes en las embajadas, para la reconstrucción de una relación bilateral o multilateral que ha estado sumamente dañada. También entre otros temas de urgente revisión, está el tema de seguridad pública, por ejemplo, donde se acote la vida de la ley, a que no sea “caldo” para los partidos políticos, en detrimento de la sociedad, porque se utiliza (el tema) como bandera de campaña; así como el tema del agua. En fin, hay un cuadro de temas que son comunes para todos los ciudadanos, cuya problemática afecta a todos, y que, por lo mismo, tienen que sacarse a debate; tiene que extrapolarse del debate político y de coyuntura, para darles un tratamiento de política de Estado, cosa que no hemos hecho ni en los partidos ni el gobierno.

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