12/07/2020


Apenas se anunciaba, en respuesta a esta columna que insisten en menospreciar, pero que incluso esos que la menosprecian leen, el supuesto respaldo de Carlos Lozano al PVEM, sus múltiples enemigos políticos se encargaron de vapulear la noticia. El primero en reaccionar fue el senador Rubén Camarillo. Entrevistado, mientras desayunaba, Camarillo aseguró que también a él su compañero senador Arturo Escobar le ha asegurado que «de ser el candidato del PAN», el verde iría con él en la lucha por la gubernatura.

 

Luego, el ex alcalde Fernando Gómez rechazó cualquier relevancia de las declaraciones de Escobar, tras insistir en que son las dirigencias de los partidos, y en específico el Consejo Político del PRI, los facultados en aprobar este tipo de coaliciones. Misma opinión que tuvo la diputada Lorena Martínez, quien hábilmente, prefirió no confirmar el hecho de que la misma Beatriz Paredes la había nombrado como su enlace para negociar una coalición con el PVEM en Aguascalientes.

Y de nuevo Lorena volvió a ser la protagonista del fin de semana en el PRI, acudiendo a cada evento que le fue posible, y haciendo gala de su oficio, mientras Lozano hacía corajes y se ausentaba de la campaña de su partido.

Como ausentes estuvieron los candidatos del PRI del debate convocado por el Consejo Coordinador Empresarial, en el que no hubo sorpresa alguna, salvo el incidente que protagonizó Armando López Campa con el comité organizador. Con su ya conocida habilidad para disputar cada espacio que le es posible, López Campa trató de que el tiempo que estaba proyectado para su partido lo usara Alejandro Gertz Manero, quien confió a esta columna que en efecto trabaja de cerca con Alejandro Encinas en la conformación de un "Frente Parlamentario Progresista".

El comité organizador aclaró a López Campa que la invitación era para candidatos, mientras el propio Gertz era expuesto a una escena incómoda, mientras el candidato de Convergencia pedía, además, los 15 minutos que hipotéticamente le tocarían al PT, para también hacer uso de ellos. Misma actitud que demuestra hacia la ley electoral con sus famosos espectaculares, que ni diviéndolos entre los tres candidatos de convergencia es creíble que se sujeten a los topes de campaña.

Con la misma fuerza que el candidato convergente exige la renuncia del general Hidalgo Eddy y del procurador del estado, debería responder a las acusaciones por los gastos en los que ha incurrido en su quehacer proselitista, nos dice uno de nuestros colaboradores.

Pero la nota del día, para la Purísima, es la existencia de un "pacto de caballeros" entre los candidatos del PAN al 2010 no afines al gobernador Luis Armando Reynoso, específicamente, entre Rubén Camarillo, Martín Orozco y el Mosco "Alfredo" Reyes (aunque la relación entre estos últimos dos no sea de lo más cordial, precisamente).

Se sabe, que Camarillo, Orozco y Reyes, no llegarían separados a una elección interna, a enfrentar al candidato del luisarmandismo. De los bloques que ellos representan, más el del dirigente estatal Arturo González, saldría un solo candidato que le haría frente al gobernador. De ser Orozco, asegura Rubén Camarillo, él optaría por concluir su periodo en el Senado hasta el 2012, para, probablemente, buscar un año más tarde la alcaldía y tener posibilidad de "revancha" (esa es conclusión de nuestra cosecha).

Representantes de los tres grupos se ufanan de que "le ganarán a los candidatos de  Luis Armando" al interior del PAN y al exterior, en clara alusión a Carlos Lozano de la Torre. ¿Será?

P.D. ¿Quiénes son los políticos vestidos de azul que se "pusieron el saco" sobre los beneficios que esta columna adelantó, a partir de un fideicomiso que creó José Luis Novales para apoyarlos en "su gestión"?

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